
El plan estratégico de Repsol para los próximos años contempla una intensificación en la política de retorno a los accionistas que se plasmará en 2026 con la distribución de cerca de 1.900 millones de euros, según informó la compañía. Repsol ha previsto elevar el dividendo en efectivo hasta 1,051 euros brutos por acción, una cifra que representa un aumento del 7,8% frente al dividendo entregado en 2025, incluyendo en el cómputo los 0,5 euros ya abonados el pasado mes de enero. Además, el consejo de administración ha dado luz verde a un nuevo programa de recompra de acciones destinado a reducir capital social, por un montante de hasta 350 millones de euros. Esta hoja de ruta financiera para 2026 refuerza el compromiso de la multinacional energética con sus socios, en un contexto marcado por la volatilidad global.
Según consignó Repsol, el beneficio neto de la empresa en 2025 se elevó a 1.899 millones de euros, lo que supuso un incremento del 8,1% respecto a los resultados del año anterior, a pesar de un entorno caracterizado por la incertidumbre geopolítica y económica. El ejercicio estuvo condicionado por una caída en los precios del crudo y el gas, así como por márgenes moderados en el refino, elementos que no impidieron a la petrolera mejorar su retribución al accionista e incrementar sus ganancias, publicó la compañía.
De acuerdo con los resultados financieros difundidos por Repsol, el resultado neto ajustado, que se toma como referencia para reflejar la evolución de los negocios principales del grupo, alcanzó los 2.568 millones de euros en 2025. Esta cifra se situó un 15,1% por debajo de los 3.025 millones conseguidos en 2024. Igualmente, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado cerró el año en 5.312 millones de euros, lo que representó una caída del 12,2% en comparación con el ejercicio precedente, según detalló la firma energética.
El contexto internacional influyó de forma significativa en estos resultados, según publicó Repsol. El precio medio del barril de Brent descendió un 14,5%, hasta los 69 dólares durante 2025. La compañía enfrentó además el impacto de un apagón eléctrico relevante ocurrido el 28 de abril, lo que sumó presión a una coyuntura global marcada por la volatilidad de los mercados energéticos.
Pese a estos desafíos, la posición de liquidez al cierre de 2025 alcanzó los 10.271 millones de euros, una cifra que incluye líneas de crédito comprometidas no dispuestas. Dicha liquidez representa 5,37 veces los vencimientos de deuda bruta a corto plazo, un dato superior a la relación de 3,47 veces registrada al final del tercer trimestre del año pasado. Según detalló la empresa, esta fortaleza financiera se apoyó en operaciones como la emisión de bonos, en septiembre, cuando Repsol E&P accedió al mercado norteamericano con una oferta de 2.500 millones de dólares, la más elevada en dólares estadounidenses en la historia de la compañía.
El endeudamiento neto del grupo, calculado bajo el modelo previo de reporting, se situó al cierre del cuarto trimestre de 2025 en 5.877 millones de euros, mientras que bajo el nuevo modelo reportó 4.487 millones de euros. Esta cifra supone una reducción de 1.013 millones respecto al cierre del tercer trimestre de 2025. El ratio de apalancamiento se colocó en 17,5% bajo el modelo anterior y en 14% con el nuevo estándar de informes, frente al 20,5% observado un trimestre antes. Cuando se excluyen los arrendamientos, el apalancamiento desciende hasta el 7,9% o el 5,5%, según el modelo aplicado. Una de las operaciones que contribuyó a mejorar este indicador fue la emisión de un bono híbrido en noviembre de 750 millones de euros, con una duración de 6,25 años.
En cuanto a la previsión para 2026, el medio informó que Repsol contempla una cotización del Brent entre 60 y 65 dólares por barril, un precio del Henry Hub entre 3,5 y 4,0 dólares por Mbtu, y un indicador de margen de refino en el rango de 6,5 a 7,5 dólares por barril. La producción diaria esperada para ese ejercicio se sitúa entre 560.000 y 570.000 barriles equivalentes de petróleo.
La política de retribución para los accionistas constituye, de acuerdo con la estrategia anunciada, una de las prioridades de Repsol. Durante 2025, la empresa distribuyó un dividendo bruto de 0,975 euros por acción, un aumento del 8,3% respecto al año anterior. Además, la petrolera acometió la amortización de 52 millones de acciones adquiridas por aproximadamente 700 millones de euros, dejando el número total de acciones en el capital social en 1.105 millones. En conjunto, la retribución al accionista en 2025 alcanzó cerca de 1.800 millones de euros, de los cuales unos 1.100 millones correspondieron a dividendos en efectivo y 700 millones a recompras de acciones para reducción de capital, según detalló la empresa.
Entre 2024 y 2025, la cantidad distribuida por la multinacional a sus socios ronda los 3.800 millones de euros, situándose en la parte alta del margen comprometido para el periodo 2024-2027, tal como señaló Repsol. En este contexto, la energética insiste en que la actualización de la estrategia prevista para el 10 de marzo de 2026 orientará la actividad de la compañía hasta 2028, con foco renovado en la rentabilidad para el accionista y la solidez financiera.
Según explicó el medio, las medidas adoptadas durante el último ejercicio, incluyendo la mejora del dividendo y la activación de programas de recompra de acciones, buscan fortalecer la posición competitiva de la compañía y ofrecer mayores retornos a sus socios, a pesar de los desafíos del entorno y las incertidumbres en el sector energético.
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