El Consejo de Seguridad avisa de que los despliegues de la ONU corren peligro en Sudán del Sur

Naciones Unidas advierte que la creciente violencia en la nación africana y la presión del gobierno local para cerrar bases clave comprometen las tareas humanitarias, la seguridad de civiles y la operatividad de sus fuerzas de paz en la zona

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Las demandas insistentes por parte del Gobierno de Sudán del Sur para cerrar las bases de Naciones Unidas en Wau y Bentiu significan riesgos para la capacidad de las misiones de paz en el país africano, según reportó el Consejo de Seguridad de la ONU. Esta presión gubernamental, motivada por cuestiones de soberanía nacional, coincide con una reducción obligatoria de efectivos de la ONU y en un contexto de creciente violencia, lo que pone en peligro tanto la seguridad de los civiles como la entrega de ayuda humanitaria y la operatividad de los organismos internacionales en Sudán del Sur, según informó Europa Press.

El consejo Ejecutivo de Naciones Unidas comunicó que la amenaza de cierre de las infraestructuras en Wau y Bentiu afecta directamente la labor tanto de la Fuerza Provisional de Seguridad de la ONU para la región de Abyei (UNISFA) como de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS). Las autoridades sursudanesas, de acuerdo con Europa Press, argumentan su solicitud bajo la premisa de hacer valer la soberanía nacional, situación que genera fuertes inquietudes dentro del máximo órgano de seguridad de Naciones Unidas en un escenario de alta inestabilidad en el país.

El final de enero estuvo marcado por el anuncio de una ofensiva militar del ejército sursudanés en la región de Jonglei, dirigida contra el grupo SPLM-IO, liderado por Riek Machar, antiguo líder rebelde y exvicepresidente del país. En el marco de esta operación militar, se difundió una orden de evacuación en tres condados, la cual afecta a la población civil, así como a los efectivos de los cascos azules de UNMISS y a trabajadores de organizaciones humanitarias presentes en la zona, según detalló Europa Press.

Los miembros del Consejo de Seguridad advirtieron en su comunicado la gravedad de las consecuencias que acarrearía el cierre de las bases críticas, señalando que esta acción debilitaría considerablemente la capacidad de la UNMISS y la UNISFA para cumplir con sus mandatos actuales. Parte fundamental de esas tareas incluye la protección de la población civil y la facilitación del acceso a la asistencia humanitaria a quienes la requieren en un momento de alta vulnerabilidad, informó Europa Press.

El Consejo de Seguridad subrayó, en ese marco, la importancia de que se mantenga una colaboración constructiva entre el gobierno sursudanés y la UNMISS. Esta cooperación se considera esencial para sostener los esfuerzos de paz y estabilidad en la región, así como para permitir el acceso seguro y puntual de trabajadores humanitarios y garantizar la protección de los civiles. Europa Press indicó que el organismo internacional ve con preocupación cualquier medida que limite o ponga en peligro las capacidades de las misiones operativas en el país.

Durante los últimos meses, los incidentes de violencia han aumentado en Sudán del Sur. A ello se suma la reducción de efectivos que Naciones Unidas procedió a implementar, lo cual incrementa las dificultades para mantener tanto la seguridad en el territorio como la provisión de servicios y ayuda internacional, conforme con lo reseñado por Europa Press.

La situación de Jonglei, marcada tanto por las operaciones militares como por las órdenes de evacuación, ejemplifica los desafíos actuales para la protección de la población y el trabajo de los organismos internacionales en zonas de conflicto. Las restricciones propuestas sobre la presencia internacional se producen mientras la ONU destaca la necesidad de actuar para evitar un deterioro mayor en el acceso humanitario y la protección de los derechos de la población civil, consignó Europa Press.

A través de sus declaraciones públicas, los miembros del Consejo de Seguridad reiteraron que la colaboración directa y constructiva entre el Estado anfitrión y las misiones de paz de la ONU es determinante para mantener y fortalecer la paz en Sudán del Sur, evitar mayores riesgos a la seguridad de la población y posibilitar la asistencia oportuna a los necesitados.