Un proyecto internacional estudia con el apoyo del IAA-CSIC las regiones más ocultas del centro de la Vía Láctea

Científicos liderados por Francisco Nogueras Lara y Matías Gómez recibirán 500 horas de observación con tecnología avanzada en Chile para analizar miles de estrellas y desentrañar el origen y evolución del núcleo galáctico, según el IAA-CSIC

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La propuesta de investigación liderada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y la Universidad Andrés Bello de Santiago de Chile ha recibido la aprobación del Observatorio Europeo Austral (ESO) para desarrollar el primer estudio espectroscópico de alta completitud del centro galáctico. Según consignó el IAA-CSIC en una nota de prensa, el proyecto utilizará la avanzada tecnología del espectrógrafo KMOS instalado en el Telescopio Unitario 1 del VLT, emplazado en el Observatorio Paranal en Chile, con el objetivo de desentrañar la historia y dinámica de las regiones más ocultas del núcleo de la Vía Láctea.

El medio detalló que el tiempo asignado para esta investigación asciende a 140 noches de observación, lo que equivale a aproximadamente 1.300 horas de uso de telescopio; de este total, cerca de 500 horas se centrarán de manera exclusiva en el estudio de las zonas más densas y opacas del centro de la galaxia. Francisco Nogueras Lara, investigador del IAA-CSIC, y Matías Gómez, de la Universidad Andrés Bello, impulsan la iniciativa, que forma parte del programa VVVX-GalCen. El proyecto aprovecha los denominados ESO Public Surveys, que buscan generar grandes volúmenes de datos accesibles para la comunidad astronómica internacional y resolver algunas de las preguntas no resueltas sobre la estructura galáctica, según publicó el propio instituto.

La investigación se concentra en analizar miles de estrellas que, debido al efecto bloqueador del gas y polvo interestelar, no pueden observarse en el espectro visible. De acuerdo con lo señalado por Nogueras Lara, la tecnología infrarroja de KMOS, capaz de observar de manera simultánea hasta 24 objetos mediante unidades de campo integral, posibilita la obtención de información detallada sobre la edad, composición y temperatura de cada estrella analizada, así como sus movimientos y procesos de formación. Esto permitirá reconstruir el pasado y funcionamiento del núcleo galáctico y comprender cómo evolucionó su estructura actual.

KMOS, el instrumento protagonista, se caracteriza por sus capacidades multiobjeto y su eficiencia para acumular grandes volúmenes de información en áreas densamente pobladas, características que, según el IAA-CSIC, lo convierten en un elemento clave para avanzar en la caracterización y comprensión de regiones estelares jóvenes, cúmulos globulares y planetas errantes en las inmediaciones del centro de la galaxia. El medio explicó que este estudio viene a complementar y expandir dos iniciativas previas de observación: el sondeo VVV/VVVX, especializado en infrarrojo cercano y cobertura múltiple de épocas de observación, y el proyecto GalacticNucleus, que enfoca su análisis en la obtención de imágenes de resolución muy alta del corazón galáctico.

Las metas científicas de la propuesta abarcan desde la investigación de objetos estelares jóvenes y sus entornos inmediatos hasta la identificación de cúmulos globulares ocultos por la extinción, la verificación y análisis de planetas que no orbitan estrellas, la clasificación de galaxias en distintas etapas de evolución y la recopilación de datos sobre cúmulos de galaxias en la zona de evitación. Todas estas tareas buscan reforzar la base de datos de la astronomía observacional en lo relativo a la Vía Láctea, generando un conjunto de información de referencia para las futuras investigaciones en el área, reportó el IAA-CSIC.

El instrumento KMOS amplía la capacidad de observación al permitir el estudio simultáneo de múltiples áreas celestes en luz infrarroja, lo que agiliza el análisis de poblaciones estelares y proporciona información sobre la composición química, la cinemática y la formación de estrellas tanto en nuestra galaxia como en otras más distantes del universo temprano. El IAA-CSIC señaló que este avance afianza la posición del instituto como un referente en colaboraciones internacionales, involucrando a más de cien especialistas en astronomía galáctica.

La contribución del IAA-CSIC, tal como indicó la nota de prensa, ha sido determinante tanto para la configuración científica del proyecto como para la definición de la estrategia de observación, el análisis y la interpretación de los datos. Nogueras Lara lidera estos aspectos del estudio y coordina el desarrollo de la investigación, procurando que los resultados generados tengan impacto global en el campo de la astrofísica.

En el marco del programa VVVX-GalCen, los investigadores aspiran a que este trabajo se convierta en el mayor legado científico del KMOS para el análisis espectroscópico de nuestra galaxia, sentando las bases para responder interrogantes sobre el origen de la estructura galáctica, las condiciones de formación estelar y la dinámica interna de la Vía Láctea. Tal como publicó el IAA-CSIC, la base de datos resultante quedará disponible para la comunidad científica, fomentando nuevas investigaciones que aprovechen la riqueza y profundidad de la información recogida. Este esfuerzo refuerza el papel de la colaboración hispano-chilena y europea en el avance del conocimiento sobre la galaxia que alberga al sistema solar.