
Al referirse a las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien expresó sentirse identificado con los manifestantes iraníes, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmael Baqaei, respondió que esta supuesta empatía carece de credibilidad ante los antecedentes de acciones militares de Israel contra su país y el historial de atentados que autoridades iraníes atribuyen al Estado israelí y sus aliados internacionales. Baqaei recordó que recientes ataques aéreos, ocurridos en junio y respaldados por Estados Unidos, se cobraron la vida de aproximadamente mil personas en territorio iraní, además de mencionar el asesinato de destacados mártires y científicos nucleares por parte de Israel, sucesos que, afirmó, no pueden ser disimulados “con engaños” ni olvidados por la población de Irán. El funcionario añadió que las declaraciones de Israel solo buscan explotar la actual ola de protestas para agravar las divisiones internas.
Según informó la agencia Mehr y reprodujo la cobertura de varios medios internacionales, el gobierno de Irán responsabilizó tanto a Israel como a altos funcionarios estadounidenses de promover la violencia, el desorden social y la inseguridad con el objetivo de minar la unidad nacional. Estas acusaciones surgen mientras el país experimenta una ola de protestas masivas contra la administración, motivadas principalmente por la caída del nivel adquisitivo de la población y en un contexto de presiones y sanciones económicas impulsadas desde Washington y Tel Aviv. El saldo de estos sucesos es de al menos 15 fallecidos hasta el lunes, conforme reportó la agencia Mehr.
Baqaei señaló que, en palabras reproducidas por la agencia iraní, “el régimen sionista —en referencia a Israel— siempre ha estado atento para aprovechar cualquier oportunidad para causar división y atacar la unidad nacional de Irán”. Añadió que la sociedad debe permanecer alerta frente a lo que calificó como conspiraciones alentadas desde el exterior para aprovechar la crisis y provocar conflictos internos. El portavoz hizo hincapié en que “las acciones y palabras” de Netanyahu y de “algunos funcionarios radicales estadounidenses” constituyen “incitación a la violencia, el terrorismo y el asesinato”.
El vocero recordó los antecedentes de hostilidad, según el gobierno iraní, por parte de Israel hacia Irán, aludiendo a una amplia lista de hechos que, según consigna la agencia Mehr, incluyen campañas militares directas y asesinatos selectivos, así como la colaboración de distintos socios occidentales. En sus declaraciones, el representante enfatizó que estos hechos han sido parte de una política prolongada que no pasa desapercibida para la opinión pública iraní ni para sus aliados regionales.
Respecto a la situación interna, Mehr detalló que las manifestaciones recientes tienen como detonante la reducción del poder de compra de millones de ciudadanos, fenómeno vinculado a la presión de sanciones económicas internacionales implementadas principalmente por Estados Unidos. En este entorno, ambas potencias occidentales han incrementado la tensión poniendo nuevamente el foco en el programa nuclear iraní, tanto con declaraciones públicas como con operaciones militares, incluyendo los bombardeos de junio. Las autoridades de Teherán sostienen que estos factores aumentan el descontento y agravan el contexto de crisis social y económica.
Finalmente, el portavoz del Ministerio de Exteriores concluyó, reportó la agencia Mehr, que “Damos gracias a Dios de que el pueblo de Irán, los países de la región y la comunidad internacional conocen bien la verdadera identidad de estos individuos”, en referencia tanto a los líderes de Israel como a las autoridades estadounidenses a quienes señala como responsables de fomentar el descontento social y de buscar la desestabilización de Irán en un momento crítico.
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