Antiviolencia propone multar con 20.000 euros al RCD Mallorca por apoyar a aficionados radicales

El organismo estatal considera que la entidad balear concedió responsabilidad y visibilidad a miembros identificados con grupos ultras en la animación del estadio, acción calificada como infracción grave en un expediente respaldado por la Policía Nacional

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El expediente elaborado por la Oficina Nacional de Deportes (OND) de la Policía Nacional detalla que el RCD Mallorca identificó en septiembre pasado, a través de un escrito dirigido a la OND, a un hincha destacado de Supporters Mallorca como líder del sector de animación en Son Moix. Según informó la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, el club balear le otorgó la responsabilidad del atril y la única megafonía permitida en esa zona, lo que, de acuerdo con el expediente, incrementó su perfil de liderazgo entre los seguidores. Ante esta circunstancia, el organismo ha propuesto una sanción económica de 20.000 euros para la entidad balear por conceder a miembros radicales una posición central en la animación del estadio, calificando los hechos como infracción grave.

De acuerdo con lo publicado por la Comisión Estatal, se trata de la tercera vez desde finales de 2023 en que el RCD Mallorca enfrenta una propuesta de sanción de esta naturaleza. El comunicado emitido por el organismo indica que la reiteración en la conducta ha derivado en la apertura de nuevos expedientes, siempre respaldados por la documentación presentada por la Policía Nacional.

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La Comisión Estatal detalló que el episodio objeto de sanción responde al papel relevante asignado a un integrante identificado como miembro de Supporters Mallorca, un grupo considerado ultrá. La responsabilidad que el club le concedió en la grada de animación —organización y control del uso de megafonía y del atril oficial del sector— se recogió en comunicaciones oficiales entre el Mallorca y la OND, lo que según reportó el organismo estatal, supuso una acción que vulneró la normativa dirigida a prevenir conductas violentas, racistas o intolerantes en recintos deportivos.

El medio oficial de la Comisión agregó que, en paralelo al caso del club balear, el organismo acordó proponer sanciones para otros tres equipos de fútbol por diferentes infracciones relacionadas con el control de acceso, la gestión de la afición y la exhibición de pancartas prohibidas, sin concretar públicamente en este comunicado los nombres de los clubes afectados más allá del Mallorca.

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Además, según consignó la Comisión Estatal, se ha propuesto una sanción de 60.000 euros y la prohibición de entrada durante tres años a estadios a un aficionado del Real Betis relacionado con el grupo radical United Family. La investigación de la Policía Nacional documentó que este hincha forzó la apertura de la puerta de emergencia en el acceso 24 del Estadio Carlos Tartiere de Oviedo, lo que permitió el ingreso sin control de aproximadamente ochenta personas.

La declaración de alto riesgo firmada por la Comisión también afecta a tres próximos partidos. De acuerdo con la información facilitada por el organismo, los encuentros Real Madrid–Benfica (Liga de Campeones, miércoles), RC Celta–PAOK de Salónica (Liga Europa, jueves) y el derbi sevillano de Liga previsto para el próximo domingo 1 de marzo, han sido clasificados como de máxima vigilancia debido a potenciales riesgos vinculados a la animación y comportamiento de aficiones.

Tal como remarcó la Comisión Estatal en su comunicado, estas medidas tienen como objetivo reforzar la seguridad y la prevención de incidentes durante los partidos de alta concurrencia y rivalidad, a la luz de los episodios analizados en el marco del expediente presentado por la Policía Nacional y las acciones seguidas por los clubes implicados.

La propuesta de sanción al RCD Mallorca, sustentada por el expediente de la OND, se enmarca en el seguimiento permanente que la Comisión realiza sobre la gestión de la animación en estadios, con especial atención a la responsabilidad de los clubes en la identificación y tratamiento de aficionados vinculados a movimientos ultras o radicales en el ámbito deportivo español.