Redacción Ciencia, 8 ene (EFE).- Una de las principales arterias hídricas de Europa, el río Rin, transporta cada año hasta 4.700 toneladas de residuos grandes, de más de 25 milímetros, que acaban en el Mar del Norte. Una cantidad 250 veces superior a las estimaciones previas.
El cálculo se ha hecho a través de los datos recopilados por un proyecto de ciencia ciudadana, por el cual se instaló una trampilla a nivel superficial en el río a su paso por la ciudad alemana de Colonia y se analizaron los residuos capturados durante todo un año.
Las conclusiones aparecen recogidas en un artículo científico publicado en la revista Communications Sustainability.
Los ríos desempeñan un papel clave en el transporte de residuos a otros entornos acuáticos y marinos, pero hasta ahora apenas ha habido seguimiento a largo plazo de la cantidad de residuos que mueven.
Un equipo de biólogos expertos en contaminación por plástico de varios centros alemanes, dirigidos por Leandra Hamann de la Universidad de Bonn, anclaron una trampa flotante para residuos en el Rin, a su paso por Colonia, para supervisar los residuos transportados por el río entre el 19 de noviembre de 2022 y el 18 de noviembre de 2023.
La trampa atrapó tanto la basura que flotaba en la superficie como la sumergida, hasta 80 centímetros de profundidad, y cada día filtró aproximadamente el 0,08% del caudal medio diario del río.
Todos los residuos recogidos de más de 1 centímetro fueron recogidos, pesados y clasificados por voluntarios.
A lo largo del año de seguimiento, la trampa capturó 17.523 residuos de más de 1 centímetro con una masa total estimada de 1.955 kilos, excluyendo el peso del agua.
Alrededor del 70% de los residuos recogidos eran de plástico, aunque estos restos solo representaron el 15% de la masa total de basura recogida.
Los investigadores han identificado que el 56% de los artículos capturados procedían de consumidores privados, y de ellos alrededor de un 28% de los artículos estaba relacionado con envoltorios de alimentos o bebidas.
Otras fuentes importantes de residuos fueron los fuegos artificiales (10,7% de todos los artículos) y los residuos relacionados con los cigarrillos (6,5%).
La extrapolación de resultados a todo el río ha servido a los biólogos para estimar que el río Rin transporta cada año entre 3.010 y 4.707 toneladas de basura al mar del Norte, de las cuales entre 446 y 697 toneladas son de plástico.
Esta estimación, en el caso del plástico, es entre 22 y 286 veces superior a la que se había contabilizado previamente basándose en mediciones puntuales de residuos durante un solo día.
"Para tener una idea más realista de la basura fluvial, hay que hacer una recogida y seguimiento continuo más a largo plazo", subrayan los investigadores en sus conclusiones.
A raíz de la publicación de esta investigación, un equipo de científicos de diferentes países europeos expertos en medio ambiente ha publicado un artículo de acompañamiento en la misma revista científica subrayando la importancia de los proyectos de ciencia ciudadana para recopilar grandes cantidades de datos que sirvan para supervisar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Afirman que, “especialmente en estos tiempos turbulentos”, las estadísticas oficiales deberían complementarse con datos recopilados por la ciencia ciudadana y hacen un llamamiento a invertir más en ella.