Los Ángeles (EE.UU.), 14 feb (EFE).- Un proyecto de ley en Idaho, Estados Unidos, que restringiría los tipos de banderas que pueden ondear en las entidades gubernamentales de ese estado afectaría a la comunidad del País Vasco asentada en la capital, Boise, donde la Ikurriña ha sido izada por más de cien años.
El proyecto de Ley 561, aprobado esta semana por la Cámara de Representantes de Idaho, ha desatado una ola de críticas ya que las ciudades y condados no podrán ondear una amplia gama de banderas, incluyendo la del Orgullo LGBTQ, la de Canadá y la bandera vasca.
La iniciativa ha generado una ola de rechazo entre la comunidad vasca en Boise, considerada como la capital de la diáspora del País Vasco en Estados Unidos.
Aunque también hay un gran número de inmigrantes o estadounidenses con raíces vascas en California, Idaho posee la mayor concentración porcentual y cultural, como por ejemplo el Bloque Vasco, un barrio étnico ubicado en el centro de Boise, que comprende dos pensiones históricas, el Centro Vasco, el Museo y Centro Cultural Vasco, Bar Gernika, Leku Ona y el Mercado Vasco, entre otros negocios.
Debido a esta presencia histórica, la ikurriña ondea con frecuencia en el Ayuntamiento de Boise y otros edificios gubernamentales, así como en parques y bulevares de la ciudad. Pero la iniciativa prohibiría que la bandera fuera izada en estos lugares.
"Ya ondeábamos esta bandera (la ikurriña) en Idaho antes de que estuvieran legalmente en el País Vasco”, dijo la consultora política Gloria Totoricagüena en una audiencia de la Cámara de Representantes antes de la votación.
Con la ikurriña en la mano, Totoricagüena defendió que la bandera es un símbolo de comunidad, al igual que un símbolo de la paz.
Aunque el proyecto permite ondear banderas de otros países en ocasiones especiales, el País Vasco, como señaló Totoricagüena, es una comunidad autónoma y no es un "país" según la definición de la ley como está escrita.
El proyecto que ha tenido un trámite rápido en el Legislativo de Idaho se dio en respuesta a una medida tomada por el Ayuntamiento de Boise para declarar como oficial la bandera del Orgullo LGBTQ el año pasado, después que se impusiera una veda a este símbolo.
Los republicanos que defienden la iniciativa han indicado que se busca ser neutrales al momento de exhibir las banderas.
La medida, que será discutida en el Senado de Idaho, impone una multa de 2.000 dólares por día por incumplimiento, lo que añade un mecanismo de cumplimiento inexistente en la ley actual, que ya prohíbe la bandera de los seis colores.
Además, el proyecto especifica que estas restricciones se aplican a terrenos propiedad del gobierno y mantenidos por una entidad gubernamental, lo que incluye edificios, parques, carreteras y bulevares.
La alcaldesa de Boise, la demócrata Lauren McLean, la primera mujer electa para ese cargo defendió su postura de rechazo a la medida. “Oponerme a este proyecto de ley es mi deber electo… Seguiré haciendo lo que siempre he hecho, para lo que fui elegida: defender a todos los residentes de Boise, proclamando y celebrando con orgullo nuestros valores”, dijo según información citada por el periódico Moscow-Pullman Daily News. EFE