
Nuuk (Groenlandia), 17 ene (EFE).- Jens-Jacob Simonsen es un inuit del sur de Groenlandia que ha viajado por todo el mundo, habla perfecto español y ha vivido en Estados Unidos, lo que le permite tener una visión privilegiada de la crisis que sacude su nación. Y aunque reconoció que tiene "respeto" por el cargo del presidente de EE.UU., a Trump le diría claramente que se deje de las "tonterías" de comprar la isla ártica.
Simonsen, a quien la pandemia le pilló en España cuando se preparaba para recorrer todo el país en automóvil, declaró en una entrevista con EFE en Nuuk que si tuviese la oportunidad de hablar directamente con el presidente estadounidense, la conversación "sería muy corta".
"Bueno, yo como he estado en Estados Unidos, respeto el oficio del presidente. Pero sería una conversación muy corta y le diría, con mis respetos, que ya pare por favor estas tonterías. Esto ya no funciona", explicó con una sonrisa a la vez que se mordía la lengua para contenerse.
Originario de Qaqortoq, la localidad más grande del sur de Groenlandia, Simonsen reconoce que la mayoría de la población tiene "miedo" a Trump, y que él en particular, que ha viajado por el mundo y ha vivido tres años en EE.UU. sabe de lo que es capaz el país norteamericano.
"Son sentimientos de miedo. Yo que he estado viajando un poco en el mundo y he vivido en Estados Unidos tres años en total, yo sé un poco cómo funciona el Gobierno allí y también su historia. Yo sé que no va a poder invadir mañana o el siguiente día. Hay un proceso legal para hacer las cosas", dijo.
Pero añade que tras ver lo que pasó en Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro y las amenazas de Trump de volver a atacar el país sudamericano si no se cumplían sus demandas, el miedo cundió en la población groenlandesa.
"Aquí tenían miedo. Hasta los niños. Cuando los padres tienen miedo, se transmite a los niños también. Ha sido bastante duro estos días para ellos también", continuó.
Lo único que parece haber tranquilizado algo a los groenlandeses es el frente común que han presentado en Washington los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia, y la solidaridad de otros países del mundo, especialmente los europeos.
"Estamos más tranquilos. Aquí en Nuuk la situación es un poco más tensa porque tienen instalaciones militares. El Comando Ártico está situado en medio de la ciudad y están un poco preocupados de que si (los estadounidenses) vienen, van a empezar (a atacar) ahí. Pero estamos ahora más tranquilos", señaló.
"El pueblo de Groenlandia agradece mucho este apoyo tan enorme que nos han ofrecido los países europeos. Se agradece mucho. Hasta el punto que hizo llorar a nuestra ministra (de Exteriores, Vivian Motzfeldt)", continuó.
Simonsen también destaca que lo que la presión y las amenazas estadounidenses también han conseguido unir a los partidos políticos groenlandeses, algo que no se había conseguido antes.
Últimas Noticias
El Festival de Málaga recibe a una familia marcada por la enfermedad con 'Yo no moriré de amor'
La ópera prima de Marta Matute, inspirada en vivencias personales y respaldada por el Premio SGAE de guión, retrata la complejidad de la adolescencia atravesada por la enfermedad materna y la transformación de los lazos familiares según contó la directora

Tres muertos en un ataque en el este de RDC, incluida una funcionaria francesa de UNICEF
China asegura que la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán "no debería haber sucedido"
Pekín rechaza las acciones armadas en Oriente Próximo, afirma que Washington y Tel Aviv actuaron sin respaldo de Naciones Unidas y denuncia violaciones del derecho internacional mientras urge detener la violencia para evitar una crisis regional de mayor escala

Víctimas de atentado de Madrid del 11M claman contra las guerras: No repitamos la historia
El ministro de Deportes de Irán no ve "ninguna posibilidad" de jugar el Mundial con la situación actual
Ahmad Donyamali, máxima autoridad deportiva de Irán, aseguró en televisión que la selección masculina no podrá competir este verano debido a la crisis generada tras el ataque que acabó con la vida del ayatolá Alí Jamenei y el clima bélico
