Yván Gil insta a la CELAC a "dar un paso al frente" y exija el restablecimiento de la legalidad

El canciller venezolano demanda acción inmediata de los países miembros, alertando sobre una amenaza regional tras la detención de Nicolás Maduro y pidiendo la retirada de fuerzas militares extranjeras presentes en el Caribe que ponen en peligro la estabilidad

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En medio de inquietudes regionales por la posible escalada del conflicto, Yván Gil, ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, advirtió sobre la permanencia de la amenaza en el país y subrayó la importancia de un pronunciamiento urgente por parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Según consignó el medio que cubrió la intervención, Gil enfatizó que Caracas sigue bajo asedio luego de la captura del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Caracas realizada el sábado. El canciller venezolano demandó que la CELAC actúe de inmediato para exigir el restablecimiento de la legalidad y solicitó la retirada de fuerzas militares extranjeras presentes en el Caribe, señalando que representan un riesgo para la estabilidad de la región.

Tal como informó la fuente, Yván Gil participó en una reunión ministerial de emergencia convocada por la CELAC, durante la cual reclamó que los países miembros deben cumplir con su “responsabilidad histórica” ante los hechos recientes. El ministro solicitó al bloque que “dé un paso al frente” y que exija la restitución del orden legal tras la detención de Maduro, remarcando que la agresión no afecta únicamente a Venezuela, sino que pone en peligro a toda América Latina. En sus palabras, “hoy fue Venezuela, mañana puede ser cualquier otro país que decida ejercer su soberanía”, e insistió en que la CELAC enfrenta una prueba determinante sobre su capacidad para defender los principios del derecho internacional.

El medio detalló que Caracas, a través de su canciller, advirtió que “la CELAC no puede vitorear. La CELAC no puede dividirse (...). Los principios no se negocian, no se matizan, no se suavizan”. Gil insistió en que la postura del bloque debe ser clara, ya que “callar ante esta agresión equivale a avalar” la intervención militar. El funcionario venezolano denunció además que la detención de un presidente implica la privación de la soberanía de todo un pueblo, señalando que la situación actual pone en juego la autodeterminación nacional de Venezuela y constituye un desafío para el sistema regional de gobernanza.

De acuerdo con el relato brindado, Gil destacó que, pese a la operación militar internacional y la detención de Maduro, las instituciones venezolanas continúan operando normalmente y el país permanece en calma. Subrayó que la constitución nacional sigue vigente y que Nicolás Maduro sigue siendo reconocido por Caracas como presidente constitucional, aunque, según expresó, se encuentra “ilegalmente secuestrado”, manteniendo el ejercicio pleno de su mandato. El canciller remarcó que el gobierno venezolano no aceptará presión externa ni “humillación ni imposición”.

Durante la sesión extraordinaria de la CELAC, Gil recordó que el bloque surgió en Caracas en 2011 con la participación de 33 jefes de Estado y de gobierno, y que su fundación respondió a la necesidad de defender la soberanía, independencia y dignidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Enfatizó que dicho mandato adquiere renovada vigencia ante las actuales circunstancias, instando a los países miembros a reafirmar su unidad y rechazar cualquier intervención militar ajena a la región, la cual, a su juicio, pone en peligro la paz en el Caribe y puede sentar un precedente para futuras acciones similares en otros países.

Según reportó el mismo medio, la intervención del canciller venezolano generó debate dentro de la CELAC sobre el modo de respuesta colectiva frente a situaciones de intervención extranjera y la defensa de los principios de no injerencia y respeto a la soberanía nacional que rigen el bloque. Gil llamó a un frente unido para exigir el retiro inmediato de todas las tropas extranjeras en el Caribe por considerar que su presencia amenaza el equilibrio regional y la legalidad internacional.

En sus declaraciones, reproducidas por la fuente, Yván Gil insistió en que la responsabilidad actual de la CELAC es histórica y que la legitimidad internacional de las instituciones venezolanas debe ser reconocida pese a los acontecimientos recientes. Concluyó indicando que la defensa de los principios fundacionales del bloque es clave para evitar que hechos similares vulneren la estabilidad política en América Latina.