Los 27 respaldan cambios para contener repuntes en el nuevo mercado de carbono

El bloque comunitario aprueba medidas que buscan frenar subidas abruptas en el precio del CO2 y asegurar una transición estable del esquema de comercio de emisiones, cuyo alcance incluirá calefacción, carreteras y nuevos sectores a partir de 2028

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La propuesta de reforma para la nueva fase del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS2) incluye mantener la opción de utilizar hasta 600 millones de derechos de emisión, actualmente almacenados, para responder a futuras necesidades del mercado. Esta modificación, que extiende la vigencia de la reserva de estabilidad del mercado más allá de 2030, forma parte de las medidas adoptadas por la Unión Europea para asegurar una transición sin sobresaltos y evitar fluctuaciones abruptas en el costo del dióxido de carbono cuando el esquema amplíe su alcance a sectores como la calefacción y el transporte por carretera en 2028. Según reportó el medio, los cambios recibieron el respaldo de los Estados miembro durante una reunión de los embajadores de los Veintisiete, con el objetivo de reforzar los mecanismos de control y dotar de mayor previsibilidad al funcionamiento inicial del nuevo mercado de carbono.

Tal como informó la fuente, el texto aprobado recoge la posición del Consejo respecto a una modificación de la reserva de estabilidad del mercado asociada al ETS2. Esta reforma, que aún debe debatirse con el Parlamento Europeo antes de su aprobación definitiva, introduce una medida orientada a liberar un mayor número de derechos de emisión si el precio del CO2 supera los 45 euros por tonelada, conforme a los precios fijados en 2020. En concreto, el ajuste permitirá que hasta 80 millones de derechos adicionales se incorporen cada año en el caso de que el costo del carbono sobrepase ese umbral, lo que busca prevenir repuntes excepcionales en el valor de las emisiones.

La iniciativa reconfigura las condiciones para la liberación de derechos almacenados: cuando disminuya el volumen disponible en el mercado, el ritmo de introducción de nuevos derechos será más paulatino. La intención es evitar alteraciones abruptas en la oferta y proteger la estabilidad del sistema durante sus primeros años de implementación. La reserva especial se mantendrá como instrumento de intervención para el periodo posterior a 2030, siguiendo la línea propuesta previamente por la Comisión Europea y ratificada ahora por los Estados miembro.

De acuerdo con lo consignado por el medio, la estructura básica del ETS2 permanecerá sin cambios a pesar de las modificaciones en la gestión de la reserva. Uno de los puntos centrales del ETS2, aprobado en 2023, es la obligación para los distribuidores de combustibles de adquirir derechos equivalentes a las emisiones procedentes de los productos que comercializan. Este requisito abarcará combustibles destinados a edificios y transporte por carretera, lo que supondrá la ampliación del mercado comunitario de carbono a actividades que anteriormente no estaban reguladas por este sistema.

El límite máximo de emisiones permitido por el ETS2 disminuirá de manera progresiva año a año, como parte del compromiso europeo con la reducción de gases de efecto invernadero. La meta establecida es que, hacia el año 2030, las emisiones cubiertas por el sistema sean un 42 % inferiores respecto a las registradas en 2005. Según publicó el medio, la propuesta actual se enmarca en una iniciativa presentada durante el mes de julio del año anterior, impulsada por 19 Estados miembro que trasladaron a la Comisión su preocupación por lograr una implantación fluida y ordenada del ETS2.

La decisión de los Estados miembro de mantener la reserva de derechos acumulados y de definir criterios para su utilización futura responde a la intención de dotar al mecanismo de una mayor capacidad de maniobra frente a situaciones de estrés en el mercado. El objetivo de estos ajustes es garantizar que el proceso de descarbonización avance a un ritmo constante, sin exponer a consumidores y empresas a alzas súbitas en los precios de la energía como resultado de convulsiones en el costo del CO2, informa el medio.

Tras el respaldo de los 27 embajadores nacionales, el texto aprobado pasará a negociaciones con el Parlamento Europeo. Ambas instituciones deberán alcanzar un acuerdo para cerrar definitivamente la reforma, que sentará las bases para la nueva etapa del régimen europeo de comercio de emisiones y para su posterior aplicación a partir de 2028, tal como detalló la fuente.