
Durante la jornada del sábado, las autoridades locales comunicaron la recuperación de restos del barco siniestrado a unos ocho kilómetros del lugar donde ocurrió el naufragio, lo que elevó las esperanzas de los equipos de rescate que desde el viernes buscan a los cuatro ciudadanos españoles desaparecidos. Según informó la agencia local de búsqueda y rescate y recogió el medio de comunicación, los fragmentos hallados incluyen partes del casco de la nave, una bombona de gas y elementos pertenecientes a la cabina del capitán. El jefe de la oficina de búsqueda y rescate de Maumere, Fathur Rahman, explicó que las adversas condiciones meteorológicas, como corrientes fuertes, lluvias intensas y olas de hasta metro y medio, han retrasado la localización de los desaparecidos.
El medio detalló que la intensa operación de rastreo se retomó el domingo por tercer día consecutivo, luego de que la embarcación turística KM Putri Sakinah naufragara la noche del viernes cerca de la isla de Padar, en la región de Labuan Bajo, Nusa Tenggara Oriental, Indonesia. Los equipos extendieron el área de búsqueda a 5,25 millas náuticas alrededor del punto del siniestro—una ampliación que responde a las dificultades impuestas por el mal tiempo y las corrientes marinas en la región.
El Valencia CF confirmó este sábado la identidad de una de las personas desaparecidas: Fernando Martín, entrenador del Valencia CF Femenino y de 44 años de edad. El club manifestó su pesar por lo sucedido y expresó su “apoyo y condolencias” a los allegados de la familia. Martín se encuentra en paradero desconocido junto a tres de sus hijos, con edades comprendidas entre los 9 y 12 años, mientras que su esposa y otra hija lograron sobrevivir y han sido rescatadas. Ambas, la madre y la niña, se encuentran fuera de peligro, conforme al Ministerio de Exteriores español, que además notificó que el consulado en Yakarta presta asistencia y atención a las supervivientes y ha desplazado personal a la zona de Labuan Bajo para contactar y apoyar a los familiares.
La familia, de nacionalidad española y residente en Valencia, pasaba vacaciones en Indonesia, un destino que recibe cada vez mayor afluencia de turistas europeos. Según publicó la agencia local de búsqueda y rescate, durante el naufragio viajaban a bordo del KM Putri Sakinah en dirección a la isla de Padar desde Komodo, en las aguas del Parque Nacional de Komodo.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) indicó que el accidente probablemente se debió al empeoramiento del oleaje provocado por condiciones climáticas adversas, relacionadas con un sistema meteorológico originado días antes en el sur del país, según recogió la prensa local. Las mismas fuentes oficiales explicaron que el motor del barco perdió fuerza momentos antes de que olas intensas impactaran la embarcación, lo que precipitó el hundimiento.
La agencia de rescate local reportó que hasta el momento han salvado a siete personas, incluyendo a la madre e hija menores de Fernando Martín, además del capitán, un guía turístico y varios tripulantes indonesios, todos rescatados por los propios equipos de emergencia que operan en la zona. El resto de los pasajeros, cuatro miembros de la misma familia, permanecen en paradero desconocido.
Labuan Bajo se ha instalado como uno de los principales destinos del turismo en Indonesia, pues constituye la puerta de acceso al Parque Nacional de Komodo, reconocido por la UNESCO y famoso por la presencia de los denominados dragones de Komodo, además de sus paisajes insulares. De acuerdo con la información recogida por la prensa internacional y local, el auge del turismo marítimo en esta zona ha incrementado también las preocupaciones acerca de la seguridad y control de las embarcaciones turísticas, tras varios incidentes ocurridos en los últimos años.
Periódicamente, Indonesia registra accidentes con barcos de pasajeros y turísticos, en especial durante la temporada del monzón, cuando la meteorología puede cambiar de forma abrupta y afectar significativamente la seguridad en el mar. El medio indicó que las operaciones de búsqueda en este caso han debido enfrentarse a condiciones especialmente adversas desde el día del siniestro.
La coordinación entre las agencias indonesias de rescate y las autoridades españolas se mantiene, mientras continúan las labores de localización en una zona donde las lluvias y la fuerza de las corrientes representan un desafío para los equipos desplegados. Hasta el momento, solo se han encontrado fragmentos del barco y pertenencias relacionadas con la tripulación, sin rastro de los cuatro españoles desaparecidos.