Tusk apunta a la participación del "KGB ruso" en la trama de pedofilia de Epstein

El jefe del gobierno polaco considera que agentes de Moscú habrían planificado, junto al entorno de Jeffrey Epstein, una sofisticada trampa para influir sobre altas figuras occidentales, lo que impulsa una investigación nacional sobre posibles víctimas locales

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Durante una comparecencia realizada antes de una reunión del gabinete, el primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció que solicitará a los fiscales y a los servicios especiales de Polonia un análisis exhaustivo y minucioso de todos los documentos disponibles en el dominio público relacionados con Jeffrey Epstein, con el objetivo de identificar posibles víctimas polacas o cualquier vínculo entre Polonia y el caso. El anuncio surge tras la publicación por parte del Departamento de Justicia estadounidense de archivos aprobados por el Congreso sobre el entorno del fallecido empresario. Según reportó Polskie Radio, Tusk insistió en que el Estado polaco actuará de manera contundente para asegurarse de que cualquier caso de abuso infantil que involucre a ciudadanos polacos se investigue sin excepción.

El medio Polskie Radio indicó que el jefe del gobierno polaco abordó la posibilidad de que la red de pedofilia asociada a Jeffrey Epstein haya operado como una sofisticada trampa orquestada en parte por los servicios de inteligencia rusa. Tusk declaró que "cada vez más comentaristas y expertos suponen que es muy probable que se tratara de una operación del KGB ruso, el llamado ‘honey trap’, una dulce trampa tendida a las élites del mundo occidental, principalmente de Estados Unidos". Según el primer ministro, múltiples medios internacionales han difundido reportes sobre posibles acciones del Kremlin en la coordinación de la red que captó a figuras de alto rango en Occidente.

Polskie Radio detalló que la discusión se enfocó además en la aparición de países del este de Europa, incluida Polonia, en documentos vinculados al círculo de Epstein, identificados como lugares de captación de víctimas. Ante estos posibles lazos, el primer ministro adelantó la creación de un equipo de trabajo especial en el seno del gobierno para determinar si existen tentáculos de la red en territorio nacional. Tusk remarcó que si resulta necesario, Polonia solicitará también a Estados Unidos el acceso a archivos aún no difundidos que puedan contener información relevante sobre ciudadanos polacos.

El líder del gobierno enfatizó que las investigaciones deberán llevarse a cabo con rapidez y rigor, revisando cada documento relacionado con el caso Epstein que sea de acceso público. "Pediré tanto a los fiscales como a los servicios especiales un análisis muy detallado, rápido y riguroso, archivo por archivo, de cada documento que esté actualmente disponible en el dominio público", afirmó Tusk, según recogió Polskie Radio.

De acuerdo con la información de Polskie Radio, el escándalo tiene como trasfondo la figura de Jeffrey Epstein, empresario estadounidense que fue arrestado en julio de 2019 acusado de abuso sexual y tráfico de decenas de menores durante los primeros años de la década del 2000. El caso adquirió notoriedad global por la red de contactos del magnate, quien llegó a relacionarse con personajes influyentes como el príncipe Andrés de Inglaterra, el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y el entonces presidente Donald Trump. Menos de un mes después de haber sido detenido, Epstein fue hallado muerto en su celda, en un episodio reportado oficialmente como suicidio.

El gobierno polaco, según informó Polskie Radio, subrayó que cualquier rastro de participación de nacionales en la red será investigado y que no habrá tolerancia ante la minimización de posibles delitos relacionados con abuso infantil cometidos contra menores polacos. Tusk señaló que la protección de los niños y la persecución de los responsables constituyen una prioridad para el Estado y que se coordinarán acciones tanto a nivel judicial como a través de los servicios de inteligencia para esclarecer los hechos.

El medio reafirmó que la pesquisa nacional se centrará en la documentación recientemente liberada desde Estados Unidos y evaluará tanto testimonios como registros vinculados al operativo alrededor de Epstein. Entre los objetivos principales figura esclarecer si existieron víctimas, facilitadores o el establecimiento de redes de captación en Polonia u otras naciones del este europeo, que aparecen mencionadas en los archivos.

A medida que surgen nuevas teorías acerca de la posible implicación del KGB u otros servicios rusos en la manipulación de figuras occidentales mediante montajes de extorsión, el gobierno polaco analiza la magnitud y la finalidad de tales acciones, siempre dentro del marco de los datos publicados y sin descartar ninguna línea investigativa que pueda aportar claridad sobre la extensión y el funcionamiento de la trama. Polskie Radio asegura que las autoridades consideran variada la información disponible actualmente y que la investigación podría ampliarse de acuerdo a los hallazgos y a la colaboración internacional.

El escándalo Epstein, según recoge la emisora, ha encendido alertas en diferentes países, sobre todo en aquellos en los que existen indicios de posibles víctimas o colaboradores. La reacción del primer ministro Tusk refleja el alcance internacional de la investigación y el interés del gobierno polaco en identificar cualquier impacto en su territorio.