Iñaki Urdangarín revela su conversación privada con el Rey Felipe VI para que se divorciara de la infanta Cristina

A pocas horas de publicar su autobiografía, el exduque comparte detalles inéditos sobre presiones familiares, la relación con su exesposa y el complejo proceso que afrontó tras su condena por corrupción y posterior ruptura matrimonial

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La anécdota sobre la visita de Fernando Almansa, entonces jefe de la Casa Real, a Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina en Washington, enviada por el rey Juan Carlos con una “caja llena de resúmenes de prensa”, marcó uno de los momentos clave que el exduque relata en una reciente entrevista, según informó el medio RAC1. Almansa les transmitió el mensaje de que debían divorciarse y, ante esta sugerencia, la infanta Cristina respondió indicándole que se marchara. Este episodio encuadra la revelación principal: Urdangarín reconoció que posteriormente mantuvo una conversación con el rey Felipe VI, en la que este le trasladó la postura institucional de que lo más recomendable para ambos era la separación, debido al impacto del ‘Caso Nóos’ en la Casa Real.

Tal como publicó RAC1, Urdangarín ofreció nuevos detalles sobre el proceso que vivió tras su condena y los años de exposición pública, justo antes de la publicación de sus memorias “Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes”. En la entrevista, concedida a Jordi Basté, el exduque compartió cómo la presión dentro y fuera de la Casa Real influyó en la ruptura matrimonial y la posterior reorganización de su vida. El medio reportó que, al momento de la conversación, Urdangarín manifestó encontrarse “muy bien” y que el propósito de escribir su libro obedecía a una necesidad personal de sincerarse tras años de silencio. Describió este proyecto como “un gesto de honestidad y vulnerabilidad”, subrayando que durante mucho tiempo circuló información incierta sobre su figura.

Según consignó RAC1, Urdangarín confirmó que sus cuatro hijos ya han leído el libro y que la infanta Cristina “hizo pequeñas correcciones”, aunque admitió desconocer si otros integrantes de la familia real leyeron el texto. Sobre las dificultades que enfrentó en tiempos recientes, aseguró que trató de desempeñar su papel en la Casa Real de la mejor forma posible y reconoció errores, en especial al confiar excesivamente en su entorno profesional: “Me equivoqué no poniendo gente de mi entorno para verificar todo lo que pasaba. Me faltó una red de confianza para verificar que yo estaba protegido en todo lo que hacía”, señaló en la entrevista con RAC1. También reflexionó sobre la responsabilidad que conlleva firmar documentos en contextos institucionales, convencido de que fue utilizado como símbolo para erosionar la imagen de la monarquía: “Era el último de la fila. Querían un desgaste indirecto para la institución y yo era una cabeza visible. No sólo querían a una persona como yo, el ataque continuó y eso no se midió del todo bien”.

En relación a las consecuencias del ‘Caso Nóos’, Urdangarín lamentó haberlo perdido todo, desde su vivienda y sus ahorros hasta su empleo y residencia en España. Relató que tuvo que instalarse en el extranjero y reconstruir su vida desde cero tras la condena, una experiencia que calificó de sumamente difícil. Sobre su paso por la prisión de Brieva, detalló que aunque los primeros meses resultaron complejos, gradualmente percibió la experiencia como una ocasión de introspección y autoconocimiento. Convertir la privación de libertad en un periodo de reflexión profunda le permitió, según sus palabras al medio RAC1, redefinir sus prioridades y entender mejor sus límites y capacidades. De manera contundente, describió el régimen penitenciario y las restricciones de comunicación como “un castigo durísimo”.

El exduque también relató que, durante su tiempo en prisión, la infanta Elena fue la única persona de la familia real que lo visitó en varias ocasiones; Cristina Borbón Dos Sicilias también acudió al centro penitenciario, mientras que no recibió visitas de otros allegados de la familia. Al recobrar la libertad, narró sentirse “desubicado”, percibiendo que todos seguían con sus vidas mientras él enfrentaba la realidad como una persona transformada por la experiencia carcelaria y la profunda introspección personal.

En ese contexto de reajuste vital y alejamiento de su entorno anterior, se produjo la ruptura de su matrimonio con la infanta Cristina. Urdangarín explicó, según reprodujo RAC1, que la relación se apagó progresivamente durante los siete años que duró el proceso penal y el tiempo de prisión, sumando casi mil días. Admitió que ambos comprendieron que podrían ser mejores amigos que pareja y reafirmó su respeto hacia Cristina, a quien definió como una “mujer maravillosa” y con quien compartió un cuarto de siglo.

El medio también reportó el impacto que tuvo la abdicación del rey Juan Carlos, momento en que, según el relato de Urdangarín, el monarca retirado empezó a asumir la dimensión de la situación que atravesaban. Este giro influyó en su actitud, según reportó RAC1.

En cuanto a las dificultades personales surgidas tras abandonar la prisión, Urdangarín habló sobre el efecto de la autoestima baja y el intenso control del tercer grado y la libertad condicional en su vida. En este momento de vulnerabilidad, conoció a Ainhoa Armentia, a quien describió como fundamental para su bienestar actual. Según confesó en la entrevista, Armentia le aportó ilusión y energía y no mostró prejuicios hacia su pasado, lo que impulsó su determinación de buscar una existencia diferente lejos del protagonismo mediático y el escrutinio público.

RAC1 recogió también que Urdangarín está centrado en un nuevo proyecto profesional en el ámbito del asesoramiento deportivo, a través de la compañía ‘Bevolutive’. Compartió su deseo de colaborar con el Fútbol Club Barcelona, equipo en el que jugó durante gran parte de su trayectoria como balonmanista, y expresó interés en contribuir a la formación y acompañamiento de deportistas, tanto en su etapa competitiva como en el período posterior al retiro.

A lo largo de la extensa conversación, el exduque insistió en que siempre intentó cumplir con sus responsabilidades lo mejor que pudo y sostuvo que la suma de las condenas le obligó a ingresar en prisión durante seis años, aunque, a su juicio, existían circunstancias atenuantes que no se valoraron suficientemente. En cada respuesta, el relato aportado por RAC1 muestra la combinación de confesiones personales, revisión de errores pasados, descripción de las presiones institucionales y familiaridad reconstruida tras los acontecimientos judiciales y familiares vividos.

Iñaki Urdangarín espera que la publicación de sus memorias contribuya a aclarar su versión de los hechos y sirva como referencia para sus hijos y quienes mantengan interés en conocer cómo vivió desde dentro la evolución de su vida tras el impacto del ‘Caso Nóos’, la separación de la infanta Cristina y su reconfiguración profesional y personal.