La OMS insta a proteger los hospitales y defiende la paz como "la mejor medicina" ante el conflicto en Irán

El líder de la Organización Mundial de la Salud advirtió sobre “daños personales y materiales” en clínicas iraníes tras recientes explosiones, y pidió a todas las partes evitar que pacientes, médicos y centros resulten afectados por nuevos enfrentamientos bélicos

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El reciente impacto de explosiones cerca del Hospital Motahari en Teherán obligó a trasladar tanto a pacientes como a personal médico, luego de que algunas zonas del edificio sufrieron daños significativos. De acuerdo con la información consignada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos dos profesionales sanitarios resultaron heridos y otros centros de emergencia en Sarab y Hamedan también sufrieron consecuencias materiales y humanas tras los ataques, en el contexto de la escalada bélica que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.

Según comunicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, a través de una nota difundida en sus redes sociales y citada por la prensa internacional, el personal médico, los pacientes y las propias instalaciones sanitarias enfrentan un riesgo elevado debido a los enfrentamientos en territorio iraní. Tedros subrayó la necesidad de resguardar estos espacios en todo momento, enfatizando que los hospitales y clínicas resultan críticos para la población durante periodos de conflicto y que su funcionamiento seguro debe ser una prioridad.

El dirigente de la OMS hizo énfasis en la urgencia de evitar que dichos centros y quienes trabajan o reciben atención en ellos se conviertan en víctimas colaterales del conflicto. Expresó: "Insto nuevamente a todas las partes a evitar que las instalaciones sanitarias, los trabajadores y los pacientes se conviertan en víctimas del conflicto". El medio que recoge las declaraciones también reportó que Tedros insistió en que "la paz es la mejor medicina", destacando la función esencial de la estabilidad y la seguridad para que el sistema sanitario pueda operar adecuadamente y asistir a la población afectada.

Además de los daños al Hospital Motahari y a los dos centros de emergencia mencionados, la OMS observó otros efectos de la ofensiva estadounidense-israelí, que, según lo consignado por el propio organismo, ya ha provocado más de 800 muertes desde el inicio de la campaña militar. El director general mencionó que la situación en el Hospital Gandhi de Teherán fue calificada como "extremadamente preocupante" debido a los daños ocasionados por bombardeos recientes en la capital iraní.

La OMS indicó que este tipo de ataques afectan directamente la capacidad de respuesta sanitaria en medio del conflicto, tanto para atender casos vinculados a la violencia como para mantener la atención médica habitual, insistiéndose en la protección especial que establece el derecho internacional para los hospitales, el personal de la salud y los pacientes en escenarios bélicos. Las declaraciones de Tedros, recogidas y difundidas por diversas agencias, también reiteraron el llamado al cese de acciones militares cerca de infraestructuras sanitarias, recordando la importancia de la neutralidad de estos espacios durante cualquier enfrentamiento armado.

Desde el inicio del actual estallido de hostilidades, el director general de la OMS ya había afirmado que la afectación de servicios hospitalarios constituía un motivo de alta preocupación, como lo manifestó durante el pasado domingo al conocerse los primeros daños severos tanto en centros médicos como en la infraestructura civil iraní. La comunicación pública de la OMS busca visibilizar los riesgos que enfrenta el sistema de salud iraní ante la intensificación de los ataques, remarcando la responsabilidad de todas las partes involucradas en el conflicto de respetar la integridad de hospitales y clínicas, y de garantizar la seguridad de trabajadores y pacientes, independientemente de la evolución del enfrentamiento armado.

La situación expuesta por la OMS se da en un contexto donde la violencia ha alcanzado tanto a la capital como a otras regiones de Irán. Según consignó la propia agencia sanitaria, los centros dañados en Sarab y Hamedan atendían casos de emergencia antes de resultar alcanzados por los ataques, lo que complicó la evacuación y el traslado de heridos, así como la continuidad de la atención médica urgente.

El secretario general del organismo reiteró el principio consagrado en la legislación internacional y las normas humanitarias que reconocen la inviolabilidad de los centros de salud durante conflictos armados, afirmando que la protección de hospitales, personal sanitario y pacientes reviste carácter fundamental para la supervivencia de la población cuando se recrudecen los enfrentamientos.

La OMS, según reportaron distintos medios internacionales, reiteró el llamado al cese de agresiones que pongan en riesgo a la infraestructura sanitaria de Irán y advirtió que la proliferación de daños materiales y personales en clínicas y hospitales podría agravar una situación humanitaria ya de por sí compleja debido al conflicto existente.