Saná, 15 feb (EFE).- Al menos un niño ha muerto y otras 22 personas han resultado heridas al incendiarse un centro comercial, que quedó completamente destruido, y tiendas cercanas en la localidad de Marib, en el oeste del Yemen y controlada por el Gobierno internacionalmente reconocido, informaron este domingo las autoridades.
El incendio, ocurrido durante la madrugada del sábado al domingo, se originó en una concurrida zona comercial y rápidamente envolvió el centro comercial Ibn al Haj y los almacenes del segundo piso, según un comunicado de la Policía publicado por la agencia de noticias estatal yemení Saba.
La Oficina de Salud provincial de Marib, por su parte, dijo en un comunicado que la víctima mortal fue un niño de 14 años, mientras que otras 22 personas sufrieron quemaduras e inhalación de humo, por lo que fueron trasladados a varios hospitales de la zona.
En un primer momento, Saba anunció la muerte de cuatro personas, pero acabó rebajando la cifra a una.
Según la agencia de noticias, una zapatería aledaña al centro también fue engullida por las llamas y quedó completamente destruida, mientras que una tienda de muebles sufrió daños parciales después de que los trabajadores del local pudieran retirar el inventario a tiempo.
Los equipos de la Defensa Civil, apoyados por la Policía, consiguieron extinguir el fuego e impidieron que se propagara a otros locales del concurrido distrito comercial, de acuerdo con la fuente de seguridad.
Las autoridades están llevando a cabo una investigación para determinar las causas del incendio en Marib, una estratégica ciudad que ha acogido a cientos de miles de desplazados tras más de una década de guerra en el Yemen y que cuenta con una capacidad limitada de respuesta a emergencias.
Los equipos de bomberos a menudo se enfrentan a escasez de material, restricciones en el suministro de agua y retrasos a la hora de acceder a barrios muy concurridos, mientras que las agencias de ayuda humanitaria y las autoridades locales advierten que las instituciones gubernamentales no dan abasto. EFE