Esther Rebollo
Buenos Aires, 11 feb (EFE).- La protesta contra la reforma laboral de Javier Milei, que se debatió este miércoles en el Senado, terminó en una batalla campal en Buenos Aires, con disparos de proyectiles de goma, chorros de agua y gases de la Policía y el lanzamiento de piedras por los manifestantes, en una jornada de alta tensión que se saldó con policías heridos y manifestantes detenidos.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, informó a primera hora de la tarde, a través de la red social X, de tres agentes de la Gendarmería y un policía heridos, así como de dos personas detenidas.
Pero EFE fue testigo de la detención de muchos más, al igual que otros medios de comunicación presentes en el lugar. Por ahora no se han actualizado las cifras oficiales.
Medios argentinos, además, hablan de hasta 14 heridos.
Lo que sí dijo Monteoliva es que los manifestantes pertenecían a "grupos de izquierda" que actuaron "de manera organizada, con violencia premeditada y armamento casero para agredir y generar caos".
"Las van a pagar", amenazó la ministra, mientras los gases rociaban los rostros de los manifestantes y las piedras volaban sobre las cabezas de los policías.
En torno al mediodía, había comenzado una maratoniana sesión del Senado para debatir la polémica Ley de Modernización Laboral. En otras palabras, una reforma laboral que, de aprobarse, cambiará radicalmente las condiciones del trabajo en Argentina, uno de los países más sindicalizados de América y del mundo, con una larga historia de lucha obrera.
Los manifestantes, convocados por los sindicatos, entre ellos la mayor central obrera de Argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT), comenzaron a llegar a la Plaza del Congreso en torno a las 15:00 hora local (18:00 GMT).
Muy poco después un grupo de unas 30 personas, algunas encapuchadas y calificadas por algunos sindicalistas como saboteadores, cortaron los alambres de las vallas que protegían el edificio del Congreso e hicieron caer parte de la estructura, según constató EFE.
A continuación comenzó la acción policial con el lanzamiento de gases, chorros de agua a presión y proyectiles de goma. Los manifestantes respondieron con piedras que arrancaron de las aceras o veredas, construidas con los adoquines típicos de las avenidas porteñas. Ahí se acabo lo que podía haber sido una protesta pacífica.
En medio del caos, un grupo de alborotadores fabricaron un improvisado cóctel molotov y lo lanzaron contra un camión policial propulsor de agua a presión. Al menos estalló otro explosivo de este tipo frente al Congreso, según pudo ver EFE.
Así fue como se llenaron las calles aledañas de policías motorizados que disparaban balas de goma y gas pimienta a quienes se encontraban a su paso.
La tensión fue creciendo y los alrededores del Congreso se convirtieron en una batalla campal. Las fuerzas de seguridad dispersaron a los manifestantes de la plaza, a la que acudieron algunos grupos después, sobre las 18:00 hora local (21:00 GMT).
Fue el momento en el que varias columnas de policías federales irrumpieron otra vez en la plaza, tras emerger de detrás de las vallas que protegen el Legislativo, y se lanzaron a la detención de manifestantes sin criterio objetivo: se llevaron a un número indeterminado de personas a rastras o en volandas, tal y como pudo comprobar EFE en el mismo lugar.
El objetivo fue disolver la protesta y lo lograron porque la plaza del Congreso quedó vacía antes de anochecer.
En general, no hubo una gran afluencia a la manifestación, varios centenares, que ante el caos y la represión policial se dispersaron, por lo que nunca pudo observarse una protesta masiva.
Antes de que se destara el caos, la secretaria general de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (ADEMYS), Soledad Mosquera, dijo a EFE que la reforma laboral es "claramente un retroceso y va a implicar una completa esclavitud en cuanto a las condiciones de trabajo".
El diputado de Izquierda Unida Juan Carlos Giordano la calificó de "esclavista y proempresarial".
En medio de confusión y la perplejidad de los sindicatos y trabajadores por el cambio radical que puede enfrentar el mundo del trabajo en Argentina, el Senado, cercado por la Policía, sigue debatiendo la reforma laboral propuesta por Javier Milei. EFE
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