Drones ucranianos dañan viviendas en el sur de Rusia

Al menos once personas, entre ellas dos niños, sufrieron heridas cuando un aparato no tripulado fue interceptado sobre Adigueya, mientras decenas de vecinos de Krasnodar tuvieron que abandonar sus hogares ante el riesgo de detonación de explosivos

Guardar

Los fragmentos de un dron derribado provocaron graves incidentes en la región rusa de Adigueya, donde se registraron daños significativos en un edificio y en el estacionamiento cercano, según detalló EFE. La caída de los restos produjo lesiones en once civiles, entre ellos dos menores, y destruyó quince vehículos mientras otros veinticinco sufrieron daños. Además, la Administración municipal decretó el régimen regional de emergencia, lo que permitirá, en palabras del líder de Adigueya, Marat Kumpílov, “aprovechar de un modo más eficaz los esfuerzos de todos los servicios y entidades”. Junto a estos episodios, decenas de habitantes de la localidad de Afipski, en la vecina región de Krasnodar, debieron evacuar sus viviendas ante el riesgo asociado a la presencia de material explosivo entre los escombros de otro dron neutralizado.

De acuerdo con información difundida por EFE, el incidente en Adigueya dejó nueve de los once heridos hospitalizados, incluidos los dos menores. El impacto de los fragmentos no solo causó lesiones humanas, sino que generó consecuencias materiales considerables al arrasar con parte de la estructura del edificio y provocar incendios en automóviles estacionados en las inmediaciones. Las autoridades locales activaron protocolos de emergencia al considerar la extensión de los daños y la necesidad de evaluar lo ocurrido. Marat Kumpílov anunció que a partir de la mañana siguiente se iniciarían las tareas de valoración de los daños y la preparación de un plan orientado a la recuperación de la vida cotidiana en la zona afectada.

Diversas fuentes ucranianas y los canales rusos Voyenni Osvedomitel y Astra sugirieron, según publicó EFE, que la destrucción del edificio podría haber sido desencadenada por el impacto de un misil antiaéreo ruso durante la operación para repeler el ataque con drones, aunque esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente. El informe de EFE también puntualizó que la situación generó incertidumbre y preocupación entre residentes y autoridades, quienes permanecen atentos ante nuevos riesgos.

En el caso de Krasnodar, los restos de un dron cayeron junto a un edificio residencial en la localidad de Afipski y contenían la carga explosiva intacta, lo que obligó a llevar a cabo una evacuación urgente. El gobernador local, Veniamín Kondrátiev, comunicó a través de la red social Telegram que los habitantes están siendo desalojados por razones de seguridad y que especialistas trabajan en la zona para realizar labores de desminado. El área permanecía acordonada mientras las unidades de emergencia procedían a neutralizar los riesgos derivados de la carga explosiva hallada entre los restos.

El Ministerio de Defensa ruso informó, según consignó EFE, que en las últimas doce horas las defensas antiaéreas del país derribaron 128 drones ucranianos de ala fija, de los cuales 53 fueron neutralizados entre las 20:00 y las 23:00, hora local, del martes, y los restantes 75 durante la noche. Estos datos reflejan un incremento en los ataques con drones y en la respuesta por parte de las fuerzas de defensa aérea rusas.

Además, en la región de Bélgorod, un ataque de dron ucraniano provocó la muerte del subjefe de seguridad del distrito de Graivoron, Timoféi Tailókov. Así lo informó el gobernador Viacheslav Gladkov, quien explicó que Tailókov se encontraba en un centro comercial que había sido previamente atacado por fuerzas ucranianas, cuando fue impactado por un segundo dron del tipo FPV.

Los incidentes de las últimas horas ilustran la escalada de ataques con drones en el sur de Rusia y sus consecuencias tanto para la población civil como para las infraestructuras locales. Las autoridades rusas y los organismos de emergencia continúan desplegando recursos para contener los riesgos derivados de la caída de drones, la manipulación de restos con carga explosiva y la evaluación de daños materiales y personales, según el extenso reporte de EFE.