
Las estadísticas de homicidios reflejan una escalada notoria: al menos 1.523 personas perdieron la vida por la violencia en Haití durante el último trimestre de 2024. Para 2025, las cifras totales suman más de 5.915 fallecidos y 2.708 heridos, según consignó AlterPresse y publicó la agencia EFE. Estos datos subrayan la gravedad de la crisis en el país y forman parte del contexto en el que el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, instó el sábado a las fuerzas políticas y sociales del país a cerrar filas frente a la inseguridad, precisamente tras el vencimiento del periodo del Consejo Presidencial de Transición (CPT).
El medio AlterPresse detalló que Fils-Aimé llamó a la unidad nacional al término del mandato de dicho órgano transitorio. El jefe de Gobierno enfatizó que la democracia y las instituciones haitianas no retrocederán ante los desafíos de la violencia, la fragmentación política y la crisis humanitaria. En esta nueva etapa, prometió que tanto las Fuerzas Armadas de Haití (FADH), la Policía Nacional Haitiana (PNH) y la Fuerza de Represión de las Bandas (FRG) sostendrán una “movilización continua” encaminada a recuperar zonas controladas por agrupaciones armadas. “El Estado no dará marcha atrás”, aseguró Fils-Aimé, comprometiéndose a que la coordinación y el despliegue de estos cuerpos de seguridad impedirán que las bandas encuentren refugio en el territorio.
Fils-Aimé insistió, de acuerdo con la cobertura de AlterPresse, en que la transición hacia un nuevo orden político no ha concluido y que su principal objetivo es restaurar la legitimidad democrática por medio de un proceso electoral transparente. Precisó que el Estado garantizará el respeto a la libertad del proceso, sin favorecer a candidato alguno y asegurando justicia, igualdad de trato y transparencia electoral. “El poder será entregado a dirigentes libremente elegidos por el pueblo”, declaró en su intervención.
Esta convocatoria ocurre en un momento de vacío institucional, ya que ninguna estructura clara reemplaza al CPT, más allá del primer ministro. Pese a que la mayoría de las agrupaciones políticas plantea que esta siguiente fase debería encabezarla un ejecutivo dual, compuesto por un primer ministro y un presidente, Fils-Aimé no se pronunció en su discurso sobre la configuración de un eventual gobierno bicéfalo. Esta omisión sucede cuando los sectores políticos esperaban claridad sobre el paso siguiente en el calendario de transición tras la disolución del Consejo.
El Consejo Presidencial de Transición, instaurado en abril de 2024 con el propósito de estabilizar a la nación frente a décadas de catástrofes naturales, pobreza persistente y violencia tanto política como criminal, concluyó su mandato sin haber pacificado el país ni conseguido fijar un calendario electoral concreto. Solo dejó una hoja de ruta indefinida para la renovación de las autoridades a partir del segundo semestre de 2026, según reportó AlterPresse.
La dimisión de Ariel Henry como primer ministro a principios de 2024, luego de una oleada de violencia, fue otro punto de inflexión señalado por el medio. Henry había asumido en 2021 tras el asesinato del presidente Jovenel Moise en la residencia presidencial, hecho que profundizó la inestabilidad. La carencia de avances concretos en materia de seguridad y organización electoral durante el periodo de transición contribuyó a mantener la incertidumbre.
Las declaraciones de Fils-Aimé incluyen además el reconocimiento explícito de la profundidad de la crisis humanitaria y social. En su alocución, detalló un plan urgente enfocado en la protección de colectivos más vulnerables, presentado como medida tanto de seguridad como de dignidad nacional. El mandatario haitiano apeló a todos los sectores de la sociedad, incluyendo fuerzas políticas, religiosas, sociales y ciudadanía de todas las edades, sexos y clases sociales, para superar divisiones y sumar esfuerzos en la última fase de la transición.
De acuerdo con AlterPresse, la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) considera que el país atraviesa una “fase crítica”, dada la rapidez con la que ha aumentado la violencia y la tasa de homicidios, que en 2025 ha subido cerca de 20% respecto al año anterior. La BINUH urgió a que Haití no desperdicie más tiempo en luchas internas, remarcando que la superación de la fragmentación política resulta esencial frente a la gravedad de la emergencia.
El mensaje de Fils-Aimé fue recogido por AlterPresse en el contexto de una nación marcada por inseguridad endémica y una precariedad institucional que impide avanzar en proyectos de pacificación y políticas integrales. El mandatario reiteró su apuesta por la recuperación de cada zona ocupada y la persistencia de un operativo conjunto entre las fuerzas de seguridad del Estado, con la meta de eliminar la influencia de las bandas armadas y sus respaldos. Frente a la ausencia de una fórmula clara para la gobernabilidad en el corto plazo, el primer ministro concentró su discurso en la promesa de transparencia y justicia en el próximo proceso electoral.
El desarrollo y la implementación de estos compromisos institucionales y de seguridad sigue condicionado por la falta de acuerdos entre las distintas fuerzas políticas de Haití. AlterPresse reportó que el futuro inmediato del país dependerá de la capacidad del actual gobierno de transición para sumar consensos y contención frente a una estadística persistente de violencia y deterioro social.
Mientras la situación humanitaria agrava la vulnerabilidad de amplios sectores de la población haitiana, la atención internacional se mantiene sobre la gestión de la transición democrática, particularmente ante la ausencia de un calendario electoral definido y la prolongación del estado de emergencia. La movilización de las fuerzas armadas y policiales se presenta como la principal respuesta institucional, a la espera de que el compromiso declarado por el Ejecutivo se traduzca en medidas concretas que puedan modificar la tendencia actual de violencia e incertidumbre política, documenta AlterPresse.
La convocatoria de Fils-Aimé a cerrar filas y priorizar la unidad en la última etapa de la transición aparece como un llamado tanto a los partidos y grupos organizados como al conjunto de la sociedad civil, con el objetivo de establecer bases para un proceso democrático en el que los nuevos dirigentes surjan de la decisión ciudadana y se avance hacia la consolidación de la legitimidad institucional en Haití.
Últimas Noticias
Capital paraguaya amanece con paro de buses por pago de subsidio ante alza de combustibles
El Papa León XIV, en Mónaco: "La ostentación de la fuerza y la lógica de la prevaricación amenazan la paz"

Maldivas comunica al Reino Unido que no reconoce la entrega de islas Chagos a Mauricio
Thiago Pitarch: "Mi sueño es debutar con la absoluta"

China y Filipinas protagonizan un diálogo "sincero" para acercar posturas en plena crisis territorial
