Venezuela arrestó a estadounidenses tras inicio de la campaña militar de Trump, según NYT

El gobierno de Maduro mantiene bajo custodia a ciudadanos extranjeros desde el despliegue militar estadounidense en el Caribe, mientras Washington sopesa reconocer la detención de algunos como arbitraria en medio de crecientes tensiones bilaterales

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Una de las personas que podría ser reconocida por Washington como detenida de manera ilícita es James Luckey-Lange, ciudadano de Nueva York de 28 años que se encontraba de viaje en Venezuela en diciembre, según reportó The New York Times citando a una fuente venezolana consultada bajo anonimato. Este caso forma parte de una serie de arrestos de estadounidenses que han tenido lugar desde septiembre, mes en el que el gobierno de Estados Unidos incrementó la presión militar contra el ejecutivo de Nicolás Maduro con un despliegue de gran escala en el Caribe, motivado oficialmente por la lucha antidrogas.

Según informó The New York Times y recogió la agencia EFE, las autoridades de Venezuela han detenido a múltiples ciudadanos estadounidenses en los últimos meses en el contexto de agudización de las tensiones bilaterales. Entre los arrestados se encuentran tres personas con doble nacionalidad, venezolana y estadounidense, así como dos estadounidenses sin aparentes vínculos directos con Venezuela. Algunos de los cargos presentados por el gobierno de Maduro se consideran válidos desde la perspectiva de las autoridades estadounidenses, pero el gobierno de Donald Trump sopesa catalogar a al menos dos de estos ciudadanos como prisioneros retenidos de manera ilegal.

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De acuerdo con la información divulgada por The New York Times y confirmada por EFE, el origen de la reciente ola de detenciones se vincula temporalmente con el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, denominado Lanza del Sur. La operación fue activada bajo el argumento de combatir el narcotráfico que, según las autoridades estadounidenses, se origina en Colombia y Venezuela. Además, durante estas operaciones, el gobierno de Trump exigió la salida de Nicolás Maduro y de su círculo cercano, acusándolos de encabezar el denominado Cartel de los Soles.

Dentro del operativo militar, Washington aseguró haber destruido cerca de 40 embarcaciones identificadas como narcolanchas y causado la muerte de aproximadamente 110 ocupantes de estas naves, según recogen los medios mencionados. También instruyó el decomiso de barcos petroleros señalados por transportar crudo venezolano bajo sanciones estadounidenses, en un intento de ejercer mayor presión económica sobre el gobierno de Caracas.

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Medios estadounidenses y fuentes citadas por The New York Times sostienen que la administración de Maduro utiliza a los detenidos estadounidenses como posibles fichas de intercambio en las negociaciones abiertas con Estados Unidos. Esta consideración ha cobrado mayor peso después de que, recientemente, el ejecutivo de Trump negociara la liberación de 17 ciudadanos con nacionalidad estadounidense o residencia legal permanente en Estados Unidos, poco tiempo después de su retorno a la presidencia, según recordó EFE.

La tensión entre ambos gobiernos se ha manifestado no solo en el terreno militar y de sanciones, sino también en el ámbito judicial, con el manejo de detenidos y el cruce de acusaciones sobre las verdaderas motivaciones de los arrestos. Tal como publicó The New York Times, la postura del gobierno estadounidense frente a los cargos presentados contra sus ciudadanos en Venezuela varía en función del caso, considerando legítimos algunos procedimientos y calificando otros como actos de represión política o presión diplomática.

El impacto de la operación Lanza del Sur, implementada por Washington, trasciende la esfera militar, ya que ha incluido acciones directas contra la infraestructura del comercio petrolero venezolano. En paralelo al aumento de sanciones y operativos en alta mar, la detención de extranjeros, en especial estadounidenses, se presenta en este contexto como un fenómeno relacionado con el endurecimiento de las relaciones entre Caracas y Washington, señaló EFE, reforzando la percepción de una escalada multifacética en el conflicto bilateral.