Escasez de sanitarios y envejecimiento, entre los mayores riesgos de centros sanitarios

Un informe europeo advierte sobre los peligros que enfrentan las instituciones de salud en la próxima década, entre ellos el aumento del coste sanitario, amenazas tecnológicas, falta de personal y desigualdad en la atención, según expertos de Relyens

Guardar
Imagen YHWKNO46HZBH3HSSPVOJ765I2A

La percepción de inseguridad entre los profesionales sanitarios acerca del entorno laboral y el impacto del agotamiento profesional ha sido resaltada como uno de los principales desafíos para el sector de la salud durante los próximos años. Según consignó el medio con base en la presentación realizada por el grupo mutualista Relyens, las instituciones de salud de Europa deberán gestionar una serie de riesgos hasta 2035, siendo la escasez de personal y la sobrecarga asistencial elementos de preocupación prioritaria. El informe de Relyens, elaborado en colaboración con el Instituto Ipsos, involucró entrevistas y cuestionarios a mil profesionales en España, Alemania, Francia e Italia, pertenecientes tanto al sector público como privado.

El estudio, publicado por Relyens, identificó 25 riesgos fundamentales, entre los que destacan, según el 81% de los encuestados, el envejecimiento de la población y, para el 80%, la escasez de personal sanitario cualificado. La inflación asociada a los costes de la atención médica y las amenazas relativas a la ciberseguridad también alcanzaron porcentajes elevados, con el 78% y el 75% de los participantes identificándolos como problemas severos. El director general de Relyens, Dominique Godet, señaló que las expectativas de los pacientes sobre los resultados de la atención sanitaria se han incrementado, impulsando la necesidad de transformar los sistemas y procesos, y señaló el valor del informe presentado como herramienta de apoyo para la toma de decisiones.

Paolo Silvano, presidente del Comité Científico responsable del análisis, advirtió que, en el contexto actual, la prevención debe establecerse como una competencia estratégica. Según detalló este experto durante la presentación del informe, la fragilidad de las cadenas de suministro también figura entre los retos principales. Silvano citó la presencia de interrupciones que generan desabastecimiento de medicamentos y debilitan la seguridad del sistema. Añadió que el aumento de enfermedades crónicas y el robo de datos sensibles configuran escenarios de vulnerabilidad creciente. Sobre la presión sobre los sanitarios y la incidencia en la salud de los pacientes, el presidente del Comité Científico expresó que “los errores médicos son, a veces, consecuencia de la fuerte presión que sufren los profesionales”.

Relyens presentó estos hallazgos en un escenario donde el capital humano se sitúa en el centro de la problemática. Godet sostuvo, según reportó el medio, que el estudio subraya el cansancio acumulado y la dificultad para atraer nuevo personal al sector. Además, el directivo alertó acerca de la desconfianza creciente de la población hacia las instituciones sanitarias, motivada tanto por la desinformación como por las desigualdades detectadas en el acceso y la calidad de los cuidados. Indicó que este fenómeno muestra una tendencia a la intensificación.

Referido a la gravedad de los fallos asistenciales, el director general de Relyens se apoyó en otro estudio realizado por la entidad, en donde se determina que el 84% de los eventos adversos mayores ocurrió en contextos de programación, no en situaciones de urgencia, lo que ejemplifica la presencia de “ángulos muertos” en la gestión de riesgos.

El informe profundizó en las perspectivas a cinco y diez años, recogiendo las opiniones de los profesionales consultados. Silvano citó que una de cada cuatro personas encuestadas prevé alteraciones notables o severas en el entorno sanitario de aquí a cinco años, y el porcentaje se incrementa hasta el 37% al proyectar el horizonte a diez años. En el caso de España, el nivel de preocupación se mantiene más bajo: solo el 8% y el 21% de los encuestados, respectivamente, anticipan grandes perturbaciones. No obstante, Silvano apuntó que la falta de confianza en las autoridades y en los responsables del sistema sanitario también representa un foco de atención para países como Italia y España.

Entre otros riesgos identificados, el análisis de Relyens reiteró el papel de la desigualdad en el acceso a los servicios, la evolución negativa de la economía y la inestabilidad política. El informe recordó que la experiencia de la pandemia de Covid-19 ilustró la dificultad de priorizar e invertir en tendencias a largo plazo. “Debemos prepararnos ante estos riesgos para saber gestionarlos mejor”, recalcó Silvano, quien además recabó la dificultad existente para realizar reflexiones e inversiones con visión de futuro.

Relyens, según publicó el medio, recomendó avanzar hacia un modelo de gestión de riesgos integral y global, centrado en la innovación y la cooperación transnacional. Godet defendió la importancia de construir organizaciones robustas, capaces de aprender y evolucionar, resaltando que la compañía despliega soluciones y recursos significativos para fortalecer el ecosistema sanitario. La encuesta reflejó, a juicio de sus responsables, que el uso de los servicios sanitarios continúa en aumento, lo que intensifica la presión sobre los profesionales y, en consecuencia, el riesgo de errores materiales en la práctica clínica.

La fragilidad en el abastecimiento de medicamentos, la polución ambiental y las crecientes exigencias de los pacientes completan el escenario evaluado en el estudio. Relyens concluyó que la estabilidad de los sistemas sanitarios es precaria y requiere una revisión constante de la organización interna y de los procesos, como medio para reducir la exposición a los riesgos y mejorar la seguridad de pacientes y trabajadores. Este debate cobra relevancia en un panorama en el que tanto pacientes como profesionales demandan confianza, innovación y resiliencia en todos los niveles del sistema de salud.