El jefe de Acnur pide fondos para apoyar a los refugiados sudaneses en Chad

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Nairobi, 16 ene (EFE).- El nuevo alto comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), el expresidente iraquí Barham Salih (2018-2022), pidió este viernes más fondos para atender a los refugiados en Chad, a donde más de 900.000 sudaneses han cruzado desde el inicio de la guerra en su país en abril de 2023, en un contexto marcado por los recortes de la ayuda internacional.

"La población en este de Chad se encuentra en una situación de extrema necesidad, pero debido a la falta de fondos, la ayuda prestada dista mucho de alcanzar el nivel mínimo necesario", dijo Salih según un comunicado difundido tras su visita a Chad, la segunda parada de su primera viaje internacional que incluyó una reunión con el presidente de este país, Mahamat Idriss Déby Itno.

La primera fue en el campo de Kakuma, en el norte de Kenia, cuya población de unos 300.000 refugiados se ha visto también impactada por los recortes.

"La responsabilidad de acoger a estos refugiados ha caído sobre Chad, pero otros países deben unirse para apoyarlo: no se puede esperar que asuma tal responsabilidad por sí solo", afirmó.

"Puede que los refugiados aquí estén a salvo de daños inmediatos, pero necesitan oportunidades a través de la educación, el trabajo y los medios de subsistencia para construir un futuro", añadió.

Salih conoció a familias sudanesas sudaneses huidas de los combates de la región de Darfur, en el oeste de Sudán.

"Muchas de ellas habían sido desplazadas varias veces desde que comenzó el conflicto. Describieron años de ataques violentos y abusos de derechos humanos", detalló en el comunicado la Agencia de la ONU para los Refugiados.

Asimismo, el alto comisionado "habló con mujeres que habían sido violadas y con personas cuyos padres habían sido asesinados, que llegaron a Chad con lo poco que podían llevar consigo y la esperanza de encontrar seguridad".

La guerra entre el Ejército de Sudán y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) ha provocado la muerte de decenas de miles de personas -algunas estimaciones sitúan la cifra en más de 150.000- y ha obligado a más de 13 millones a abandonar sus hogares, lo que ha hecho que sea considerada como la peor crisis humanitaria del planeta. EFE