Los resultados parciales de las elecciones dan el triunfo al gobernante Partido Bhumjaithai

Con casi el total de los votos contabilizados, la agrupación liderada por Anutin Charnvirakul aventaja al resto, aunque sin la mayoría suficiente y entre expectativas de pactos clave tras una jornada marcada por un incidente armado en el sur

Guardar
Imagen 3AS4FJRWZZEMPAJ5YUM3HNWWVU

El referéndum sobre la reforma constitucional impulsó a la ciudadanía tailandesa a definir su postura sobre la posible elaboración de una nueva Carta Magna, en un contexto donde el actual texto, redactado en 2017 durante un gobierno militar, ha permanecido en vigor. Según la Comisión de Elecciones de Tailandia, un 59,42% de la población votó a favor de sustituirla, superando el umbral requerido del 50%, en tanto que un 31,69% se manifestó en contra y un 8,87% no expresó una opinión concreta. De este modo, se prevé que el proceso constituyente inicie durante los próximos meses, de acuerdo con los requerimientos legales establecidos. En paralelo a este plebiscito, las elecciones parlamentarias permitieron conocer una nueva distribución del poder político en el país.

Tal como reportó la Comisión de Elecciones y según publicó el medio original, el conservador Partido Bhumjaithai, liderado por el actual primer ministro Anutin Charnvirakul, logró posicionarse como la fuerza más votada, alcanzando 196 de los 500 escaños en el Parlamento, basándose en el 89% del escrutinio completado. Esta cifra representa un avance significativo para el partido monárquico, aunque permanece lejos de la mayoría absoluta necesaria para gobernar sin alianzas, establecida en 251 asientos. En un mensaje a la opinión pública, Anutin Charnvirakul agradeció la confianza de los votantes y el respaldo otorgado a la agrupación que encabeza, señalando la voluntad del partido de seguir desempeñando su labor como representantes.

Los resultados oficiales atribuibles al mencionado porcentaje del conteo situaron al Partido Popular del Pueblo (PPP), de perfil reformista y encabezado por Natthaphong Ruengpanyawut, en segunda posición con 109 escaños, lo que representa un descenso respecto al favoritismo previo a la jornada electoral. En tercer lugar quedó el Partido Pheu Thai, asociado con la familia Shinawatra, una formación que obtuvo 80 actas parlamentarias y cuya importancia radica en la posibilidad de inclinar la balanza durante las negociaciones para formar coalición. El propio líder del Pheu Thai, Julapun Amornvivat, expresó mediante declaraciones reproducidas por el medio fuente que su agrupación respeta la decisión del electorado y consideró que corresponde al principal partido votado intentar formar gobierno.

El sistema de representación tailandés, según reportó la fuente, contempla que tanto el Kla Tham (con 58 escaños) como el Partido Demócrata (con 20 representantes), ocupen los siguientes lugares en cantidad de miembros electos para la asamblea legislativa. Dada esta fragmentación, la formación de un ejecutivo requerirá pactos entre varias fuerzas, y las negociaciones se prevén inmediatas para intentar conformar una mayoría suficiente antes de la inauguración de la nueva Cámara, que debe producirse 15 días después de publicarse los resultados definitivos, proceso que la autoridad electoral concluirá en un plazo de hasta 60 días desde la cierre de las urnas, según consignó el medio original.

Por primera vez en lo que lleva de siglo, informa la fuente, una fuerza claramente monárquica y conservadora se ubica al frente del resultado parlamentario, una circunstancia que cambia el panorama ascendente de formaciones opositoras de los últimos ciclos electorales. El Partido Bhumjaithai sorprendió a observadores y analistas al escalar por encima de rivales tradicionales y partidos reformistas, aunque sin obtener una mayoría que le permita gobernar sin el respaldo de otras bancadas.

En otro aspecto relevante de la jornada, las autoridades informaron sobre un ataque en la provincia de Yala, ubicada al sur del país, donde estalló una bomba casera al paso de una patrulla militar en el puente Wang Hin, dentro del subdistrito de Bannang Sata. Fuentes oficiales detallaron que la detonación causó lesiones a un soldado y fue seguida por un ataque armado, lo que marcó una de las contadas incidencias violentas registradas en un día electoral que, en general, se mantuvo en calma. Según publicó la fuente, la región meridional de Yala, junto con Pattani y Narathiwat, permanece en una situación de incertidumbre crónica desde principios del siglo XX, cuando fue incorporada al territorio tailandés tras pertenecer históricamente al sultanato musulmán malayo.

La existencia de grupos armados activos, que buscan la independencia o mayor autonomía de esas provincias de mayoría musulmana en un país de mayoría budista, condiciona el clima de seguridad e influye en el desarrollo de eventos políticos y electorales. Las autoridades refuerzan periódicamente la presencia de fuerzas de seguridad para mitigar riesgos asociados a estos movimientos separatistas, según dio cuenta la cobertura de la fuente citada.

En lo que respecta al proceso constitucional, la amplia participación y el resultado favorable a la sustitución de la Carta Magna elaborada durante el periodo militar representa para diversos sectores la oportunidad de diseñar una nueva estructura jurídica y política, aunque las modalidades y alcance de los cambios dependerán de las correlaciones de fuerzas surgidas tras las negociaciones entre los principales partidos en el Parlamento.

Tras la votación, los representantes de las distintas fuerzas políticas se pronunciaron sobre la importancia de respetar la voluntad ciudadana. Natthaphong Ruengpanyawut, líder del PPP, reconoció que su partido no encabezó la elección, pero destacó la legitimidad del sistema y la relevancia de la decisión popular. Paralelamente, Julapun Amornvivat, al frente del Partido Pheu Thai, recalcó su adhesión a las reglas parlamentarias y manifestó su respaldo al establecimiento de un gobierno basado en el resultado electoral.

La complejidad del escenario postelectoral refleja tanto la diversidad de partidos y corrientes en Tailandia como la fragmentación del voto, que ahora lleva a la búsqueda de alianzas capaces de sumar una mayoría de 251 parlamentarios. Según reportó la fuente, los contactos para asegurar una fórmula de gobierno comenzaron inmediatamente después de conocerse los datos preliminares.

El marco legal específico dispone un plazo máximo de dos meses para publicar los resultados oficiales y exige que, tras la apertura de la nueva legislatura, la cámara elija al nuevo jefe de gobierno como una de sus primeras tareas. Esta estructura temporal determina la agenda política inmediata y condiciona los movimientos de los bloques con representación.

La suma de la redefinición constitucional y la reconfiguración parlamentaria marcan una etapa de posibles cambios en el perfil institucional tailandés. La jornada electoral, a pesar del incidente en Yala, se desarrolló bajo una tensa calma y arroja un escenario en el que el diálogo entre partidos será decisivo tanto para el gobierno de la nación como para el diseño jurídico futuro, según detalló la fuente mencionada.