Rebecca Passler podría disputar los Juegos de Invierno tras levantarse su suspensión por dopaje

La atleta italiana recibió el visto bueno de las autoridades deportivas tras demostrarse que la sustancia prohibida encontrada en su organismo fue causada por contaminación, lo que le permite integrarse de nuevo a la selección rumbo a la justa olímpica

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El tribunal de apelación de la Autoridad Nacional Antidopaje Italiana permitió la vuelta de Rebecca Passler al equipo nacional, después de que los jueces concluyeron que el origen de una sustancia prohibida hallada en su organismo se debió a una contaminación, y no a una violación intencionada de las normas antidopaje. Esta decisión acerca a la biatleta italiana a una posible participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, informó la Federación Italiana de Deportes de Invierno.

La readmisión de Passler se produjo luego de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Milán remitiera el caso para nueva revisión. Según publicó la Federación Italiana de Deportes de Invierno, el fallo habilita la integración inmediata de la atleta junto al resto de la selección, permitiendo que, si la dirección técnica lo considera conveniente, pueda competir en el relevo femenino olímpico el miércoles próximo. La agencia NADO Italia sostuvo que la decisión responde a la evidencia presentada por la defensa de Passler, que argumentó la naturaleza accidental de la presencia de letrozol en su organismo.

Según detalló el medio, el control que desató el proceso se realizó fuera de competición en el mes de enero, momento en que Passler dio positivo por letrozol, un compuesto que figura en la lista de sustancias prohibidas por su potencial para modificar el nivel de estrógenos en el cuerpo. El letrozol es de uso frecuente en tratamientos contra el cáncer, pero su utilización no está autorizada en el ámbito deportivo.

Passler mantuvo durante todo el proceso que nunca recurrió voluntariamente al consumo del fármaco. En declaraciones recogidas por la Federación Italiana de Deportes de Invierno, la atleta expresó agradecimiento a quienes la apoyaron: “Siempre he creído en mi buena fe. Me gustaría dar las gracias a todos los que me han ayudado, desde los abogados que han seguido mi caso hasta la Federación Italiana de Deportes de Invierno, mi familia y mis amigos. Ahora por fin puedo volver a centrarme al cien por cien en el biatlón”. Según informó la agencia antidopaje, el tribunal de apelación consideró creíbles las pruebas presentadas y determinó que la contaminación fue la fuente más probable de la sustancia en el cuerpo de la deportista.

El medio consignó que la recuperación de la elegibilidad por parte de Passler implica su regreso inmediato a la dinámica de entrenamientos y competencias de la selección italiana. El equipo olímpico ultima su preparación para Milán-Cortina 2026 y la inclusión de la biatleta amplía las opciones en las pruebas femeninas. La selección determinará en los días siguientes si Passler formará parte del relevo olímpico, decisión que depende de la evaluación de los responsables técnicos tras su reincorporación.

Durante los meses previos, la situación de Passler quedó sujeta a revisión judicial luego del resultado adverso. El Tribunal de Arbitraje Deportivo de Milán estudió la evidencia y consideró la necesidad de que el tribunal interno de la Autoridad Nacional Antidopaje evaluara el caso nuevamente. Tras analizar los argumentos y documentos presentados por la defensa, el tribunal consideró que Passler no habría resultado responsable directa del hallazgo de letrozol.

La noticia sobre la exoneración parcial de la sanción impuesta a la deportista fue ampliamente difundida por la prensa italiana y generó repercusión en el entorno deportivo, según reportó la Federación Italiana de Deportes de Invierno. El caso de Rebecca Passler quedó como ejemplo reciente de la complejidad en la gestión de sustancias prohibidas y la importancia que el sistema antidopaje otorga a la diferencia entre consumo involuntario y conducta dolosa.