El Sindicato Médico cifra en cerca del 70% el seguimiento de la huelga este miércoles en Cantabria

Cerca de siete de cada diez médicos en la región han parado sus actividades según el Sindicato Médico, mientras varios centros y quirófanos han quedado prácticamente desiertos, destacando la diferencia de cifras respecto a los datos oficiales del Gobierno regional

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Según el Sindicato Médico, en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y en el Hospital Sierrallana ningún profesional ha estado presente en los quirófanos durante la jornada de huelga, con excepción de la atención a urgencias y a casos oncológicos que no admiten demora. Esta ausencia de personal en áreas clave representa uno de los puntos más resaltados por la organización convocante, que afirmó que el nivel de adhesión al paro este miércoles en Cantabria ha alcanzado cerca del setenta por ciento.

Europa Press recogió que el Sindicato Médico de Cantabria estimó que aproximadamente siete de cada diez médicos en la comunidad han secundado la huelga convocada a nivel nacional en rechazo al Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. Frente a este dato, el propio sindicato sostuvo que solo un treinta por ciento de los médicos han acudido a su puesto de trabajo. Las cifras difundidas generaron un contraste con las que ofrece habitualmente el Gobierno regional, puesto que la Consejería de Salud contabiliza también a los sanitarios que se encuentran de permiso y a quienes cumplen con los servicios mínimos dentro del grupo de quienes no participan en la huelga.

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El Sindicato Médico detalló el impacto de la huelga en diferentes centros de salud de Cantabria. En el centro de La Barrera, en Castro Urdiales, solamente uno de los dieciséis médicos habituales acudió a trabajar. En el centro de Cotolino, en la misma localidad, cuatro de los catorce médicos prestaron servicio. Por su parte, el centro Bajo Asón, situado en Ampuero, contó únicamente con un profesional de los seis que normalmente forman parte del equipo médico. En Bezana acudieron tres de quince, y en el centro Puerto, en la calle Castilla de Santander, cinco de doce trabajaron durante la jornada de huelga.

Igualmente, el sindicato precisó el número de médicos que asistieron a otros centros: en Gama acudieron tres de siete; en Meruelo uno de ocho; en Santoña dos de diez; en Nansa ninguno de los tres facultativos asistió al trabajo; en San Vicente de la Barquera acudieron cuatro de ocho; en Camargo Costa seis de trece; en Colindres tres de diez, y en Altamira seis de doce médicos trabajaron durante esta tercera jornada del paro semanal.

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Respecto al desarrollo de la actividad en los hospitales regionales, el Sindicato Médico subrayó el impacto del paro en los quirófanos de Valdecilla y Sierrallana, donde, más allá de los casos de urgencias o de intervenciones oncológicas de carácter indemorable, los quirófanos permanecieron sin profesionales en servicio, según informó Europa Press.

La jornada de huelga de este miércoles corresponde a la tercera realizada a nivel semanal en toda España contra la reforma del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. El Sindicato Médico de Cantabria atribuyó la diferencia en las cifras de participación respecto a las que aporta el Gobierno regional al hecho de que la Consejería de Salud incluye como no huelguistas tanto a quienes están de permiso como a quienes cumplen servicios mínimos. La organización sindical sostuvo que este criterio distorsiona la percepción del seguimiento real de la protesta por parte de los médicos.

El paro convocado forma parte de una serie de protestas promovidas en defensa de las condiciones laborales del sector y críticas al marco normativo regulado por el Ministerio de Sanidad. Según publicó Europa Press, la convocatoria ha motivado una notable ausencia de médicos en diversos puntos de la comunidad autónoma y una afectación considerable en la actividad habitual de los centros de salud y hospitales cántabros. La reacción institucional frente a la huelga se apoya en los datos oficiales del Gobierno regional, que serán actualizados por la Consejería de Salud al cierre de jornada, mientras el sindicato mantiene su propio sistema de recuento y valoración del seguimiento.

El impacto de esta movilización se ha dejado sentir especialmente en las áreas de atención programada y quirófanos de los principales hospitales, donde, según consignó el Sindicato Médico a Europa Press, solo se garantizó la atención a urgencias y operaciones de cáncer apremiante. Esta situación ha llevado a que varias zonas queden prácticamente desiertas y que numerosos pacientes vean pospuestos sus procedimientos médicos habituales.

El registro detallado realizado por el Sindicato Médico y compartido con Europa Press se organizó centro por centro, permitiendo identificar las áreas con mayor incidencia del paro y su comparativa con el personal habitual. Los datos obtenidos subrayan una diferencia significativa con las cifras oficiales que maneja la Consejería de Salud. El sindicato insiste en que sus porcentajes reflejan únicamente al personal que efectivamente acudió al trabajo, sin incluir a quienes estaban autorizados a ausentarse o a cumplir únicamente funciones mínimas por imposición legal.

Mientras tanto, los servicios de urgencia se mantuvieron en funcionamiento, y las intervenciones quirúrgicas oncológicas consideradas urgentes no vieron interrumpido su desarrollo, en línea con los protocolos de mínimos que rigen en este tipo de convocatorias. Según detalló el Sindicato Médico a Europa Press, el mayor impacto del paro se concentró en la actividad ambulatoria y la atención rutinaria que los centros de salud brindan a diario en diversas poblaciones de Cantabria.

El seguimiento de la huelga y la interpretación de los datos siguen generando discrepancias entre el colectivo médico y la administración regional. El Sindicato Médico considera que la lectura estadística del Gobierno regional no refleja la realidad vivida en los centros de trabajo, donde en muchos casos la presencia de facultativos ha sido testimonial. Por su parte, la Consejería de Salud argumenta que la normativa obliga a contar a todos los trabajadores, incluidos los de permisos y servicios mínimos, para determinar el seguimiento de una huelga en el sector público.

La protesta se inscribe dentro de un contexto marcado por la insatisfacción de una parte de los profesionales del sector con la reforma del Estatuto Marco impulsada por el Ministerio de Sanidad. La percepción de que las condiciones de trabajo y las garantías de la calidad asistencial se ven afectadas por el nuevo marco normativo constituye uno de los principales motivos de las movilizaciones, según explicaron los representantes sindicales.

De acuerdo con los datos ofrecidos a Europa Press, la huelga de este miércoles evidenció por tercera semana consecutiva la división entre la cifra del Gobierno regional y la estimación sindical sobre el seguimiento real. Los próximos informes oficiales de la Consejería de Salud establecerán el balance definitivo del impacto de la jornada, aunque el Sindicato Médico sostiene que la mayoría de los médicos en Cantabria optó por sumarse al paro, dejando numerosos centros y quirófanos prácticamente sin actividad ordinaria.