VÍDEO: Felipe VI: No se puede permitir "ni con la palabra ni con el silencio" la conculcación del Derecho Internacional

El monarca español urge a la comunidad internacional a actuar ante violaciones reiteradas de normas globales, advierte sobre riesgos para la estabilidad mundial y reclama una transformación política real en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro

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Durante la clausura de la Conferencia de Embajadores celebrada en el Ministerio de Exteriores, el rey Felipe VI subrayó la importancia de evitar la regresión hacia una era previa a los acuerdos internacionales, donde primaba la ausencia de normas reguladoras de la convivencia global. Según informó Europa Press, el monarca señaló que este retroceso, sumado a los avances tecnológicos actuales, crea nuevos escenarios preocupantes que desafían la seguridad global, aludiendo a la reciente operación militar estadounidense en la que fue capturado Nicolás Maduro en Venezuela como ejemplo de estos riesgos.

Tal como publicó Europa Press, el jefe del Estado español instó a la comunidad internacional a mantener un respaldo firme al Derecho Internacional, reiterando que “no podemos, ni con la palabra ni con el silencio, asumir su conculcación sistemática”. Felipe VI hizo hincapié en el deber ético de las democracias, que han sido actores clave en la creación del sistema normativo global, de preservar un orden basado en reglas frente a sistemas fundados en el uso de la fuerza y la persecución de intereses incompatibles.

El monarca identificó una serie de desafíos concretos a esa arquitectura jurídica internacional, como la escalada armamentística, las debilidades en los sistemas de no proliferación, la persistencia del terrorismo y de las amenazas híbridas, así como la falta de respuestas efectivas ante diferentes amenazas globales. Según consignó Europa Press, Felipe VI alertó: “La seguridad global está en peligro a partir de sus mismos cimientos”, una situación visible en distintos lugares del mundo, incluyendo Palestina, Ucrania y el propio caso venezolano.

En su intervención, el rey remarcó ante más de un centenar de embajadores la necesidad de reivindicar el Derecho Internacional: “Hablar de Derecho Internacional no es un ejercicio de ingenuidad, es un recordatorio obligado del faro ético del que se ha dotado la comunidad internacional para asegurar una convivencia pacífica y próspera”. Así, relacionó la estabilidad, la paz y el desarrollo con el respeto efectivo a las normas pactadas mundialmente.

Felipe VI situó la labor diplomática como central en el momento actual, definiendo al diplomático como “un traductor de mundos” e indicando que ahora existe una necesidad apremiante de interpretar, con rigor, las motivaciones profundas de los sucesos internacionales. De acuerdo con Europa Press, el monarca argumentó que estos desafíos requieren grandes niveles de destreza y valentía por parte de los responsables diplomáticos para proteger el vínculo transatlántico entre Europa y América, una estructura surgida tras la Segunda Guerra Mundial, que ha favorecido el crecimiento y la estabilidad de las democracias y ha impulsado el desarrollo del multilateralismo.

En sus declaraciones, Felipe VI evitó señalar directamente a Estados Unidos o su presidente, pero subrayó que la conservación del vínculo transatlántico exige lealtad, confianza y visión a futuro, además del respeto a las reglas básicas del Derecho Internacional. De acuerdo a Europa Press, expresó que “de la erosión de ese vínculo salimos todos perdiendo” y rechazó examinar las posibles consecuencias del desmantelamiento total de esta relación.

El monarca hizo un llamamiento para asegurar que Europa no quede marginada en el diseño del futuro mundial y abogó por fortalecer su peso internacional mediante una mayor integración dentro de la Unión Europea. Europa Press reportó que Felipe VI propuso que España asuma un papel más activo en la creación de nuevos consensos y en el impulso de políticas para aumentar la autonomía estratégica, la innovación, la productividad y la capacidad de atraer talento en el viejo continente.

En relación con la crisis venezolana, Felipe VI se refirió a los lazos históricos y afectivos de España con Venezuela y sostuvo que dichos vínculos fundamentan la esperanza y la intención de contribuir a la apertura de una “transición democrática, pacífica, inclusiva y respetuosa de la voluntad soberana, libre e independiente de los venezolanos”. Europa Press detalló que el rey celebró la reciente liberación de cinco ciudadanos españoles y otros extranjeros por parte de las nuevas autoridades bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez, considerando el hecho un avance hacia la recuperación de las libertades en Venezuela.

Respecto al protagonismo que deben tener los venezolanos en este proceso, Felipe VI insistió en que “deben ser los únicos protagonistas de su propio destino”. En línea con el posicionamiento del Gobierno español, calificó la liberación de detenidos como un paso necesario en la dirección que la sociedad venezolana merece, orientada hacia la plena recuperación de sus derechos y libertades fundamentales.

Felipe VI mencionó la próxima celebración de la XXX Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar en Madrid en noviembre, y apostó por fortalecer el sistema de cumbres para lograr que la voz de Iberoamérica sea escuchada en los foros internacionales, resaltando la importancia de un diálogo y cooperación renovados entre Europa y la región iberoamericana sobre la base de un pasado común.

Antes de cerrar su intervención, el monarca trasladó su agradecimiento al cuerpo diplomático por su labor y los animó a mantener la búsqueda de la armonía y la coherencia conforme a los valores constitucionales de España. Europa Press recogió sus palabras dirigidas a los diplomáticos: “Siendo embajadores de España, lo sois, también, de nuestra democracia y nuestro marco de convivencia”.

La intervención de Felipe VI buscó articular, desde el escenario de la conferencia diplomática, una respuesta institucional a los acontecimientos recientes en Venezuela y a la situación global derivada de la fragilización del sistema internacional basado en normas. Sus declaraciones reflejaron la preocupación por la seguridad y estabilidad a nivel mundial, así como el compromiso de España con el fortalecimiento del multilateralismo y del Derecho Internacional como base para la cooperación, el diálogo y la paz.