Martínez cree que el acuerdo UE-Mercosur no es negativo, pide consenso y exige que no haya ganadores y perdedores

El dirigente socialista insta al entendimiento entre gobiernos y productores, advierte sobre el impacto en los agricultores de Castilla y León y reclama mecanismos que garanticen igualdad para evitar que el pacto comercial perjudique a los mismos sectores de siempre

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En el encuentro de este viernes entre Carlos Martínez, secretario autonómico del PSOE y candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, y representantes de las principales organizaciones profesionales agrarias de esta comunidad, el dirigente socialista subrayó la preocupación existente en torno al posible impacto del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur para el sector agrícola. Martínez insistió, según publicó el medio, en la demanda de establecer mecanismos que garanticen igualdad de condiciones para todos los implicados, evitando que los efectos negativos recaigan nuevamente sobre los mismos sectores, en referencia explícita a los agricultores de Castilla y León.

Durante la reunión con dirigentes de Asaja, COAG, UPA y UCCL, Carlos Martínez expuso la necesidad de alcanzar consensos amplios entre los gobiernos y los propios productores para la aplicación de la futura alianza comercial con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, reportó el medio. Planteó que, si bien el acuerdo UE-Mercosur no puede considerarse perjudicial de manera intrínseca, su implementación debe evitar que existan "ganadores y perdedores". Martínez exigió la introducción de cláusulas de salvaguarda y medidas de compensación adaptadas a la realidad del campo castellano y leonés.

Según consignó la fuente, el dirigente socialista defendió de forma explícita los intereses del sector primario regional, así como la soberanía del Parlamento Europeo. En este contexto reclamó que se preste especial atención tanto a las decisiones políticas como a las necesidades de quienes desarrollan los acuerdos comerciales en la práctica. "Necesitamos certeza y garantía", declaró Martínez, recalcando la importancia de un diálogo fluido y de sumar consensos. Destacó que, en el caso del acuerdo con Mercosur, tanto el PP como el PSOE coinciden a nivel estatal en la necesidad de dialogar sobre su futuro, lo que abre una vía para el entendimiento, según detalló el medio.

De acuerdo al relato periodístico, Martínez expresó su sorpresa ante la reciente resolución del Parlamento Europeo, que optó por remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que examine su compatibilidad con los tratados de la Unión. El dirigente consideró llamativa la coincidencia de fuerzas políticas de extremos opuestos en dicha resolución, señalando que algunos partidos han mostrado incoherencias al alternar sus argumentos según la coyuntura política. En palabras de Martínez, se requiere "menos hipocresía" y mayor responsabilidad en la toma de decisiones sobre un asunto que afecta directamente a la economía rural.

Por el lado de las organizaciones agrarias, los portavoces de Asaja, COAG, UPA y UCCL manifestaron su rechazo a la versión actual del acuerdo UE-Mercosur, informó el medio. Exigieron una revisión integral del texto, apelando a la Comisión Europea para que respete la voluntad expresada por el Parlamento Europeo y no ignore la solicitud de un informe al TJUE. Las organizaciones ratificaron su decisión de continuar con las movilizaciones previstas para la próxima semana, como expresión de su desacuerdo y alarma ante las posibles repercusiones para los productores regionales.

El encuentro entre Martínez y las OPAs se desarrolló en un clima de debate enfocado en la defensa de los intereses de Castilla y León y en la búsqueda de soluciones que protejan a los agricultores españoles frente a los efectos de la liberalización comercial. Según la información publicada, los participantes coincidieron en que resulta indispensable establecer mecanismos que salvaguarden la viabilidad del sector frente a la apertura de mercados con regiones que compiten en condiciones diferentes.

El dirigente socialista enfatizó la importancia de que todas las partes implicadas, tanto a nivel institucional como entre los productores, asuman la responsabilidad de participar en los debates y la elaboración de las futuras reglas de intercambio. Martínez expuso que la prioridad debe centrarse en evitar que, una vez más, los impactos adversos recaigan sobre los agricultores y ganaderos de Castilla y León, quienes ya han enfrentado dificultades en anteriores acuerdos comerciales internacionales.

El medio detalló que, entre las propuestas manejadas durante el encuentro, figuraron la implantación de cláusulas espejo, que obliguen a los productos importados a cumplir los mismos estándares que los exigidos a los productores europeos. Estas medidas, argumentaron tanto Martínez como los líderes agrarios, permitirían mitigar las distorsiones de competencia y preservar la estabilidad económica del sector primario regional.

En sus declaraciones, Martínez puso de relieve la necesidad de mantener abiertos todos los mecanismos de diálogo no solo entre las fuerzas políticas, sino también entre los responsables del diseño y la aplicación de las políticas agrícolas. Reiteró la importancia del consenso como herramienta para blindar los intereses de regiones agrícolas como Castilla y León frente a futuros acuerdos comerciales globales, enfatizando que está en juego el sustento de miles de familias que dependen directamente del campo.

Por otra parte, los representantes de las OPAs recordaron que la experiencia con anteriores tratados comerciales ha dejado lecciones sobre la urgencia de medidas compensatorias y de salvaguarda, frente a posibles aumentos de las importaciones procedentes de regiones con normativas ambientales y sociales menos estrictas. Tal como detalló el medio, estas organizaciones insistieron en que la Comisión Europea debe atender las demandas de los propios productores y del Parlamento Europeo antes de proceder a la ratificación del acuerdo, para evitar “saltarse a la torera” la voluntad democrática y los mecanismos de control institucional.

El debate sobre el acuerdo UE-Mercosur se intensificó tras la decisión del Parlamento Europeo de someter el texto a revisión judicial, medida considerada por los interlocutores agrarios como una muestra de la preocupación predominante en el sector respecto a los posibles efectos de la liberalización comercial. Martínez concluyó su intervención reiterando la solicitud de garantías y certezas, apuntando que el futuro del acuerdo debe depender de las necesidades y expectativas de quienes mantienen la actividad agrícola en territorios como Castilla y León, según publicó la fuente.