
El Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) ha destacado que las operaciones de sus tropas en el Hemisferio Occidental buscan proteger la seguridad nacional y subrayan el compromiso de Washington frente a actividades consideradas ilegales en la región. Según informó SOUTHCOM a través de un comunicado reproducido por medios como Europa Press, las fuerzas estadounidenses incautaron recientemente un petrolero identificado como Sagitta, supuestamente relacionado con Venezuela, mientras navegaba en aguas del mar Caribe.
De acuerdo con Europa Press, la acción tuvo lugar en las primeras horas del martes, cuando efectivos militares de Estados Unidos, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, procedieron a detener el buque motor Sagitta. El operativo se realizó sin enfrentamientos ni incidentes. Según detalló SOUTHCOM, esta incautación responde a la implementación de una “cuarentena” puesta en marcha contra embarcaciones sospechosas de mover petróleo desde Venezuela fuera de los cauces legales estipulados.
El comunicado de SOUTHCOM, citado por Europa Press, sostiene que el objetivo principal de estas acciones es asegurar que el petróleo venezolano que sale al exterior lo haga bajo marcos legales y con la debida coordinación internacional. La nota de las autoridades militares resalta: “La incautación (...) demuestra nuestra determinación de garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que se coordine de forma adecuada y legal”. SOUTHCOM añadió que cuenta con el respaldo total de su equipo de fuerza conjunta desplegado en la zona del Caribe para ejecutar este tipo de operaciones.
Europa Press reportó que, dentro de la campaña lanzada durante la administración de Donald Trump en 2025 contra las actividades consideradas ilícitas dentro y fuera de Venezuela, esta es la sexta vez que fuerzas estadounidenses interceptan petroleros transportando crudo de origen venezolano. Esta serie de detenciones ha formado parte de una estrategia de mayor presión sobre el gobierno y operadores venezolanos señalados por Washington de participar en esquemas fuera del marco internacional.
El medio Europa Press detalló, además, que el punto culminante de las operaciones estadounidenses contra Venezuela tuvo lugar el 3 de enero de 2025. En esa fecha, Washington ejecutó un ataque dirigido contra el país sudamericano que resultó en alrededor de cien víctimas mortales y culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Tales acciones marcaron un incremento sustancial de la presión internacional y militar dirigida desde Estados Unidos hacia Venezuela, en el contexto de acusaciones contra la administración de ese país por la supuesta facilitación de tráfico petrolero bajo sanciones.
Según publicó Europa Press, las autoridades militares estadounidenses han reiterado que estas acciones cuentan no solo con el respaldo operativo sino también logístico y de inteligencia de los equipos de seguridad nacionales. El mensaje central del comunicado subraya la prioridad estratégica de asegurar la estabilidad regional y proteger los intereses nacionales, especialmente ante lo que califican como amenazas provenientes de operaciones petroleras irregulares.
El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense apoya estas acciones a través del monitoreo, la inteligencia y la cooperación logística, según consignó Europa Press. La campaña de interceptación de navíos en el Caribe forma parte de una política de aplicación rigurosa de las restricciones impuestas sobre el comercio petrolero venezolano y responde tanto a la agenda de sanciones económicas como a consideraciones de seguridad.
Diversos operativos anteriores evidencian un patrón de incremento en los controles ejercidos por fuerzas estadounidenses sobre rutas marítimas transitadas por buques petroleros presuntamente relacionados con Venezuela. El operativo sobre el Sagitta se suma a una serie de intervenciones que buscan desmantelar redes financieras y comerciales asociadas por Washington a movimientos ilícitos de crudo. Tal como consignó Europa Press, la respuesta militar y de seguridad involucra la coordinación de diversos organismos y unidades desplegadas en la región.
En declaraciones recogidas por Europa Press, portavoces de SOUTHCOM insistieron en que estas acciones no buscan afectar la estabilidad de los mercados globales, sino asegurar que las exportaciones petroleras venezolanas se realicen bajo parámetros legales y supervisión internacional. Las autoridades estadounidenses sostienen que tales operaciones contribuyen a desalentar prácticas que consideran contrarias a la ley internacional y a las disposiciones vigentes sobre sanciones.
La incautación del Sagitta forma, según el balance ofrecido por Europa Press y las fuentes militares, parte de una campaña sostenida que atribuye centralidad a los operativos multilaterales en el Caribe. El despliegue de recursos navales y equipos de inteligencia refuerza la política de interdicción aplicada por Washington, con miras a garantizar la aplicación efectiva de las resoluciones internacionales en torno al manejo del petróleo venezolano.
La continuidad de estas acciones responde, de acuerdo con el análisis presentado por Europa Press, a una estrategia definida por las autoridades estadounidenses para limitar el margen de maniobra de operadores que sortean las sanciones. El rol del Departamento de Seguridad Nacional y de SOUTHCOM como ejecutores e impulsores de estas iniciativas permanece central en el despliegue y la ejecución de los operativos orientados a interceptar y detener el comercio no autorizado de hidrocarburos.