Londres recalca que la Flota del Mar Negro de Rusia está "limitada geográficamente" tras cuatro años de guerra

Según inteligencia británica, al menos 25 embarcaciones militares rusas han sido destruidas o dañadas en el mar Negro desde 2022, lo que ha forzado a Moscú a mudar su operativo naval principal fuera del estratégico puerto de Sebastopol

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El submarino ruso ‘Kolpino’ sufrió daños en diciembre de 2025 durante un ataque que involucró vehículos submarinos no tripulados, un hecho descrito como sin precedentes por los servicios de Inteligencia de Reino Unido. Según reportó el Ministerio de Defensa británico, este incidente se enmarca dentro de una serie de pérdidas materiales que la Flota del Mar Negro de Rusia ha experimentado a lo largo de los últimos cuatro años frente a la resistencia militar de Ucrania. Las consecuencias de estas acciones han obligado a Moscú a reubicar su principal base naval fuera del estratégico puerto de Sebastopol, limitando su capacidad de operar de manera expansiva en la región.

De acuerdo con un comunicado emitido por el Ministerio de Defensa británico y difundido a través de redes sociales, la Flota del Mar Negro rusa, que antes de la invasión de Ucrania era considerada como un símbolo estratégico e histórico para el poder militar del Kremlin, ha visto reducida su operatividad de forma significativa. El medio detalló que “cuatro años de resistencia ucraniana no convencional y asimétrica han dejado a la Flota del Mar Negro geográficamente limitada, con importantes pérdidas materiales y una reputación dañada”.

El comunicado consignado por el Ministerio de Defensa del Reino Unido también subrayó que, previo al estallido de la guerra en febrero de 2022, la Armada de Ucrania enfrentaba grandes limitaciones y capacidades muy inferiores en comparación con las fuerzas navales rusas. En ese contexto, la marina ucraniana solo tenía capacidad para patrullar la frontera marítima de su propio país, según publicó la inteligencia británica.

Desde el inicio de la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, las tropas ucranianas han destruido o dejado fuera de combate al menos 25 barcos de guerra pertenecientes a la Armada rusa operativos en el mar Negro, de acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Defensa británico. Entre las embarcaciones destruidas figura el ‘Moskva’, buque insignia de la flota rusa, hundido en 2022 tras un ataque de las fuerzas ucranianas. La citada lista de pérdidas incluye tanto unidades de superficie como submarinos, de acuerdo con los datos recopilados por las agencias de inteligencia del Reino Unido.

La presión militar de Ucrania ha repercutido en la logística y en la proyección naval de Moscú. El medio británico ha destacado que debido a estos ataques, la flota rusa se ha visto forzada a abandonar su base principal en Sebastopol, situada en la península de Crimea, para desplazarse a Novorossisk, en el oriente del mar Negro. Esta medida, según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, obedece a la necesidad de reubicar los activos navales rusos por motivos de seguridad y para intentar garantizar la supervivencia operativa de las unidades restantes.

La reubicación de la flota rusa ha tenido consecuencias directas en la capacidad de Rusia para ejercer dominio marítimo en la zona, aseguró el Ministerio de Defensa británico. La distancia y la posición geográfica de Novorossisk, en comparación con Sebastopol, restringen las posibilidades de despliegue efectivo. La seguridad de la flota, la protección de sus rutas logísticas y la efectividad de sus operaciones han quedado notablemente disminuidas, según reportó la inteligencia británica.

De acuerdo con la evaluación británica, las autoridades militares rusas se han visto en la necesidad de modificar repetidamente sus tácticas ante la persistente amenaza de ataques ucranianos, lo que implica costes adicionales y una reducción en la capacidad para operar como lo hacían antes de 2022. El Ministerio de Defensa británico señaló que en los últimos meses los comandantes rusos han adoptado un enfoque defensivo, priorizando la protección y supervivencia de las embarcaciones por encima de operaciones ofensivas o de proyección de poder fuera del área inmediata.

Según publicó el Ministerio de Defensa de Reino Unido, la reputación de la Flota del Mar Negro ha sufrido un déficit considerable junto con las pérdidas materiales. El portaviones ‘Moskva’, que representaba uno de los activos estratégicos de mayor relevancia en la región, fue hundido en un enfrentamiento directo con las fuerzas armadas ucranianas, y el submarino ‘Kolpino’ fue dañado de manera significativa en una operación reciente. Estos hechos, según el balance británico, no solo representan un golpe material sino también simbólico para el aparato militar marítimo de Rusia.

La reorganización de la presencia naval rusa desde su tradicional base de Sebastopol generó cambios en la estructura defensiva y de comando de la Flota del Mar Negro. El Ministerio de Defensa británico también remarcó que la posición de Rusia en el mar Negro, desde el inicio de la invasión, se ha visto cada vez más restringida. Actualmente, la flota rusa enfrenta limitaciones tanto en el despliegue de buques como en la realización de operaciones en mar abierto, según la información brindada por el servicio de Inteligencia británico.

Tal como consignó el Ministerio de Defensa británico, la guerra en Ucrania ha derivado en un cambio profundo del equilibrio en la zona marítima del mar Negro, con un retroceso perceptible en las capacidades rusas frente a la persistente y organizada resistencia ucraniana.