
La revelación de los resultados de una comparación genética ha impulsado de nuevo la demanda de paternidad presentada por David España, vecino de Madrid de unos 40 años, quien sostiene ser hijo de Jero, uno de los miembros históricos del grupo musical Los Chichos, fallecido en 1995. Según publicó El Mundo, esta prueba, que alcanzó un 99,999% de coincidencia genética con Julio Jiménez Borja, Chaboli —hijo del artista y esposo de Niña Pastori—, ha sido presentada en un proceso judicial de demanda de hermandad. Con este informe, David España busca que la justicia le reconozca oficialmente como hijo legítimo de Jero, lo que abriría la posibilidad de acceder tanto a la herencia como a los derechos de autor del músico.
El procedimiento judicial se reactivó después de que el abogado Fernando Osuna anunciara la obtención del análisis de ADN, realizado a partir de una colilla de cigarrillo presuntamente desechada por Chaboli. El Mundo detalló que España considera que este respaldo científico es un punto de inflexión en el caso, tras haber contado solo con fotografías y supuestos parecidos físicos en intentos previos que resultaron insuficientes ante el tribunal. En esta ocasión, España expresó confianza en que la evidencia genética pueda ser determinante para el fallo judicial.
Desde la reanudación del caso, David España se dirigió públicamente a la familia del artista, con énfasis en la viuda de Jero, a la que pidió disculpas por el dolor generado. El Mundo reportó que España afirmó: “Lo único, pedir disculpas por los daños colaterales a Araceli, a la viuda de Jero, que no se trataba de hacer daño a nadie en esto, ni abrir heridas, ni levantar ampollas, pero ya digo que las opciones se me acababan y esto es lo que hay”. El propio demandante reconoció que el proceso le exige un alto costo emocional, al tiempo que justificó su actuación en la necesidad de cerrar un capítulo personal marcado, según explicó, por la ausencia de contacto con su padre biológico y la insistencia de su entorno en la identidad del mismo.
El Mundo indicó que David España relató cómo la falta de vínculo con Jero, sumada a la notoriedad pública del artista durante los años 80 y 90, configuró una situación frustrante en su vida y resultó en constantes recuerdos sobre la figura paterna y en comentarios de quienes conocían a Los Chichos. España aseguró que desde su infancia vivió con la certeza no oficial de su filiación: “Me he criado con la verdad siempre por delante. Entonces no ha habido tapujos ni nada, siempre ha sido todo muy claro, muy nítido”.
Según El Mundo, el entorno más cercano del demandante, incluyendo vecinos y conocidos de su barrio, estaba al tanto de esta supuesta relación paterna desde hacía años. España detalló que el trato recibido por parte de estas personas siempre fue acorde a ese conocimiento previo, aunque nunca discutió públicamente la situación mientras aguardaba una resolución. Únicamente logró estrechar lazos familiares con su abuela paterna: “Sí, yo tuve. En ningún momento la pronuncié ni la he pronunciado en todo este tiempo, pero sí, tuve contacto con mi abuela, de hecho bastante. O sea, varios años, los fines de semana ir a su casa, recogerla, he estado yendo a la residencia, me la he llevado a casa, he estado en mi boda... O sea, que con mi abuela he tenido bastante trato”.
Desde la reactivación judicial del caso, España ha manifestado su deseo de establecer una relación con sus supuestos hermanos, aunque se mostró pesimista sobre las posibilidades reales de conseguirlo. El Mundo recogió su valoración sobre el impacto emocional y la frialdad de un proceso legal: “Sinceramente creo que no, cosa que me da rabia porque me gustaría lo contrario, pero entiendo que usando la vía que usamos, es un poco frío y creo que no va a haber acercamiento”. Pese a ello, no descartó la posibilidad de un acercamiento con el tiempo y reiteró sus disculpas a la familia por cualquier malestar provocado durante el proceso judicial.
En relación a los aspectos técnicos del caso, España explicó al medio que la comparación de ADN fue realizada en un laboratorio especializado y arrojaría el porcentaje máximo posible de coincidencia entre hermanos, ya que, en palabras del propio demandante, “el cien por cien no existe cuando ya va pasando de generaciones, se va perdiendo”. En el primer proceso hace tres o cuatro años, según detalló El Mundo, la falta de pruebas genéticas impidió avanzar en la demanda, entonces sustentada en imágenes y testimonios. La jueza habría indicado que el parecido físico era evidente, aunque sin una confirmación científica, el tribunal no podía reconocer la filiación. En esta segunda instancia, España confía en que la nueva documentación científica sea definitiva.
El proceso ha generado una amplia repercusión y opiniones divididas, tanto en medios de comunicación como en el entorno personal de España. El demandante expresó molestia porque algunas personas interpreten su iniciativa como un intento de aprovecharse económicamente de la herencia o los derechos de autor de Jero, en lugar de analizar la raíz emocional del conflicto. “Voy terminando una etapa y estoy ilusionado, pero por otra estoy un poco emocionado y por otra un poco, digamos, enfadado por la repercusión mediática o social a algunas personas que enseguida van al tema económico y demás y no ven el tema emocional”, expresó a El Mundo.
En cuanto a la forma en la que se desarrolló su vida marcada por la ausencia de un padre mediático, el propio David España confesó que “era muy frustrante saber que tienes un padre, que no le puedes ver, que no puedes contactar con él y que encima todo el mundo habla de él”, especialmente cuando Los Chichos alcanzaban el apogeo. Además, señaló que en su entorno siempre fue sabido quién era presuntamente su padre, manifestando que “la mujer del estanco, la vecina, los vecinos de aquí... O sea, mucha gente lo sabía”.
A pesar de la incertidumbre sobre el futuro de sus relaciones familiares, España reiteró al medio su interés en mantener la vía del acercamiento, siempre que sea posible, y expresó esperanza de que el tiempo ayude a superar las heridas abiertas. “En realidad es lo que yo he intentado desde el primer momento, o sea que intentaré, a pesar de que, bueno, ya te digo que todo esto es un poco frustrante imagino para ellos y también estarán sufriendo un poco, que pido perdón a la familia por el daño causado, pero no me ha quedado otra vía. Entonces todo esto yo no lo quería, pero intentar tener acercamiento y espero que, como te he dicho antes, el tiempo pone todo en su sitio y al final, a pesar de que se haga justicia, pero bueno, la familia prevalezca”, concluyó en declaraciones recogidas por El Mundo.