
La designación del campamento de desplazados de Al Hol y las prisiones con combatientes del Estado Islámico como “zonas restringidas” en la provincia siria de Hasaka marcó un nuevo desarrollo tras la retirada de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) del territorio, en el marco de un acuerdo firmado con el Gobierno de transición de Siria. Según consignó Europa Press, este acuerdo establece la transferencia inmediata y total de la administración y el control militar de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Ejecutivo de Damasco, con la integración de las instituciones civiles de Hasaka en las estructuras oficiales del Estado sirio. Esta medida busca reforzar la autoridad del gobierno central en un territorio mayoritariamente kurdo, en un contexto de tensiones persistentes y preocupaciones internacionales sobre la seguridad y la situación humanitaria.
Durante una sesión reciente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Jaled Jiari, asistente del secretario general para Oriente Próximo, Asia y Pacífico, advirtió que la situación en Siria continúa siendo “muy tensa”, pese al acuerdo de alto el fuego logrado la semana pasada. De acuerdo con Europa Press, Jiari señaló que en los últimos días persisten los intercambios armados y enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y las FDS, en particular en partes de la gobernación de Hasaka y en la zona de Kobane. Además, el funcionario destacó la existencia de una “alarmante crisis humanitaria” y reiteró el llamamiento de la ONU a una rápida implementación del plan de integración administrativa y militar de Al Hasaka en el aparato estatal sirio, para lo cual el gobierno sirio otorgó a las FDS un plazo de cuatro días.
Jiari también manifestó su inquietud por la constante amenaza que representa el Estado Islámico en la región, especialmente ante la preocupación sobre la seguridad en los centros de detención y el campamento de Al Hol. Según Europa Press, el representante de la ONU destacó el riesgo de fugas y se refirió al anuncio de Estados Unidos sobre la transferencia de prisioneros a Irak. Estados Unidos confirmó el traslado de 150 miembros del Estado Islámico a un “lugar seguro” en territorio iraquí, en una operación monitorizada por Washington.
En la misma reunión, Tammy Bruce, representante adjunta de Estados Unidos, subrayó un cambio drástico en la región tras el fin del apoyo militar de Washington a las FDS, anteriormente aliado principal en la lucha contra el Estado Islámico. Según Europa Press, Bruce manifestó que Damasco estaría preparado para asumir responsabilidades en materia de seguridad, incluyendo el manejo de campamentos y centros de detención de miembros del Estado Islámico, relevando así a las FDS de esa tarea. Bruce mostró confianza en el compromiso expresado por el presidente de transición sirio, Ahmed al Shara, respecto a garantizar derechos y reconocimiento para la comunidad kurda dentro de Siria. La funcionaria de EE. UU. también reconoció el valor del alto el fuego acordado, pese a que se han registrado hostilidades posteriores a la firma del convenio.
Por su parte, el portavoz del Gobierno de Siria, Ibrahim Olabi, expresó durante la sesión del Consejo de Seguridad su satisfacción ante la decisión de Estados Unidos de trasladar a prisioneros del Estado Islámico a Irak. Olabi justificó las recientes operaciones militares sirias, señalando—según Europa Press—que la administración de Al Shara emprendió una “operación de seguridad limitada” inicialmente, la cual se amplió debido a la “intransigencia” de las FDS y del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), considerado organización terrorista por Damasco. El representante sirio sostuvo que cada intento de acercamiento o integración fue respondido con ataques e incidentes de fuego de mortero y empleo de drones, mientras acusó a las FDS de reluctancia frente a las propuestas del Gobierno.
En cuanto a la postura de Turquía, Ahmet Yildiz, representante diplomático en la sesión, reiteró el rechazo de su país a la legitimidad de las FDS, negándoles tanto identidad siria como cualidad democrática. De acuerdo con Europa Press, Yildiz calificó a las FDS como una extensión del PKK y afirmó que los proyectos con fines de segmentación o centralización están destinados al fracaso en Siria.
El traslado de 150 prisioneros del Estado Islámico desde un centro de reclusión en Hasaka a Irak, realizado bajo supervisión de Estados Unidos, se produjo un día antes de la mencionada sesión del Consejo. Según información publicada por Europa Press, el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) indicó que hasta 7.000 reos adicionales podrían ser transferidos a custodias iraquíes, intensificando así la cooperación bilateral en materia de lucha antiterrorista y seguridad fronteriza.
El reciente acuerdo entre la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES), las FDS y el Gobierno de transición encierra un proceso de reestructuración política y administrativa en regiones anteriormente controladas por fuerzas kurdas. Europa Press reportó que la aplicación inmediata del traspaso busca garantizar la presencia del Estado central sirio en Deir Ezzor, Raqqa y Hasaka, con el objetivo declarado de restablecer el orden administrativo y militar, en línea con las exigencias de Damasco. Las autoridades sirias otorgaron a las FDS un plazo de cuatro días para llevar adelante este proceso, en un clima donde la tensión y la inseguridad aún dominan el terreno, con incidentes armados que dificultan el desarrollo normal de las operaciones.
Finalmente, Europa Press remarcó que la ONU y distintos actores internacionales llamaron a todas las partes involucradas a cumplir con el acuerdo, extremar la protección de la población civil y atender de manera urgente las situaciones humanitarias. Agencias de la ONU han reiterado la gravedad de la crisis social y económica en Siria, donde el desplazamiento de personas, el control de campamentos y la persistencia de amenazas por parte del Estado Islámico obstaculizan la normalización institucional y la reconciliación nacional.