La Eurocámara pide a la UE usar mejor sus recursos para defender los Derechos Humanos en el mundo

El informe anual del Parlamento Europeo alerta sobre un aumento global de ataques a la democracia y exige a la Unión Europea reforzar su compromiso con la protección de libertades, el respaldo judicial internacional y la aplicación plena de legislación digital

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Las amenazas contra los derechos fundamentales de mujeres, el incremento de la violencia de género en contextos de conflicto y la persistente carencia de acceso a la educación conforman solo una parte del diagnóstico presentado en el más reciente informe anual del Parlamento Europeo. A este panorama se suman los obstáculos para garantizar los derechos sexuales y reproductivos, incluida la demanda por el acceso a un aborto legal y seguro, mientras se mantiene una postura firme contra la pena de muerte y la tortura. El documento aprobado plantea estas y otras preocupaciones en el contexto de un creciente panorama global de ataques contra la democracia, los Derechos Humanos y el Estado de derecho, según consignó el medio que reporta el desarrollo de la sesión plenaria en Estrasburgo.

De acuerdo con el reporte publicado por el Parlamento Europeo, la Eurocámara reclamó al conjunto de las instituciones de la Unión Europea que refuercen la protección de las libertades fundamentales y utilicen de forma más eficiente sus instrumentos y recursos para la defensa de los Derechos Humanos y la democracia en el entorno internacional. La aprobación del informe ocurrió este miércoles durante una sesión plenaria celebrada en Estrasburgo (Francia), con amplio respaldo de los eurodiputados. El texto, que se emite cada año, presenta recomendaciones detalladas que servirán para definir el nuevo plan de acción en materia de Derechos Humanos y democracia a partir de 2027.

El Parlamento Europeo destacó que la situación actual se caracteriza por lo que califica como un “panorama alarmante”, determinado por el aumento de tensiones geopolíticas y desafíos al orden multilateral. Según el documento recogido por el mismo organismo, las democracias enfrentan riesgos incrementales derivados del uso de inteligencia artificial, programas de vigilancia digital y prácticas represivas. Además, el informe aporta que la proliferación de la desinformación constituye una amenaza para la integridad de los procesos electorales, manipulando la percepción pública y comprometiendo la confianza ciudadana en los sistemas democráticos.

En el informe aprobado, los eurodiputados subrayaron la vulnerabilidad de periodistas, medios de comunicación independientes, defensores de los Derechos Humanos y organizaciones de la sociedad civil. Según el medio citado, estos actores están sufriendo mayor presión física, judicial y digital tanto en sus respectivos países como fuera de ellos, lo que limita su capacidad de acción y expone a estas personas y entidades a formas diversas de hostigamiento.

Ante este contexto, los parlamentarios plantearon la necesidad de que la Unión Europea revise, actualice y fortalezca sus instrumentos para responder eficazmente a estas amenazas. Una de las recomendaciones señaladas consiste en la revaluación y eventual actualización del plan de acción de la UE sobre Derechos Humanos y democracia. Este nuevo esquema propuesto incluiría indicadores medibles, referencias temporales y puntos de control que permitan valorar la eficacia de la actuación europea en la materia.

El informe también insistió en la importancia de garantizar financiamiento suficiente, específico y previsible, especialmente en el marco del instrumento ‘Europa Global’, para apoyar la implementación de las herramientas propuestas. Además, la Eurocámara expresó su apoyo a la inclusión de cláusulas de condicionalidad en Derechos Humanos dentro de los acuerdos comerciales entre la Unión Europea y terceros países, y consideró que las sanciones adoptadas por la UE resultan herramientas políticas esenciales para defender tanto el Estado de derecho como los valores democráticos y los Derechos Humanos.

Sobre el ámbito digital, la Eurocámara sostuvo que la legislación vigente, como la Ley de Seguridad Digital (DSA), la Ley de Mercados Digitales (DMA) y la Ley de Inteligencia Artificial (IA), requiere una aplicación plena y efectiva. Los parlamentarios argumentan que la correcta implementación de estas normativas contribuirá de manera significativa a la defensa de los Derechos Humanos y al sostenimiento de sistemas democráticos frente a las nuevas amenazas tecnológicas, según publicó el Parlamento Europeo.

En cuanto a la defensa del Derecho internacional, el informe ratificó el compromiso con la participación activa de la Unión Europea en organizaciones internacionales y manifestó un respaldo “incondicional” al sistema de justicia internacional, en especial al Tribunal Penal Internacional (TPI). El texto denunció las sanciones promovidas o aplicadas por países como Estados Unidos contra jueces y fiscales del TPI, a raíz de investigaciones referidas a nacionales estadounidenses o ciudadanos de países aliados, como Israel.

El Parlamento Europeo también señaló que subsisten amenazas contra garantías fundamentales de grupos específicos. El documento detalló la crítica situación de los derechos de las mujeres, identificando múltiples formas de violencia sufridas, acentuadas en zonas bajo conflicto armado, y expuso el impacto de los estereotipos de género y las barreras para acceder a la educación. Además, los eurodiputados insistieron en la protección de la libertad de expresión y la libertad de conciencia, e instaron a continuar con la labor en la lucha contra la corrupción y la tortura a escala global.

Según reportó el Parlamento Europeo, estas directrices y evaluaciones delinean el marco para los próximos años de acción de la UE en materia de Derechos Humanos y democracia. Las conclusiones de la Eurocámara enfatizan la relevancia de que el compromiso europeo se consolide tanto en el plano interno como internacional, mediante el fortalecimiento de leyes, la asignación de recursos y la adopción de nuevas estrategias que respondan a los retos actuales de un entorno global en el que los Derechos Humanos y los valores democráticos se ven sometidos a tensiones y ataques recurrentes.