Rusia e Irán abordan el programa nuclear iraní y las conversaciones en Suiza entre Teherán y Washington

Los ministros de Exteriores de ambos países conversaron sobre los recientes diálogos entre representantes iraníes y estadounidenses en Ginebra, en un contexto marcado por la escalada militar en la región y la preocupación internacional por el futuro del acuerdo atómico

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Durante la reciente conversación telefónica entre Sergei Lavrov y Abbas Araqchi, ambos responsables de la diplomacia de Rusia e Irán, se evidenció la preocupación por el impacto de los ataques aéreos sucedidos en junio de 2025 sobre el proceso diplomático respecto al programa nuclear iraní. Estos bombardeos, realizados por fuerzas israelíes y estadounidenses, causaron más de 1.100 muertes en Irán y afectaron de manera significativa la disposición del gobierno iraní a retomar el diálogo con Estados Unidos, según informó el medio que sirvió como fuente original.

De acuerdo con la información publicada por dicho medio, los gobiernos de Rusia e Irán sostuvieron un extenso intercambio acerca del programa nuclear iraní, abordando tanto los recientes contactos indirectos mantenidos en Omán como las conversaciones en Ginebra entre representantes de Teherán y Washington. Estas rondas de diálogo se desarrollaron en un contexto de acusada tensión regional, marcado por un aumento del despliegue militar estadounidense en Oriente Próximo. El ministerio ruso de Exteriores destacó en un comunicado que Lavrov reiteró su apoyo a encontrar soluciones políticas y diplomáticas al tema nuclear iraní, en línea con el Tratado de No Proliferación Nuclear, defendiendo el respeto a los derechos que asisten a Irán bajo ese marco internacional.

El medio consignó que el jueves anterior el Kremlin se refirió al aumento “sin precedentes” de las tensiones en la región, solicitando tanto a Estados Unidos como a Irán practicar la contención ante la escalada militar. En ese escenario, Washington incrementó su presencia militar y el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió de manera pública la opción de ordenar un ataque si la vía diplomática no da resultados. Inicialmente, Trump vinculó la posibilidad de una intervención militar a la represión de manifestaciones sociales recientes en Irán, aunque posteriormente sus advertencias se concentraron en la evolución del programa nuclear que las autoridades iraníes aseguran mantiene propósitos exclusivamente pacíficos.

Según detalló el medio, la ofensiva militar sobre Irán coincidió con intentos diplomáticos entre Teherán y Washington para conformar un nuevo acuerdo nuclear que sustituyera al firmado en 2015, el cual perdió validez tras la decisión unilateral de la administración Trump de abandonar el pacto en 2018. Esta retirada minó el alcance de los compromisos internacionales alcanzados previamente y complejizó el panorama para quienes abogan por la negociación y el diálogo.

Teherán, por su parte, mostró reticencia a retomar las conversaciones con Estados Unidos en las circunstancias actuales, señalando que el ataque sufrido durante un proceso diplomático vigente debilitó la confianza en la negociación. El diálogo reciente entre Lavrov y Araqchi recalcó la necesidad de salvaguardar el proceso y de evitar cualquier acción que pueda obstaculizar una salida política al desacuerdo nuclear, según publicó el medio original. La reunión telefónica también puso de relieve el interés compartido en defender los principios del TNP como el mejor camino para abordar las preocupaciones internacionales respecto a las actividades nucleares iraníes.

La situación, tal como expuso la fuente, se enmarca en un ciclo de desconfianza e incidentes que complica los avances diplomáticos. El aumento del despliegue de fuerzas estadounidenses en el Golfo Pérsico y en áreas circundantes responde a una combinación de preocupaciones de seguridad, incertidumbre diplomática y amenazas cruzadas que dan forma a la incertidumbre actual sobre el destino del acuerdo nuclear. Rusia, a través de su cancillería, llamó nuevamente a reducir tensiones y a evitar medidas que puedan poner en riesgo cualquier salida negociada.

También señaló el medio que el contexto regional contribuye a dificultar los contactos exploratorios y el restablecimiento efectivo de canales de comunicación entre Washington y Teherán. La posición de Irán, reflejada en las conversaciones con su homólogo ruso, es que cualquier paso hacia una solución requiere garantías de respeto a los derechos soberanos nucleares conforme al marco internacional y la no repetición de ataques como los acontecidos en junio pasado.

En la actualidad, el futuro del programa nuclear iraní permanece incierto, así como las posibilidades de éxito de los esfuerzos diplomáticos en marcha, según dejó ver la información recabada en la fuente original. Los contactos sostenidos en Suiza y Omán representan parte de un complejo entramado de negociaciones indirectas envueltas por una creciente presión internacional y una marcada falta de confianza entre las partes implicadas en el conflicto.