
La cúpula militar iraní señaló que la Guardia Revolucionaria ha sido un actor principal en los esfuerzos contra organizaciones como Estado Islámico y la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, considerando esto una prueba de su rol para mantener la seguridad y la estabilidad regional. Tras su defensa de la institución, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán respondió a la reciente decisión de los países de la Unión Europea de catalogar a esta fuerza como grupo terrorista. Según consignó Europa Press, la reacción iraní incluyó calificativos de "irresponsable", "irracional" y "odiosa" hacia la resolución europea, sosteniendo que la medida está motivada por fines políticos y carece de fundamento.
De acuerdo con Europa Press, el Estado Mayor iraní declaró que la acción que adoptaron las autoridades europeas representa una violación tanto de las leyes internacionales como de la Carta de Naciones Unidas, además del principio de respeto a la soberanía nacional. El comunicado difundido por las fuerzas armadas sostiene que la determinación se realizó "en obediencia ciega a las políticas dominantes e inhumanas de Estados Unidos y el régimen sionista", en referencia a Estados Unidos e Israel. En su pronunciamiento, los mandos militares argumentaron que la decisión pone de manifiesto lo que consideran hostilidad y resentimiento por parte de los gobiernos europeos contra la nación y contra las Fuerzas Armadas iraníes.
La decisión que originó la controversia se anunció luego de que la Alta Representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, informara que los ministros de Exteriores de los veintisiete Estados miembros alcanzaron un acuerdo político para incorporar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista de organizaciones terroristas. Según informó Europa Press, la postura de algunos países que inicialmente mostraban reservas, como Francia y España, cambió en el transcurso de las deliberaciones. Francia, que al principio expresó escepticismo, terminó accediendo, y España comunicó su apoyo a la medida apenas el miércoles antes de la votación. Esta evolución permitió que el jueves se lograra el consenso necesario para aprobar la designación.
Europa Press detalló que la acción se dirige contra uno de los pilares del aparato de seguridad y represión del Estado iraní. En el comunicado militar iraní se cuestiona cómo la Unión Europea puede acusar de terrorismo a la Guardia Revolucionaria "para complacer a Trump y Netanyahu, líderes mundiales del terrorismo", en referencia al expresidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, ambos críticos del régimen de Teherán.
Desde Israel, la decisión europea tuvo una recepción opuesta. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, elogió la medida, calificándola de "importante" e "histórica", de acuerdo con el reporte de Europa Press. Saar consideró que la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas representa un golpe significativo en la legitimidad del gobierno iraní. Su declaración sostiene que el principal agente que, según Israel, ha impulsado el terrorismo y debilitado la estabilidad regional ahora recibe el reconocimiento oficial como organización terrorista. Además, Saar afirmó que la decisión dificultará y castigará las actividades de la Guardia Revolucionaria en territorio europeo, y que, como consecuencia, la organización recibirá un golpe económico considerable, ya que controla una parte relevante de la economía iraní.
Por otra parte, el ministro israelí destacó que la resolución europea envía un mensaje directo a quienes en Irán defienden el cambio y la libertad, al respaldar a los ciudadanos que enfrentan al régimen. Según añadió Europa Press, Saar consideró que esta postura europea refuerza el apoyo internacional a los sectores críticos con la administración de Teherán.
El intenso debate diplomático provocó nuevas tensiones entre los gobiernos de los Estados involucrados, con Irán interpretando la decisión como parte de un alineamiento occidental con Washington y Tel Aviv, y con Israel valorando la postura de la Unión Europea como un paso clave en el aislamiento del régimen iraní. Europa Press subrayó que la actualización en la lista de organizaciones terroristas responde a presiones acumuladas durante meses por parte de diferentes gobiernos europeos y aliados internacionales, quienes han señalado a la Guardia Revolucionaria por la presunta implicación en actividades desestabilizadoras dentro y fuera de la región de Oriente Medio.
Las autoridades iraníes concluyeron sus declaraciones reafirmando que consideran la conducción europea como una amenaza para la soberanía y la seguridad nacional de Irán, y acusaron a la Unión Europea de abandonar los principios del derecho internacional con una decisión que, según su perspectiva, prioriza intereses políticos sobre el análisis jurídico y la cooperación internacional.