La Comisión de Venecia quiere reanudar la colaboración con EE.UU., que anuncia su marcha

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París, 9 ene (EFE).- La Comisión de Venecia quiere reanudar su colaboración con Estados Unidos, que acaba de anunciar su retirada de este organismo del Consejo de Europa que emite dictámenes sobre cuestiones constitucionales, y del que ha formado parte desde 2013, después de haber sido anteriormente observador desde 1991.

En un comunicado publicado este viernes, su presidenta, Marta Cartabia, lamenta la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, anunciada el pasado miércoles, de poner en marcha el procedimiento de salida de la Comisión de Venecia, como también de otras 66 organizaciones internacionales.

Cartabia afirma que la salida de Estados Unidos privaría a su organización de "una perspectiva y una experiencia muy valiosas" y mostró su disposición para seguir trabajando con Washington "en apoyo de los valores compartidos de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho.

Hace hincapié en que durante los años que ha formado parte, Estados Unidos "ha contribuido, junto a los otros 60 miembros europeos y no europeos, a promover 'la democracia a través del derecho', es decir, el proceso mediante el que los gobiernos elegidos democráticamente promueven el bienestar social y económico de todos y protegen los derechos individuales sin discriminación".

Afirma que este grupo de expertos, que se pronuncian sobre contenciosos de derecho constitucional, ha ayudado a muchos países a adoptar reformas para "defender los valores de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho, con pleno respeto de los principios de soberanía nacional y pluralismo constitucional".

Además, Cartabia insiste en que la Comisión de Venecia da mucha importancia al contexto histórico, político y cultural específico de sus miembros, y sobre todo que "los tiene en cuenta a la hora de elaborar normas comunes que guían su labor".

Durante los años en que ha sido miembro, la Comisión de Venecia no ha emitido ningún dictamen sobre Estados Unidos, algo que ocurre sólo cuando alguna instancia oficial lo solicita.

No obstante, hay expertos estadounidenses que forman parte de este grupo que ha elaborado informes sobre otros países y que en caso de que se formalizara su salida dejarían de estar ahí, y por tanto de influir en su trabajo.

Más allá del caso específico de la Comisión de Venecia, Estados Unidos es uno de los Estados observadores del Consejo de Europa, al igual que México, Japón, Canadá y la Santa Sede.

Y está implicado en algunos de sus organismos, como la Farmacopea (dedicada a las reglas de control de los medicamentos), el GRECO, dedicado a la lucha contra la corrupción, o la instancia para el registro de daños causados por Rusia en su guerra en Ucrania.

Además, ha firmado y/o ratificado una treintena de tratados elaborados por el Consejo de Europa, una organización creada al final de la Segunda Guerra Mundial de la que forman parte 46 países del Viejo Continente para la defensa de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho. EFE