Claves del acuerdo sobre Gibraltar: derribo de la Verja, doble control fronterizo y uso del aeropuerto

Madrid y Londres alcanzan un pacto sin precedentes que transforma la relación del Peñón con Europa, establece controles conjuntos en puntos clave, promueve una zona económica compartida y refuerza mecanismos fiscales y aduaneros para combatir el contrabando y garantizar derechos laborales

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La instauración de un impuesto especial al tabaco en Gibraltar, con base mínima de 115 euros por cada mil cigarrillos y una diferencia máxima de 0,80 euros o un 15% respecto a la parte española, señala un giro relevante en la lucha contra el contrabando en la zona del Peñón. Según informó el medio Europa Press, el reciente acuerdo entre Madrid y Londres, cuyo texto íntegro supera las 1.000 páginas e incluye 336 artículos y 43 anexos, transforma las relaciones entre Gibraltar y la Unión Europea tras el Brexit y establece nuevos mecanismos que impactarán la economía, el tránsito fronterizo y la colaboración institucional en materia fiscal y aduanera.

Desde el punto de vista de la soberanía, el artículo 2 del tratado deja asentado que el documento no modifica las posturas legales respectivas de España y Reino Unido sobre la jurisdicción o la soberanía de Gibraltar, ni constituye fundamento para reclamarla o denegarla. De acuerdo con Europa Press, esta formulación busca blindar a ambas partes de implicaciones jurídicas no deseadas en este terreno sensible.

Uno de los aspectos que más notoriedad adquiere en este acuerdo es la eliminación de la Verja, histórica barrera física entre el Campo de Gibraltar y el Peñón, y el establecimiento de controles conjuntos tanto en el puerto como en el aeropuerto de Gibraltar. El medio Europa Press detalló que todas las barreras diseñadas para restringir el paso de personas serán eliminadas, remitiendo los controles a los puntos de entrada a Gibraltar. Allí, la verificación de viajeros combinará la actuación inicial de las autoridades gibraltareñas con el control de acceso al espacio Schengen realizado por la Policía Nacional española. Aunque el acuerdo contempla la aplicación de las normas del espacio Schengen, Gibraltar no será considerado parte de este espacio. Para la salida del Peñón, los procedimientos se realizarán en el orden inverso.

Otro componente esencial, confirmado por Europa Press, es el uso compartido del aeropuerto de Gibraltar, que fue construido sobre un istmo cuya soberanía España no reconoce. El acuerdo recoge la creación de una empresa conjunta entre España y Reino Unido para la gestión del aeropuerto; esta entidad tendrá su sede en un país de la Unión Europea distinto de España, evitando así que esté domiciliada en alguno de los Estados directamente implicados en la disputa. Los vuelos podrán conectar tanto con Reino Unido como con países de la UE, si bien solo podrán ser operados por aerolíneas autorizadas respectivamente por Bruselas o Londres.

En cuanto al movimiento de mercancías, el acuerdo define la instauración de una unión aduanera entre el Peñón y la Unión Europea, permitiendo la libre circulación de bienes. Los controles aduaneros de entrada y salida de mercancías para Gibraltar se realizarán en La Línea, Algeciras y Sagunto. Además, la normativa permite habilitar un punto de control en Portugal, en caso de que los referidos no estén disponibles de manera continua por causas ajenas a la voluntad de las partes.

Respecto a la fiscalidad, Europa Press reportó que Gibraltar implementará un impuesto indirecto similar al IVA, iniciando en un 15% y aumentando progresivamente hasta situarse en el 17% tres años después de su entrada en vigor. Esta tasa no podrá estar por debajo del tipo mínimo establecido por los Estados miembros de la UE. Para supervisar la aplicación y evitar distorsiones fiscales, España y Reino Unido crearán un órgano consultivo independiente. Si Londres no adecua el impuesto conforme a las recomendaciones de ese órgano, España podrá utilizar una cláusula de salvaguarda para pedir a la Unión Europea la aplicación provisional del IVA comunitario sobre los productos en disputa durante un plazo máximo de 30 días.

El acuerdo también regula la situación de la base militar británica situada en el aeropuerto, excluyéndola explícitamente del alcance de estas nuevas disposiciones, según destacó el gobierno británico en una nota informativa reproducida por Europa Press. Los militares británicos y de terceros países estarán exentos de los controles de pasaporte y visado previstos en el espacio Schengen; no obstante, esa exención no les confiere ningún derecho de residencia permanente en Gibraltar.

Un protocolo específico del tratado aborda la trazabilidad y el combate al contrabando de tabaco. Reino Unido tendrá la obligación de informar a España sobre las cantidades de tabaco y productos derivados que se importen, vendan o exporten desde Gibraltar. De acuerdo con Europa Press, además de la obligación de notificación, las autoridades del Reino Unido deben implantar un sistema de trazabilidad de tabaco equivalente al europeo y asegurar la destrucción de los productos confiscados en operativos contra el tráfico ilícito.

Europa Press señaló asimismo que se introduce una facultad para que España pueda vetar la concesión o renovación de permisos de residencia en Gibraltar. Las autoridades británicas deberán notificar a las españolas antes de otorgar o renovar un permiso de residencia; en caso de recibir una objeción española, el permiso no podrá emitirse ni actualizarse.

En lo referente a los trabajadores, alrededor de 15.000 personas están identificadas como trabajadores transfronterizos, de las que 10.000 poseen nacionalidad española. Según información de Europa Press, el acuerdo estipula que tendrán los mismos derechos y condiciones laborales que los gibraltareños y británicos en el Peñón. Las familias de estos trabajadores también se beneficiarán de igualdad de acceso a ventajas sociales y fiscales vinculadas al estatuto laboral.

El proceso de ratificación del acuerdo aún está pendiente tanto en el Consejo y el Parlamento Europeo como en el Parlamento británico, y el texto definitivo establece un marco detallado que regula aspectos sensibles para ambas partes, intentando equilibrar los intereses económicos, fiscales y de seguridad de la región a la vez que se preservan las posiciones sobre la soberanía.