Trump evita pronunciarse sobre si el preacuerdo por Groenlandia incluye nuevas zonas de soberanía de EEUU

El mandatario estadounidense se negó a aclarar si Washington obtendrá nuevos territorios bajo control propio en la isla, mientras autoridades locales aseguran desconocer el contenido del pacto al que Trump llegó con la OTAN y destacan incertidumbre sobre su alcance exacto

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Trump ha afirmado que la construcción de la ‘Cúpula Dorada’ representará el único desembolso de Estados Unidos en materia de defensa para Groenlandia, atribuyendo a este escudo antimisiles —inspirado en el modelo israelí de la ‘Cúpula de Hierro’— un papel relevante en la estrategia de seguridad de Washington respecto a la isla. Según describió, esta infraestructura desplegará tecnología avanzada estadounidense y constituirá un elemento distintivo en la protección militar del territorio. El presidente realizó estas declaraciones sin confirmar si el acuerdo preliminar alcanzado con la OTAN contempla la creación de nuevas áreas bajo soberanía directa de Estados Unidos en Groenlandia, tema sobre el que evitó comentar detalles cuando fue interrogado durante un vuelo a bordo del ‘Air Force One’.

De acuerdo con lo reportado por Europa Press, Trump se negó a aclarar el alcance de la soberanía estadounidense sobre la isla tras el preacuerdo anunciado en la víspera junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El presidente norteamericano enfatizó la existencia de "muchas cosas buenas en el acuerdo", resaltando que sus beneficios trascienden a Europa, y justificó su silencio sobre áreas específicas de control con el argumento de que la Administración estadounidense entiende el pacto como un todo integral. Groenlandia, territorio semiautónomo danés, ya aloja actualmente una base aérea estadounidense en Pituffik, pero la hipótesis de nuevas áreas de influencia directa quedó sin confirmación oficial.

Consultado sobre la vigencia y límites temporales del acuerdo, el mandatario sostuvo que "no hay límite de tiempo en cuanto a la vigencia del marco de acuerdo alcanzado" ni respecto a las operaciones militares estadounidenses en la isla. Trump reiteró su visión de cooperación con la OTAN y declaró que "trabajarán todos juntos", especificando únicamente que la participación aliada corresponde a lo esperado en materia de defensa colectiva, sin detallar proyectos ni nuevos despliegues.

El presidente evitó igualmente precisar si en sus conversaciones con Rutte abordó el mantenimiento de la presencia militar ya desplegada en territorio groenlandés, limitándose a señalar: "Hablamos de todo". Europa Press recoge que Trump describió a Rutte como "un tipo estupendo", asegurando que el responsable de la Alianza Atlántica demostró satisfacción por el preacuerdo y lo consideró favorable para todas las partes implicadas.

Sobre las comunicaciones formales con el gobierno danés acerca de un "marco para un futuro acuerdo", el presidente estadounidense no confirmó ni desmintió si se han producido, aunque indicó que espera pronunciarse sobre la postura de Copenhague "en unas dos semanas" y reiteró su percepción de respaldo general al pacto: "Creo que a todo el mundo le gusta".

Mientras tanto, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, manifestó no disponer de información precisa sobre el acuerdo alcanzado por Trump y Rutte. Según publicó Europa Press, el mandatario groenlandés admitió desconocer el contenido exacto del compromiso anunciado para el territorio bajo su administración, lo que refuerza la incertidumbre sobre el alcance real del preacuerdo.

La referencia repetida de Trump a la ‘Cúpula Dorada’ evidencia la intención estadounidense de reforzar la defensa antimisiles en Groenlandia. El presidente, quien vinculó en reiteradas oportunidades este sistema al control gubernamental sobre la isla, afirmó que la obra constituirá un ejemplo singular de la capacidad tecnológica de Estados Unidos y que "será como ninguna otra", según declaraciones citadas por Europa Press.

El anuncio de la ‘Cúpula Dorada’ tuvo lugar en mayo de 2025, cuando la Casa Blanca reveló detalles sobre este nuevo sistema antimisiles, el cual reproduciría en Groenlandia características innovadoras de la defensa israelí. Desde entonces, Trump ha vinculado la inversión en dicha infraestructura a una estrategia defensiva focalizada, presentada como la única erogación significativa de su administración en la protección del territorio ártico.

Mientras se mantiene la incertidumbre respecto a la posible ampliación de la soberanía estadounidense en Groenlandia, el silencio de las autoridades groenlandesas y la ausencia de información oficial desde Dinamarca acrecientan los interrogantes sobre el alcance real y las implicancias geopolíticas del preacuerdo entre Washington y la OTAN, según lo consignado en Europa Press.