Muere la actriz francesa Brigitte Bardot a los 91 años

Considerada una leyenda de la cultura popular internacional, la intérprete, famosa por su papel en "Y Dios creó a la mujer", dejó una huella imborrable en el cine, la moda y en la defensa de los derechos animales

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A los 91 años, Brigitte Bardot se mantuvo activa como presidenta de la fundación que lleva su nombre, centrada en la defensa de los animales, consolidando así un legado también fuera del mundo del entretenimiento. Según informó su fundación a través de un comunicado, la actriz, cantante y escritora francesa falleció en París, dejando tras de sí una trayectoria marcada por el cine, la moda y la actividad activista.

De acuerdo con lo consignado por su fundación, Bardot nació en París en 1934 y desde sus inicios en el séptimo arte, logró convertirse en una figura emblemática tanto para la industria cinematográfica como para la cultura popular internacional. Su carrera como actriz se inició en 1952, en una época caracterizada por importantes cambios sociales y culturales en Francia y Europa. El reconocimiento internacional le llegó con su papel central en el filme dirigido por Roger Vadim en 1956, "Y Dios creó a la mujer", cuyo impacto la catapultó instantáneamente al estrellato. Aunque esta no fue la primera película en la que participó, sí representó el punto de inflexión que la situó en el centro de atención del público y los medios internacionales.

El medio que lleva su nombre destacó que Bardot mantuvo una influencia notable en otros ámbitos como la moda, donde fue considerada un símbolo, y en la lucha por los derechos de los animales. A lo largo de su vida, impulsó campañas en defensa de numerosas especies y se mostró crítica ante el trato animal en distintas industrias. Su criterio personal y su visibilidad mediática contribuyeron a generar debates públicos sobre la ética en la relación entre humanos y animales, una labor que llevó adelante mediante la Fundación Brigitte Bardot, donde ejerció como presidenta hasta el final de su vida laboral activa.

Tal como publicó la fundación, la artista también demostró una versatilidad profesional multidimensional al desempeñarse como cantante y escritora, sumando así una amplia variedad de contribuciones a la sociedad francesa y mundial. En 1963, Bardot encabezó el reparto de la película "Le Mépris", dirigida por Jean-Luc Godard, sumando un nuevo éxito a su filmografía y reforzando su posición como referente en el cine europeo contemporáneo. Dos años más tarde, en 1965, obtuvo una nominación en los Premios BAFTA como Mejor Actriz extranjera por su interpretación en "Viva Maria!", bajo la dirección de Louis Malle, de acuerdo con la información brindada por la fundación.

La trayectoria de Bardot incluyó una participación en más de cincuenta producciones cinematográficas, según diversas entrevistas y biografías citadas por la organización que lleva su nombre. Su imagen, asociada frecuentemente a la moda y a un arquetipo femenino que la industria fílmica explotó en la posguerra, mantuvo una presencia constante en revistas, programas televisivos e incluso en debates sobre la representación de las mujeres en la cultura de masas a mediados del siglo XX.

El impacto cultural de Bardot resultó visible también en la manera en que se relacionó con los principales movimientos artísticos y sociales de su tiempo. Según detalló la Fundación Brigitte Bardot, sus decisiones personales, como su retiro temprano del mundo cinematográfico y su dedicación plena a la defensa animal, respondieron a convicciones profundas y marcaron una diferencia respecto a otros íconos de su generación.

La legislación y las iniciativas de protección animal en Francia y en otros países europeos contaron con la participación activa de Bardot, quien a través de su organización promovió campañas y denuncias. Según reportó su equipo, la fundación liderada por la artista impulsó proyectos para el rescate y la protección de animales en situación de vulnerabilidad y se convirtió en una voz reconocida tanto en contextos políticos como sociales.

Medios internacionales como la Fundación Brigitte Bardot subrayaron el carácter emblemático de la figura de la actriz en la historia contemporánea del cine y la cultura. Su fallecimiento, anunciado por su fundación, pone fin a una etapa marcada por la transformación de los paradigmas culturales y sociales, en la que Brigitte Bardot desempeñó un papel central como referente artístico y activista de renombre.