Miles se concentran ante la embajada de EEUU (Madrid) en rechazo a la detención de Maduro: "Yankees terroristas"

Cerca de dos mil manifestantes han protestado ante la sede diplomática estadounidense en la capital española exigiendo la libertad de Nicolás Maduro, el fin de la intervención extranjera en Venezuela y criticando el respaldo del gobierno español según líderes presentes

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Las consignas y cánticos en rechazo a la presencia militar y política de Estados Unidos en Venezuela han marcado la protesta que, según la Confederación General del Trabajo (CGT), reunió a más de 2.000 personas frente a la embajada estadounidense en Madrid el domingo, mientras que fuentes de la Delegación del Gobierno calcularon la asistencia en alrededor de mil participantes. De acuerdo con Europa Press, la concentración se organizó en respuesta a la detención de Nicolás Maduro y en crítica a la intervención extranjera en Venezuela.

El evento tuvo lugar en la calle Serrano, donde un gran número de manifestantes, portando banderas venezolanas y palestinas, se situaron en la acera frente a la sede diplomática de Estados Unidos. Los organizadores y asistentes buscaron denunciar lo que consideran una injerencia ilegítima de Washington en los asuntos internos de Venezuela. Según consignó Europa Press, Ángel Descalzo, portavoz de la Plataforma de Madrid contra la OTAN, declaró que “el futuro de Latinoamérica tienen que decidirlo los propios pueblos latinoamericanos” y aseguró que las acciones estadounidenses buscan asegurarse el control sobre los principales recursos naturales venezolanos, entre ellos el petróleo, el gas y el agua dulce.

Europa Press detalló que la concentración, que ocupó casi una manzana de la céntrica avenida madrileña, contó con una fuerte presencia policial. Los agentes vigilaron toda la zona con el objetivo de mantener el orden y evitar que los manifestantes cruzaran la calle, en una movilización marcada por el uso de pancartas, cánticos y demandas directas a los gobiernos de Estados Unidos y España. Entre los lemas más repetidos destacaron frases como “Estados Unidos, asesinos”, “Bases fuera, OTAN no” y “Yankees de mierda, váyanse al carajo”, según recogió el medio.

Durante la protesta, los asistentes también solicitaron el cierre de la embajada estadounidense en España y la liberación de Nicolás Maduro, además de exigir la retirada de la presencia estadounidense en Venezuela. El medio Europa Press reportó que parte de los manifestantes enfocaron sus críticas hacia el Gobierno de España, al que acusaron de complicidad frente a las actuaciones de Estados Unidos. Emilio, uno de los participantes en la manifestación, declaró que la actitud de las autoridades españolas es de “intentar estar a dos bandos” y denunció que “no respetan el derecho internacional ni previenen estos crímenes”, señalando además la colaboración del Gobierno español con la OTAN y la existencia de acuerdos comerciales con Estados Unidos.

Según entrevistó Europa Press, Emilio calificó la detención de Maduro como “un crimen más del imperialismo estadounidense” y cuestionó la legitimidad de la intervención de Washington en el país sudamericano. A su vez, Véronica, otra de las manifestantes, se expresó en términos contundentes, pidiendo la expulsión de Estados Unidos “de todo el mundo” y criticando la política exterior del país norteamericano.

La protesta recibió el respaldo de organizaciones políticas de izquierda. De acuerdo con Europa Press, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, asistió a la concentración y calificó lo sucedido en Venezuela como “terrorismo de Estado”. En sus declaraciones a los medios, Belarra apuntó también contra la Comisión Europea y el Gobierno de España por, según ella, asumir una postura sumisa frente a las directrices estadounidenses. Belarra hizo un llamado para retomar las movilizaciones en las calles y exigir el fin de las intervenciones militares a escala internacional y “de las guerras por petróleo”.

El secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Enrique Santiago, quien también funge como portavoz adjunto de Sumar y portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU), participó en la manifestación. Santiago reclamó una posición más firme del Gobierno español frente a las políticas estadounidenses y criticó “las violaciones del derecho internacional” atribuidas al gobierno de Estados Unidos. Subrayó la necesidad de abandonar la OTAN y de cortar la financiación pública a la industria armamentística vinculada a empresas estadounidenses, según detalló el medio Europa Press.

La manifestación se inscribió en el contexto de un elevado interés político por parte de diversas organizaciones sociales y políticas, que expresaron su preocupación por lo que consideran una vulneración de la soberanía venezolana auspiciada por intereses extranjeros. Los organizadores remarcaron, según informó Europa Press, la importancia de dejar en manos de los pueblos latinoamericanos la toma de decisiones acerca de su futuro, sin injerencias externas motivadas por ambiciones sobre recursos energéticos y estratégicos.

Durante toda la jornada, la presencia de los cuerpos de seguridad fue visible, en una demostración de la relevancia y la dimensión de la protesta en una de las áreas más transitadas de la capital española. Tal como publicó Europa Press, los manifestantes aprovecharon la movilización para reiterar sus demandas y recriminar tanto a las autoridades de Estados Unidos como a aquellas de España y la Unión Europea, en el marco de un aumento de la presión social sobre estos gobiernos.

Las consignas contra la intervención extranjera y la exigencia de respeto para el derecho internacional centraron el contenido de los discursos de representantes de partidos y plataformas convocantes. Según la cobertura de Europa Press, las demandas incluyeron la salida de las fuerzas estadounidenses de Venezuela, el fin de las alianzas militares con la OTAN y la condena a cualquier tentativa de imponer gobiernos en países latinoamericanos a través de medios externos.

La protesta también evidenció la capacidad de convocatoria de los movimientos sociales y agrupaciones políticas alineadas con posiciones contrarias tanto a la política exterior de Estados Unidos como a lo que perciben como un alineamiento de las autoridades españolas con Washington. En ese sentido, el papel de la Plataforma de Madrid contra la OTAN y la intervención de sus portavoces reflejaron el sentir de una parte importante de los manifestantes, que reclaman políticas independientes y la autodeterminación de los pueblos afectados.

El desarrollo de la manifestación y sus repercusiones políticas han situaron este evento en el centro del debate sobre la relación entre España, Estados Unidos y Venezuela, y sobre la legitimidad de las acciones internacionales que afectan la soberanía de los países latinoamericanos. Según Europa Press, estas protestas forman parte de una serie de acciones en territorio español en solidaridad con Venezuela y en rechazo a la intervención extranjera en la región.