Irán recalca que EEUU debe retirar sus "demandas excesivas" para lograr un nuevo acuerdo sobre su programa nuclear

Tras una nueva ronda de negociaciones indirectas en Ginebra mediadas por Omán, las autoridades iraníes exigen flexibilidad a Washington, mientras destacan avances y la próxima cita técnica prevista para Viena según fuentes diplomáticas de ambos países

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Omán informó que la última serie de contactos indirectos entre delegaciones de Irán y Estados Unidos en Ginebra produjo avances significativos, según declaraciones oficiales citadas por Europa Press. La fuente detalló, además, que ambos países tienen previsto continuar las negociaciones la próxima semana en Viena, donde se llevará a cabo una reunión técnica sobre el programa nuclear iraní.

Esta fase de negociaciones ocurre en un contexto marcado por demandas contrapuestas. De acuerdo con Europa Press, el Gobierno iraní reclama a Washington que retire lo que describe como "demandas excesivas" si desea alcanzar un nuevo acuerdo en torno a la cuestión nuclear. El canciller iraní, Abbas Araqchi, sostuvo una conversación con su homólogo egipcio, Badr Abdelati, donde enfatizó el compromiso de Teherán con el uso de la vía diplomática. Araqchi puntualizó a través de sus redes sociales que “un éxito en este camino requiere seriedad y realismo por la otra parte, así como evitar los errores de cálculo y las demandas excesivas”.

Sin precisar las exigencias concretas, las autoridades iraníes han objetado la inclusión de nuevos temas solicitados por Washington, según reportó Europa Press. Estados Unidos ha insistido en que el proceso de negociaciones debe considerar el programa de misiles balísticos de Irán y la interrupción de las actividades de enriquecimiento de uranio, propuestas que Teherán ha rechazado tajantemente al considerarlas inaceptables.

En el desarrollo de los contactos, Omán ha jugado el rol de mediador. El ministro omaní de Exteriores, Badr al Busaidi, destacó en declaraciones recogidas por Europa Press que existe "una apertura sin precedentes" de ambas delegaciones a revisar "ideas y soluciones nuevas y creativas" que permitan resolver las diferencias sobre el programa nuclear. Este clima de negociación se produce en medio de un refuerzo del despliegue militar estadounidense en la región de Oriente Próximo, acción que añade un componente de presión adicional durante el diálogo.

El proceso de negociación sucede tras episodios de tensión entre Washington y Teherán. El presidente estadounidense Donald Trump, cuyas primeras respuestas se centraron en advertencias y amenazas de intervención militar tras la represión de protestas en territorio iraní, modificó posteriormente su enfoque para situar el centro del conflicto en la agenda nuclear iraní. Esta cuestión se agudizó en junio de 2025 tras bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos sobre suelo iraní. Según información de Europa Press, estos ataques ocasionaron más de 1.100 muertes y tuvieron lugar mientras Irán y Estados Unidos sostenían conversaciones diplomáticas, lo que incrementó la desconfianza de Teherán hacia la reapertura del diálogo directo.

El historial de desencuentros se remonta a la firma del acuerdo nuclear de 2015, que fue desmantelado posteriormente tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 durante el mandato de Trump, lo que originó un prolongado estancamiento y deterioro de las relaciones diplomáticas. Las autoridades iraníes han defendido que su programa nuclear tiene exclusivamente fines pacíficos, argumentando que las expectativas de Washington en torno a nuevas restricciones y exigencias van más allá del acuerdo previamente pactado.

Según consignó Europa Press, la próxima etapa de negociaciones técnicas prevista en Viena marcará un posible punto de inflexión si se mantiene la disposición demostrada por las partes durante la ronda de Ginebra. La delegación omaní reiteró que el ambiente de trabajo se caracteriza ahora por una voluntad renovada de abordar propuestas innovadoras, a pesar de la persistencia de obstáculos y reservas mutuas.

La evolución de las conversaciones será observada por una comunidad internacional expectante ante la posibilidad de establecer un marco que permita prevenir la proliferación nuclear en la región y reducir la tensión geopolítica. Tanto la naturaleza de las demandas estadounidenses, que incluyen la supervisión del desarrollo armamentístico iraní, como la respuesta de Teherán, continuarán condicionando la viabilidad de futuras rondas de diálogo y la consecución de un acuerdo de seguridad duradero, de acuerdo a la información de Europa Press.