
El número de víctimas en la Franja de Gaza continúa en aumento, con las autoridades locales cifrando en 71.388 los fallecidos y 171.269 los heridos desde el inicio de la ofensiva militar. Según consignó la agencia de noticias WAFA, un ataque efectuado este lunes por el Ejército de Israel impactó una tienda de campaña que servía de refugio a desplazados en la zona de Al Mauasi, al oeste de Jan Yunis, en el suroeste de Gaza. El balance inicial apunta a al menos cuatro personas muertas y varias heridas, mientras continúan las labores de rescate y evaluación del terreno.
El ataque ocurrió pese a la vigencia de un alto el fuego pactado a principios de noviembre de 2025. WAFA informó que las víctimas se encontraron en una instalación improvisada, instalada para acoger a quienes han debido abandonar sus hogares tras meses de hostilidades. Las fuentes citadas por el medio advirtieron que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas, debido a la gravedad de algunos lesionados y la persistente amenaza de nuevos bombardeos en la región.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la autoría del ataque mediante un comunicado, en el que detallaron que su blanco era un "terrorista" del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), al que acusaron de planear un complot contra tropas israelíes en el sur del enclave. El comunicado, citado por WAFA, apunta que “el terrorista representaba una amenaza real para las FDI y, por tanto, ha sido el objetivo de un ataque de precisión”. Junto al anuncio, el ejército israelí difundió un video en el que se observa el momento del bombardeo en el área señalada.
El comunicado militar añade que, previo a la ofensiva, se implementaron “medidas para minimizar los daños a los civiles, incluyendo el uso de armas de precisión, observaciones aéreas e información de inteligencia adicional”. Según informó WAFA, la zona atacada se caracteriza por concentrar a cientos de familias desplazadas y la presencia de tiendas improvisadas, lo que ha agravado la preocupación por el impacto en la población civil.
El reporte de víctimas causado por esta acción se suma a las cifras notificadas por las autoridades gazatíes, controladas por Hamás, que señalaron este lunes que han muerto 422 personas tras el 10 de octubre, día en que se estableció el último alto el fuego vigente entre las partes enfrentadas. Esta acumulación de fallecimientos se atribuye, según datos recogidos por WAFA, tanto a ataques directos como a lesiones sufridas en el contexto de combates y bombardeos en diferentes áreas del enclave.
En el contexto de tensiones persistentes y repetidas acusaciones cruzadas, el ejército israelí sostiene que continúa operando con el objetivo de prevenir amenazas inmediatas contra sus fuerzas destacadas en el sur de la Franja, mientras las organizaciones humanitarias y medios como WAFA denuncian el impacto sobre la población desplazada. Los residentes afectados habían buscado refugio en la zona de Al Mauasi después de huir de ataques registrados en otras áreas, encontrándose nuevamente expuestos a situaciones de riesgo a pesar del cese al fuego acordado.
WAFA puntualizó que, tras el bombardeo de este lunes, la asistencia a los heridos se ha visto obstaculizada por la precariedad de las instalaciones médicas y las dificultades que enfrentan los equipos de socorristas para acceder a los lugares impactados. La magnitud de los daños materiales y humanos se mantiene bajo evaluación, en un ambiente marcado por la incertidumbre y el temor a nuevas acciones militares en las próximas horas.
El reporte del medio citado advierte que la actualización de las cifras oficiales de muertos y lesionados puede retrasarse debido a las condiciones del terreno y a la elevada cantidad de desplazados concentrados en el suroeste del enclave. Los organismos humanitarios han reiterado, según recoge WAFA, la necesidad de protección efectiva para la población civil y el cumplimiento pleno de los acuerdos de cese al fuego establecidos.