González se declara "amigo" de Borja Cabezón, aunque no conoce su actividad profesional, y se niega a "dejarlo tirado"

Felipe González defiende su relación personal con Borja Cabezón tras informaciones que lo relacionan con presuntas irregularidades fiscales, afirma desconocer sus actividades económicas y recalca que corresponde a Cabezón explicar lo sucedido ante la opinión pública

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Felipe González remarcó que será Borja Cabezón quien deba aportar explicaciones ante la opinión pública sobre las informaciones que lo vinculan con posibles maniobras fiscales, negando conocer detalles de la vida económica de su amigo y actual dirigente socialista. Según destacó González en declaraciones recogidas por el medio, su amistad con Cabezón se mantiene, pese a desconocer sus actividades profesionales o empresariales, y recalcó que su vínculo es estrictamente personal y de larga data. Esta posición del expresidente se produce en un contexto de atención mediática en torno a presuntas irregularidades atribuidas a Cabezón relacionadas con ingeniería fiscal.

De acuerdo con lo publicado, González declaró en el Congreso que Borja Cabezón es su amigo desde que ambos tenían diecisiete años, momento en el que también entabló amistad con Gonzalo Miró tras el fallecimiento de la madre de este último, Pilar Miró. "Borja Cabezón es mi amigo, no es amigo de Sánchez, sino mío, desde que tenía 17 años, él y Gonzalo Miró, desde que murió la madre de Gonzalo (Pilar Miró); por tanto, mis amigos siempre eran chavales de 17 años", relató González durante su intervención previa a un acto conmemorativo de la Constitución de 1978.

El expresidente afirmó que, aunque siempre ha seguido "políticamente" la trayectoria de Borja Cabezón, no tiene información sobre aspectos de su vida privada ni acerca del periodo bajo sospecha, en el que se le atribuyen operaciones financieras y la posible utilización de testaferros para eludir impuestos. "Eso lo tiene que explicar Borja, que tiene bastante capacidad para explicarlo", aseveró González, según detalló el medio.

Al ser preguntado respecto a la reciente atención pública sobre su amigo, Felipe González aclaró que no ha mantenido contacto con Cabezón desde que trascendió la noticia. No obstante, enfatizó su firme lealtad hacia él: "Yo nunca dejo tirado a alguien que es mi amigo, nunca", afirmó en respuesta a la posibilidad de distanciarse por la polémica en curso.

Las declaraciones de González se produjeron antes de la ceremonia en el Congreso que celebró la vigencia de la Constitución española, subrayando su contexto institucional. El expresidente reiteró varias veces que la responsabilidad de ofrecer respuestas sobre las acusaciones corresponde únicamente a Cabezón, enfatizando que desconoce los hechos específicos sobre la ingeniería fiscal y operaciones financieras atribuidas al dirigente socialista.

La postura de González resalta la separación entre su relación personal y cualquier relación política o empresarial con Cabezón. Durante sus declaraciones, manifestó que considera que las explicaciones públicas sobre las presuntas prácticas fiscales deben ser asumidas por el propio Cabezón, a quien describió como alguien capaz de responder de forma adecuada por sus propias acciones.