Mueren seis tripulantes de una avión privado que se estrelló en Maine

Las autoridades estadounidenses confirmaron que un Bombardier Challenger 600 se incendió tras caer poco después de despegar en Bangor, mientras una tormenta afectaba la zona, provocando cierre del aeropuerto y cancelaciones de múltiples vuelos en la región

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La presencia de una fuerte tormenta de nieve en el noreste de Estados Unidos, con temperaturas bajo cero y una leve nevada que dificultaba la visibilidad, constituyó el contexto en el que un avión privado Bombardier Challenger 600 se accidentó poco después de despegar del aeropuerto de Bangor, en el estado de Maine. Según informó Europa Press a partir de un comunicado oficial del propio aeropuerto, seis personas que viajaban en la aeronave murieron en el siniestro, ocurrido el domingo alrededor de las 19:45 horas (hora local). El accidente causó el cierre temporal de la terminal aérea, así como la cancelación y el desvío de diversos vuelos programados.

De acuerdo con el comunicado del aeropuerto de Bangor citado por Europa Press, todos los ocupantes de la aeronave fueron dados por fallecidos y ninguno fue trasladado al hospital. La identidad de las víctimas no se ha hecho pública, ya que las autoridades continúan trabajando en el proceso de identificación. El aeropuerto permanece cerrado mientras se desarrollan las tareas relacionadas con la investigación y la gestión del accidente. Los responsables recomendaron a los pasajeros que contacten a sus aerolíneas para obtener la información más actualizada respecto a sus planes de vuelo, considerando las afectaciones generadas por el cierre.

El medio Europa Press también reportó que la aeronave, identificada como un Bombardier Challenger 600, quedó invertida tras el impacto y posteriormente sufrió un incendio. El accidente sigue bajo investigación, y hasta el momento las circunstancias exactas que llevaron al siniestro se mantienen desconocidas.

En los momentos previos a la confirmación oficial, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) proporcionó a diversos medios estadounidenses una cifra preliminar distinta, al informar inicialmente que había siete personas fallecidas y una octava persona gravemente herida. Más tarde, en comunicaciones con CNN, la FAA actualizó su postura y remitió al número confirmado por el aeropuerto de Bangor, sin explicar el motivo de la diferencia entre ambos conteos.

El incidente ocurrió cuando Maine experimentaba condiciones climáticas adversas, según notificó Europa Press. La tormenta afectó la zona con temperaturas negativas y una nevada leve que redujo considerablemente la visibilidad en la región, factores que podrían haber influido en la operación del vuelo y en las labores de rescate posteriores.

Desde la noche del accidente, la operatividad del aeropuerto de Bangor quedó interrumpida. Como resultado, numerosos vuelos fueron cancelados y otros tantos debieron ser desviados a diferentes terminales. Las autoridades instaron a los pasajeros que contaban con vuelos programados a mantenerse en contacto con las compañías aéreas para recibir información sobre posibles modificaciones y retrasos en sus itinerarios.

El Bombardier Challenger 600 es un modelo de avión privado utilizado en vuelos ejecutivos y charters. El accidente en Maine eleva las preocupaciones sobre la seguridad de los vuelos bajo condiciones meteorológicas extremas, aunque por el momento no se han confirmado las causas directas que provocaron el accidente. Según reportó Europa Press, las investigaciones continúan, y sus resultados buscarán esclarecer los motivos detrás de este siniestro.

En tanto, las autoridades locales y federales coordinaron esfuerzos para llevar a cabo tanto las tareas de recuperación y peritaje del accidente como la atención a familiares de las víctimas. Las autoridades indicaron que seguirán proporcionando actualizaciones a medida que avance la identificación de las víctimas y se obtengan más detalles sobre los hechos.