Escribano celebra un año al frente de Indra con máximos en Bolsa tras poner el foco en el sector de la defensa

El mandato de Ángel Escribano marca transformaciones clave en la compañía tecnológica, que consolida su posición en la industria militar con adquisiciones estratégicas, alianzas internacionales y el respaldo de importantes créditos estatales en medio de disputas corporativas y desafíos legales

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El consejo de administración de Indra aprobó de manera unánime la potencial integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), una operación que destaca por su complejidad debido a la elevada presencia accionarial de Ángel Escribano en ambas compañías y el cruce de cargos directivos entre él y su hermano Javier Escribano. De acuerdo con Europa Press, esta fusión se presenta como el movimiento clave en el primer aniversario de Ángel Escribano como presidente de Indra, intensificando la transformación de la compañía en el sector de la defensa.

La gestión de Escribano en Indra coincide con un crecimiento bursátil del 222,53% en los últimos doce meses, alcanzando la compañía tecnológica por primera vez una capitalización de 10.000 millones de euros. Según reportó Europa Press, la empresa se ha consolidado como un actor estratégico dentro de la industria militar española, beneficiándose de un entorno favorable para el sector y apoyándose en nuevos contratos, adquisiciones y alianzas internacionales. La política iniciada previamente bajo la presidencia de Marc Murtra, que ya había empezado a orientar la empresa hacia la defensa, se ha intensificado con la llegada de Escribano, quien cuenta con una experiencia destacada en la industria.

En materia de adquisiciones, uno de los primeros pasos destacados fue la toma del 89,68% de las acciones de Hispasat y el control sobre su división militar, Hisdesat. Esta operación, valorada en 725 millones de euros, se cerró a finales de diciembre tras haber sido acordada oficialmente el 31 de enero de 2025. Sin embargo, Europa Press indica que esta transacción estaba en preparación antes de la llegada de Escribano a la presidencia. También en el verano de 2025, Indra aseguró el control de Tess Defence, una empresa participada por EM&E, Sapa Placencia y Santa Bárbara Sistemas, ligada a General Dynamics European Land Systems. Tess Defence gestiona la fabricación de vehículos blindados para el Ministerio de Defensa, bajo contratos millonarios estatales.

Los retrasos en las entregas de los blindados 8x8 Dragón provocaron sanciones y señalamientos públicos por parte del Ministerio de Defensa. Según detalló Europa Press, la consecuencia directa de estos retrasos fue la decisión de que Indra asumiera el control total de Tess Defence, logrando entregar 41 unidades al Ejército durante 2025.

La apuesta de Indra por el sector de los drones se ha reflejado en varias operaciones recientes. A fines de julio, la compañía adquirió la división de drones de la firma española Aertec, reforzando así su unidad de armamento Weapons & Ammunitions. Posteriormente, en diciembre, anunció la compra de tecnología de sistemas aéreos no tripulados de Wake Engineering a través de un acuerdo con el Grupo CPS, y cerró un acuerdo con la empresa británica Altitude Angel para hacerse con GuardianUTM, un sistema modular de gestión del tráfico aéreo de drones. Según recopiló Europa Press, el movimiento más relevante en este segmento se dio con la creación de una empresa conjunta con la emiratí Edge, que producirá drones 'kamikaze' en Villadangos del Páramo (León). La nueva fábrica, que contará con unos 200 empleados en pleno funcionamiento, manejará una cartera de pedidos anual estimada en aproximadamente 2.000 millones de euros y apunta a participar en programas militares europeos.

La estrategia de Indra en materia de drones incluye asimismo la propuesta comunicada en octubre pasado por su consejero delegado, José Vicente De los Mozos, al comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, de poner su tecnología al servicio de la defensa europea, en particular en la protección del flanco este mediante un eventual muro antidrones.

El liderazgo reciente de Indra se apoya, además de sus adquisiciones, en créditos estatales concedidos para programas de modernización de las fuerzas armadas. Europa Press señaló que el Gobierno de España ha adjudicado un total de 14.224 millones de euros en préstamos sin intereses a diversas empresas del sector, entre las que destacan Indra, Airbus y Navantia. De ese monto, Indra concentra 7.944 millones de euros por su participación en solitario o en consorcio en varios proyectos, mientras que Airbus ha recibido 4.030 millones de euros y Navantia 2.292 millones, con un programa compartido entre Indra y Airbus de 350 millones de euros.

No obstante, las relaciones corporativas dentro del sector se complicaron en el último año. General Dynamics, a través de su filial europea GDELS, ha mantenido tensiones con Indra. Europa Press reportó que el primer desacuerdo emergió en marzo, cuando Escribano criticó el manejo de Santa Bárbara Sistemas por parte de General Dynamics durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. Este episodio ocurrió tras el rechazo por parte de GDELS de una oferta de Indra para adquirir la planta de blindados en Trubia (Asturias), lo que motivó que Indra adquiriera y reconvirtiera una planta de Duro Felguera en Gijón para producir vehículos militares.

La confrontación se profundizó en diciembre, cuando General Dynamics interpuso un recurso contencioso-administrativo con la intención de bloquear la entrega de 3.000 millones de euros en préstamos estatales concedidos a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano para la ejecución de dos programas prioritarios de artillería dentro del plan de modernización militar. El Tribunal Supremo ha admitido a trámite la demanda, aunque todavía no se ha resuelto la petición de bloqueo cautelar de los fondos. El conflicto incluye también la intención de General Dynamics de impugnar la adjudicación de contratos por 7.240 millones de euros a la UTE integrada por Indra y Escribano para el desarrollo de sistemas de artillería de ruedas y de cadenas, según consta en documentación jurídica divulgada por Europa Press.

A nivel de estructura accionarial, EM&E figura como segundo mayor accionista de Indra con un 14,3% del capital, únicamente superado por el Gobierno, que a través de la SEPI controla el 28%. Esta situación refuerza el peso de los Escribano tanto en la gestión como en la propiedad de la empresa. El medio Europa Press subrayó que la posición dominante de la compañía en los procesos de modernización militar y la implicación directa del Estado mediante la SEPI han convertido a Indra en un eje de referencia para la industria de defensa en España.

El desarrollo de nuevas áreas de negocio, la ampliación de capacidad tecnológica, y la gestión de contratos nacionales e internacionales han permitido que la compañía avance su transformación en una firma integral del sector defensa con proyección europea. Las operaciones corporativas, la expansión hacia segmentos innovadores como los drones y la consolidación de alianzas internacionales evidencian los cambios estratégicos implementados bajo el liderazgo de Ángel Escribano, mientras continúan abiertas disputas legales y comerciales en el contexto de la competencia sectorial.