El supervisor financiero chileno impone una multa de unos 96.000 euros a Santander Chile

El regulador chileno penalizó al banco debido a fallos en el cálculo de indicadores clave de solvencia, relacionados con reportes regulatorios entre 2023 y 2025, tras descubrir deficiencias en los procedimientos internos y la comunicación de información a las autoridades

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Según el comunicado oficial de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile, Santander Chile corrigió la medición de la sensibilidad del valor económico (delta EVE) a partir de su reporte de cierre de febrero de 2025, tras detectarse deficiencias en sus procedimientos internos durante varios trimestres. La noticia principal radica en que el supervisor financiero chileno impuso una sanción económica de 2.500 unidades de fomento, equivalentes a unos 96.000 euros, al banco Santander Chile debido a errores en el cálculo de indicadores de solvencia clave y la entrega de información inexacta entre abril de 2023 y enero de 2025.

La CMF detalló en su informe que el banco infringió la normativa chilena vigente al calcular incorrectamente la sensibilidad del valor económico en sus reportes regulatorios. Según publicó la Comisión, este error incidió directamente en los análisis de suficiencia de capital que desarrollaron las autoridades en 2024, afectando las conclusiones y resultados sobre el cumplimiento del banco en materia de requerimientos patrimoniales. Durante el periodo en cuestión, precisó la CMF, se identificaron debilidades en los controles internos que el banco debía aplicar para garantizar el apego a las normativas establecidas, lo que permitió que la irregularidad pasara desapercibida y sin corregirse, resultando en el envío de información incorrecta a la autoridad supervisora.

De acuerdo con la información difundida por la CMF, el error no implicó que Santander Chile estuviera en situación de insuficiencia patrimonial con respecto a las exigencias regulatorias mínimas. El supervisor enfatizó que el banco contaba con suficiencia de capital y, por tanto, no fue necesario solicitarle un nuevo aporte de capital. El ajuste que finalmente se realizó, según el organismo, consistió únicamente en una reasignación entre los distintos componentes del patrimonio efectivo, sin impacto sobre la estructura global del capital de la entidad financiera.

La resolución del regulador especificó que el banco empezó a entregar información adecuada y corregida desde el reporte correspondiente al cierre de febrero de 2025. La sanción impuesta, de acuerdo con el valor de la unidad de fomento y del peso chileno respecto del euro, asciende a aproximadamente 96.000 euros, instrumento que actúa como referencia para multas y otros cálculos económicos en el país. Según publicó la CMF, el proceso de fiscalización incluyó la revisión de los procesos internos de control y verificación de cálculos que lleva a cabo la entidad bancaria para preparar su información regulatoria.

El episodio ha puesto de manifiesto la importancia de la calidad de los controles internos en las instituciones financieras, especialmente en lo que respecta a la emisión de información oficial ante las autoridades de supervisión. En el caso de Santander Chile, la CMF subrayó que la pronta corrección realizada tras la detección y comunicación del error evitó la necesidad de medidas adicionales, como el incremento de capital por parte del banco o la aplicación de restricciones a su operación.

La Comisión para el Mercado Financiero reiteró en su comunicado la obligación de todas las entidades bancarias de mantener sistemas de control eficientes y actualizados para asegurar el cumplimiento normativo y la entrega precisa de todos los indicadores solicitados en los reportes regulatorios periódicos. A partir de este episodio, el organismo anunció que continuará reforzando sus procesos de vigilancia e inspección para minimizar la repetición de situaciones similares en el sector financiero chileno.

Según la información recogida por la CMF, la sanción forma parte de las acciones disciplinarias previstas en la legislación nacional ante fallos en el proceso de reporte y supervisión bancaria. La institución reguladora pidió a las entidades mantener una revisión continua de los procedimientos internos como mecanismo de prevención ante eventuales errores u omisiones en la entrega de información.