La eurozona muestra una recuperación "deslucida" en enero, con síntomas de deterioro del empleo, según PMI

El sector privado en la zona euro mantiene la actividad sin avances significativos en enero, mientras Alemania repunta y Francia retrocede, en un contexto donde el empleo se debilita y las perspectivas de bajo crecimiento preocupan a los analistas

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El debilitamiento de los niveles de empleo en la eurozona y la ralentización en la generación de nuevos pedidos presentan un escenario en el que las empresas comienzan a recortar plantillas, después de tres meses consecutivos de expansión laboral. Según detalló el índice PMI adelantado de enero, citado por diferentes medios y retomado según informó el medio de referencia, el sector privado del bloque mantiene la actividad sin avances significativos en el arranque de 2026, mientras analistas manifiestan inquietud por las perspectivas de un bajo crecimiento económico.

De acuerdo con la última lectura preliminar del índice PMI, el sector privado de la zona euro sostuvo en enero el mismo ritmo de crecimiento que se observó al cierre de 2025, lo que representa una recuperación limitada. Alemania muestra una evolución positiva al registrar máximos de tres meses en su indicador compuesto, alcanzando los 52,5 puntos, en contraste con Francia, cuyo PMI compuesto retrocedió y volvió a zona de contracción con 48,6 puntos. El medio que publica los datos destaca que el resultado general para la eurozona se sitúa en 51,5, lo que implica un escenario de estancamiento más que de avance.

En el análisis por sectores, el PMI de servicios bajó hasta los 51,9 puntos desde los 52,4 de diciembre de 2025, según consignó la fuente, mientras que el manufacturero subió ligeramente hasta 49,4 puntos frente a los 48,8 anteriores, aunque sigue bajo el umbral de 50, que marca la frontera entre expansión y contracción. El economista jefe de Hamburg Commercial Bank, Cyrus de la Rubia, declaró al medio que “la recuperación todavía parece bastante deslucida” y que el limitado crecimiento de los nuevos pedidos no anticipa cambios notables a corto plazo. Según De la Rubia, se prevé que la situación se mantenga estable en los próximos meses.

El caso alemán resalta por una mejora en la expansión de los servicios, que llega a los 53,3 puntos, mientras que la industria manufacturera continúa en zona contractiva aunque mejora hasta los 48,7 puntos desde los 47 del mes anterior. Por su parte, Francia, que en diciembre había alcanzado el límite de 50 en su PMI compuesto, desciende a 48,6. El dato de servicios en Francia avanzó ligeramente a 51 puntos, pero la producción manufacturera cayó a 47,9 desde los 50,1 que marcó al finalizar el año previo. Según reportó la fuente, esta disparidad entre los principales países de la zona euro subraya la falta de una recuperación homogénea en el bloque.

En el total de la eurozona, la encuesta PMI indica que, mientras la actividad total y los nuevos pedidos sostuvieron tasas de crecimiento en el primer mes del año, el balance de empleo se redujo, terminando una racha de tres meses de aumentos de personal. El informe citado apunta que, a pesar de la reducción en las plantillas, las compañías lograron rebajar el volumen de trabajos pendientes, como consecuencia del menor dinamismo en la entrada de nuevos pedidos. El medio explica que, para Cyrus de la Rubia, el enfriamiento del empleo, especialmente en servicios, y los ajustes constantes en la industria advierten sobre una posible subida de la tasa de desempleo en los meses venideros.

De la Rubia añade que la baja intensidad en el crecimiento podría resultar insuficiente para preservar el nivel de empleo actual, sobre todo en un contexto donde las empresas están impulsando procesos de optimización, incluyendo la adopción de sistemas de inteligencia artificial, según citó el medio. Paralelamente, la fuente recoge que los precios de los costes aumentaron por tercer mes consecutivo en enero y que los precios cobrados también mostraron un ritmo de incremento mayor.

Según publicó el medio, estas tendencias no ofrecen señales alentadoras al Banco Central Europeo (BCE) respecto al objetivo de estabilidad. El repunte de la inflación asociada a los costes y los precios finales presiona al organismo a mantener sin cambios los tipos de interés actuales, una decisión que incluso podría inclinarse a favor de futuras subidas si las opiniones de los denominados 'halcones' ganan fuerza dentro del consejo del BCE.

El entorno que revela la encuesta PMI para enero apunta a una economía de la eurozona que transita por un periodo de expansión muy contenida, con riesgos latentes en materia de empleo y precios, según reportó el medio especializado. Analistas y responsables económicos seguirán atentos a la evolución de estos indicadores en los próximos meses, en busca de señales que anuncien un cambio de tendencia más claro para la región.