Merz avisa de que "el orden internacional ya no existe" y que grandes potencias ponen en riesgo la libertad europea

El líder germano alerta de un escenario global dominado por competencias intensas entre potencias, donde la seguridad y el modelo democrático europeo enfrentan amenazas inéditas, exigiendo una respuesta rápida y colaborativa según lo planteado en Múnich

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La adaptación de Europa a los ritmos veloces de la reconfiguración global es insuficiente en comparación con la velocidad de los cambios que se producen en el escenario internacional. Así lo expuso el canciller alemán, Friedrich Merz, quien, según informó el medio, advirtió que la libertad del continente enfrenta amenazas procedentes de un entorno geopolítico dominado de nuevo por la pugna entre grandes potencias. En el discurso inaugural de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Merz manifestó que el anterior orden internacional, tal como se conocía tras la caída del Muro de Berlín y los años de hegemonía estadounidense, ha desaparecido y ha dado paso a una situación marcada por fuertes competencias entre actores globales.

De acuerdo con la información de la agencia, el canciller subrayó que el actual escenario internacional deja atrás la etapa unipolar. Destacó que la presente era, caracterizada por el retorno de la política de poder, se rige por reglas distintas, definidas por la rapidez de los acontecimientos, la dureza de las acciones y la frecuencia de la imprevisibilidad. Precisó que la dinámica actual va más allá de la confrontación entre China y Estados Unidos, ya que existen nuevas formas de instrumentalización que aprovechan las dependencias existentes entre países.

El medio recogió las declaraciones de Merz, quien subrayó que la sociedad europea debe reconocer que su propia libertad ya no puede asumirse como algo seguro frente a las actuales coyunturas. En su intervención, pidió adaptación, resiliencia y disposición a realizar sacrificios. Sostuvo que la tarea fundamental de los europeos y, en particular, de los alemanes, es asumir la nueva realidad internacional sin interpretarla como un destino inmutable, sino manteniendo la capacidad para influir sobre los acontecimientos conforme a los valores e intereses europeos.

El jefe de gobierno alemán valoró la importancia de fortalecer alianzas y fomentar la cooperación internacional bajo esquemas de respeto mutuo y resolución colectiva de conflictos. Mencionó la posibilidad de profundizar la colaboración con países como Canadá, Japón, Brasil, Turquía e India, remarcando la necesidad de que los acuerdos internacionales sean respetados. Según reportó el medio, Merz planteó que la unión de fuerzas dentro de Europa permitirá preservar la estabilidad, sortear la incertidumbre y aprovechar nuevas posibilidades en el entorno global.

Respecto a la relación transatlántica, el canciller hizo hincapié en que Europa necesita desarrollar una agenda autónoma, pero sin abandonar la cooperación con Estados Unidos. Según publicó la fuente, Merz indicó que no comparte aquellas visiones que proponen dar por terminada la asociación con Washington, aunque reconoció la preocupación de quienes sostienen esa perspectiva. Recalcó que, a pesar de los desafíos actuales, no resulta conveniente subestimar el potencial que ofrece la relación con la potencia norteamericana en el entramado mundial, especialmente a la luz de las realidades estratégicas propias del continente europeo.

El líder germano también abogó, según consignó el medio, por avanzar de forma decidida en el fortalecimiento de las capacidades europeas en los campos de la defensa y la economía. Explicó que, en el actual contexto, la agenda europea se encuentra en un proceso de desarrollo e implementación acelerada, en el que predomina la necesidad de cooperación y de enfoque común entre los países del bloque. Insistió en que la solidaridad debe guiar las acciones europeas para responder de forma conjunta a los retos emergentes.

En relación con el pasado histórico de Alemania y Europa, Merz enfatizó la importancia de rechazar cualquier fantasía de predominio hegemónico o actuaciones en solitario por parte de su país. Afirmó que la lección aprendida por Alemania es actuar siempre junto a vecinos, aliados y socios, reconociendo que la libertad se asegura únicamente en colaboración con otros.

A lo largo de su intervención, según precisó el medio, el canciller reiteró la urgencia de asumir cambios, iniciar nuevas etapas y desplegar los esfuerzos necesarios para enfrentar las amenazas a la democracia y la libertad europeas. Afirmó que el continente debe estar dispuesto a abrirse a colaboraciones estratégicas, mantener la unidad interna y hacer frente, con determinación, a un entorno global caracterizado por la competencia feroz y la transformación constante de las reglas del juego internacional.