Guayaquil (Ecuador), 7 ene (EFE).- La Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) incorporó este miércoles a su flota un avión Boeing 737-500 que, según el Gobierno, fortalecerá la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en el país andino, que atraviesa su mayor crisis de violencia, tras cerrar el 2025 con más de 8.800 homicidios.
La aeronave, que fue entregada a la FAE por la vicepresidenta, María José Pinto, que hasta el 18 de enero cumple funciones de presidenta encargada por una licencia solicitada por Daniel Noboa, "incorpora tecnología moderna en cabina, sistemas más seguros y motores eficientes de menor consumo", detalló el Ministerio de Defensa en un comunicado.
Además, "ofrece una mayor capacidad de pasajeros y carga, gran autonomía y puede operar en aeropuertos con pistas relativamente cortas y exigentes, con mayor seguridad y eficiencia", añadió la institución.
El titular de esa cartera de Estado, Gian Carlo Loffredo, dijo que el avión, de matrícula FAE-640, ayudará a mover al personal militar dentro de Ecuador de manera más rápida y sencilla, lo que para él es "muy importante" en medio del "conflicto armado interno" que declaró Noboa en 2024 para enfrentar a las bandas del crimen organizado.
Agregó que con la aeronave también se podrá "cruzar fronteras", lo que les ayudará a tener una "mejor cooperación internacional" en materia de seguridad.
"Y por último, no solamente es para defensa, también sirve para apoyo humanitario y apoyo logístico a otras instituciones del Estado. Un solo avión con muchas funciones", resaltó Loffredo.
Por su parte, Pinto aseguró que la entrega de este avión era una "muestra clara" del "compromiso" del Gobierno de Noboa con la seguridad del país.
Ecuador vive una crisis de violencia sin precedentes que el Gobierno atribuye a la disputa por territorio y poder entre las bandas de crimen organizado, catalogadas como "terroristas" y dedicadas principalmente al narcotráfico, una situación ha llevado al país a estar en los últimos años a la cabeza del índice de homicidios de Latinoamérica. EFE