El ministro francés Jean-Noël Barrot expresó su deseo de que las condiciones permitan presentar este año una resolución dirigida a limitar el uso del derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en situaciones relacionadas con crímenes de lesa humanidad. El medio EFE reportó que el anuncio se realizó durante una conferencia de prensa convocada en el contexto de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde Barrot manifestó que la propuesta mantiene su objetivo de evitar que los vetos bloqueen la respuesta internacional ante graves violaciones de los derechos humanos.
Según detalló EFE, la iniciativa para restringir el derecho a veto en estos casos cuenta con el impulso conjunto de Francia y México, y fue lanzada en 2015 luego de que el Consejo de Seguridad no lograra acciones efectivas sobre el conflicto en Siria. El medio recordó que Rusia y China, ambos miembros permanentes del Consejo, usaron dicho privilegio varias veces para frenar resoluciones dirigidas a intervenir en la guerra civil siria. De acuerdo con Barrot, la propuesta ha recibido hasta el momento el respaldo de 107 países, número que exhibe un considerable apoyo dentro de la comunidad internacional para modificar la forma en que opera el principal órgano ejecutivo de Naciones Unidas frente a situaciones de extrema gravedad.
Barrot declaró, según consignó EFE, que su aspiración es avanzar hacia un texto concreto que pueda ser presentado ante la Asamblea General antes de que termine el año, siempre que se den las circunstancias políticas propicias. El canciller subrayó que tal cambio en la normativa del Consejo de Seguridad permitiría que los Estados miembros permanentes no recurrieran al veto en escenarios donde se denuncien crímenes de lesa humanidad, facilitando así la adopción de medidas colectivas para proteger a la población civil.
Según publicó EFE, el derecho a veto lo ostentan Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido, los cinco Estados con asiento permanente en el Consejo de Seguridad. Dichas atribuciones han provocado, en varias ocasiones, la parálisis de intervenciones internacionales en conflictos críticos, ya que estos países ejercen o amenazan con ejercer el poder de veto en defensa de sus intereses estratégicos o los de sus aliados, bloqueando resoluciones que no consideran favorables.
La agencia EFE también remarcó que Francia ha hecho un uso bastante limitado del derecho a veto durante las últimas décadas, destacando que la última ocasión en que la diplomacia francesa empleó esa prerrogativa fue en 1989, cuando bloqueó una resolución relacionada con la invasión estadounidense en Panamá. Desde entonces, Francia se ha mostrado partidaria de iniciativas que busquen reformar y modernizar los mecanismos de decisión dentro del Consejo de Seguridad para asegurar que no queden inoperantes ante crímenes internacionales de gran escala.
El respaldo obtenido por la iniciativa franco-mexicana desde diferentes Estados miembros refleja, de acuerdo con EFE, la preocupación existente en la comunidad internacional ante la ineficacia del Consejo cuando el veto es utilizado como instrumento político. Algunos gobiernos consideran que la reforma propuesta podría mejorar la capacidad de respuesta de la ONU en contextos de emergencias humanitarias o ante graves violaciones del derecho internacional.
Así, el medio EFE resaltó el contexto de la Conferencia de Seguridad de Múnich como escenario para este anuncio, señalando la relevancia del foro, al reunir representantes de alto nivel gubernamental, diplomático y de defensa. La expectativa generada por la declaración de Barrot enfoca la atención internacional en los próximos meses hacia la evolución y posibles avances de la propuesta, al tiempo que reabre el debate sobre el papel y los límites de los poderes de veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.