La eólica y solar superan en generación de electricidad a los fósiles en la UE por primera vez en 2025

Las tecnologías renovables marcan un récord en el suministro eléctrico de la Unión Europea, impulsadas por avances en capacidad solar y políticas energéticas, mientras crece el debate sobre la urgencia de reducir la dependencia de fuentes tradicionales y el impacto en costes

Guardar

Hungría, Chipre, Grecia, España y Países Bajos superaron el 20% de generación eléctrica a partir de energía solar durante 2025, de acuerdo con los datos recogidos en un informe del 'think tank' británico Ember. Estas cifras sitúan a la energía solar como una de las alternativas más adoptadas en el panorama energético de la Unión Europea, y constituyen indicadores de un cambio en el modelo de generación eléctrica en la región. El mismo estudio precisa que las energías renovables aportaron casi la mitad del suministro eléctrico total de la UE, alcanzando el 48%, mientras que el aumento en la capacidad solar instalada permitió que la generación solar subiera en todos los países del bloque respecto al año anterior. Según el documento de Ember, este crecimiento se produce en un contexto de expansión de las políticas energéticas que promueven fuentes limpias y una reducción de la vinculación a los combustibles fósiles.

El medio Ember reportó que en 2025 las energías eólica y solar juntas superaron por primera vez al conjunto de combustibles fósiles en la generación de electricidad en la Unión Europea, obteniendo un récord del 30% en la cuota de electricidad frente al 29% proporcionado por los fósiles. España aparece como uno de los casos destacados del informe: la combinación de eólica y solar representó el 42% del mix eléctrico nacional ese año. Beatrice Petrovich, autora principal del estudio, declaró que estos resultados son evidencia de que la transición europea hacia las energías renovables se está acelerando: “En un contexto en el que la dependencia de los combustibles fósiles genera inestabilidad a nivel global, la importancia de la transición hacia la energía limpia es más evidente que nunca”, señaló en comentarios recogidos por Ember.

Según informó el mismo think tank, la expansión de la energía solar fue uno de los motores principales de este cambio. La generación solar creció un 20,1% por cuarto año consecutivo, cubriendo un 13% del consumo eléctrico de la UE, y rebasando la aportación de fuentes tradicionales como el carbón y la hidroeléctrica en el mix energético del bloque. A pesar de que en 2025 se registraron condiciones meteorológicas inusuales, que provocaron una reducción del 12% en la generación hidroeléctrica y del 2% en la eólica, la producción solar se vio favorecida por esta situación climática. Ember detalló que, en total, en 14 de los 27 países miembros de la Unión Europea, la energía producida por la eólica y la solar superó a la de todas las fuentes fósiles combinadas durante 2025.

El análisis sobre el avance estructural del sistema eléctrico europeo destaca el crecimiento de las fuentes renovables en los últimos cinco años: en 2020, la eólica y la solar respondían por el 20% de la electricidad producida en la UE y en 2025 alcanzaron el 30%. En contraste, los combustibles fósiles descendieron del 37% a un 29% durante ese mismo periodo. Las fuentes hidroeléctrica y nuclear permanecieron estables o con un descenso leve. El informe de Ember enfatizó que, pese al avance de las fuentes renovables, en 2025 la generación eléctrica a partir de gas aumentó un 8% a nivel comunitario, debido sobre todo a la menor aportación hidroeléctrica en varios países de la región.

Italia y Alemania lideraron el aumento en el coste de importación de gas para generación eléctrica, según detalló Ember. Durante 2025, la factura ascendió a 32.000 millones de euros, un 16% más que el ejercicio anterior. Esta alza marca la primera subida de los costos de importación de gas para el sector eléctrico europeo desde la crisis energética de 2022. Asimismo, el informe indica que las horas de máxima demanda de electricidad respaldada por centrales de gas generaron incrementos del 11% en los precios de la electricidad en comparación con 2024. Beatrice Petrovich, de Ember, sugirió que el objetivo prioritario de la UE debería centrarse en "reducir seriamente la dependencia del gas caro e importado," advirtiendo que esta dependencia incrementa la vulnerabilidad de la región frente a presiones externas a la vez que eleva los costes para los consumidores y empresas.

En España, el uso del gas en la generación de electricidad aumentó un 19% en 2025, aunque todavía se situó un 28% por debajo del máximo alcanzado en 2022. Ember atribuyó esta subida especialmente al mayor empleo de centrales de gas para funciones de servicios de red, considerando esta situación como un fenómeno temporal. Wilmar Suárez, analista energético de Ember, afirmó que "los cambios normativos aprobados en junio de 2025 permitirán que las energías renovables gestionen el control de voltaje a partir de enero de 2026", lo que previsiblemente limitará el recurso a las centrales de gas en dichas funciones. El informe explicó que una de las causas del crecimiento en la generación a partir de gas fue la reducción de la generación hidroeléctrica, también afectada por condiciones meteorológicas atípicas.

El 'think tank' británico destacó, por otro lado, que la tendencia general muestra un descenso sostenido en el papel del gas en la matriz eléctrica europea. Aunque en 2025 se registró un repunte temporal por los factores mencionados, la generación a gas permaneció un 18% por debajo de su máximo registrado en 2019. De acuerdo con Ember, el futuro energético de la UE estará cada vez más determinado por la capacidad de disminuir la dependencia del gas, lo que supondrá no solo ventajas en términos de costes sino también una mayor autonomía frente a la volatilidad internacional.

Mientras la energía eólica se mantuvo como la segunda mayor fuente de generación eléctrica en la Unión Europa con un 17% del total, superando al gas, la expansión de la energía solar y el avance conjunto de las renovables representan un cambio estructural detectado por el estudio. El informe de Ember atribuye buena parte de estos progresos en la generación renovable a factores como el aumento de la capacidad instalada y el respaldo de políticas energéticas regionales enfocadas en acelerar la transición y reducir la exposición a mercados de energía internacionales.

Los datos publicados por Ember reflejan también la resistencia del sistema energético europeo frente a desafíos exógenos como fluctuaciones meteorológicas y volatilidad de los precios internacionales del gas. El crecimiento paulatino de las renovables y la adaptación de la normativa prometen cambios en la gestión de la red eléctrica comunitaria. Según las previsiones recogidas por Ember, con la entrada en vigor de la nueva regulación en enero de 2026 se espera que la gestión del sistema de control de voltaje por parte de energías limpias reduzca la necesidad de apoyo de centrales de gas y, con ello, la exposición a factores externos y el coste total para las economías nacionales.

El protagonismo de la energía solar en la matriz energética de varios países de la UE durante 2025 representa no solo una transformación técnica, sino un cambio en la dinámica económica y estratégica del sector energético continental, nivelando la relevancia de las fuentes limpias frente a las tradicionales y replanteando la agenda energética de los años siguientes, conforme se implementan las políticas y tecnologías señaladas en los informes de organismos como Ember.