
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, afirmó que según la perspectiva del gobierno de Pekín, “Venezuela tiene derecho a desarrollar de forma independiente una cooperación mutuamente beneficiosa con otros países”, y además sostuvo que en China consideran que “la comunidad internacional entiende y apoya la posición de Venezuela a la hora de proteger sus derechos e intereses legítimos”, reportó el medio chino ‘Global Times’. Estas declaraciones se insertan en un contexto de tensión internacional luego de que Estados Unidos retuviera tres petroleros venezolanos, hechos que, de acuerdo con la Cancillería de China, constituyen una infracción al derecho internacional y una violación de los principios de la Carta de la ONU.
Según informó ‘Global Times’, el gobierno chino expresó su condena a lo que calificó como “detención arbitraria” por parte del ejército estadounidense de estos tres buques propiedad de Venezuela. En este sentido, Pekín manifestó que tales acciones repercuten de manera grave en el marco jurídico internacional. Lin Jian, portavoz oficial chino, indicó que China se opone de manera categórica a las sanciones impuestas de forma unilateral y sin sustento en el derecho internacional o sin consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU, así como a cualquier otro acto que contradiga los objetivos y principios fundamentales de la organización internacional y que afecte la soberanía y seguridad de otro Estado.
De acuerdo con lo publicado por el mismo diario, las autoridades de Venezuela han criticado en términos contundentes la actuación estadounidense, llegando a calificarla como “piratería”. Ello ocurre después de que el ejército estadounidense llevó a cabo una tercera operación de retención de embarcaciones en aguas adyacentes a Venezuela, lo que generó una respuesta de rechazo en Caracas y un respaldo explícito por parte de Pekín.
El medio ‘Global Times’ detalló además que uno de los tres navíos afectados durante la más reciente acción militar estadounidense no figuraba en la lista de buques sancionados previamente por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Estas operaciones marítimas se enmarcan en un “bloqueo” anunciado y ejecutado bajo la directriz del presidente estadounidense, Donald Trump, destinado a obstaculizar las actividades comerciales marítimas entre Venezuela y sus socios internacionales.
La posición oficial de China, reiterada en varias oportunidades, enfatizó la importancia de respetar el derecho internacional y los procedimientos de la ONU a la hora de establecer sanciones, en contraposición a medidas que se consideran unilaterales e ilegítimas. El portavoz del Ministerio de Exteriores reiteró la oposición de su país a cualquier acción de este tipo, resaltando el principio de soberanía que asiste a cada nación para definir sus propios vínculos y mecanismos de cooperación.
Según consignó ‘Global Times’, la situación ha elevado la tensión diplomática y comercial entre las partes involucradas, en un escenario marcado por acusaciones y denuncias cruzadas respecto al respeto a las normas internacionales y la protección de los intereses nacionales. Las autoridades chinas desestimaron la validez de las medidas estadounidenses, solicitando el respeto a la soberanía nacional venezolana y subrayando la necesidad de apegarse a la institucionalidad global establecida.
La “detención arbitraria” de los petroleros ha sido acompañada por un llamado a la comunidad internacional desde Pekín para que se solidarice con Venezuela, en defensa de lo que Pekín considera derechos legítimos del gobierno de Caracas. Según los funcionarios chinos, estas acciones tienen un impacto negativo en la estabilidad global y contravienen la práctica diplomática internacional.
El debate abierto por los hechos señalados continúa suscitando declaraciones y gestos de respaldo a la postura venezolana por parte de China, así como nuevos cuestionamientos en torno a la legalidad y motivaciones de las medidas impulsadas por la administración estadounidense, reportó ‘Global Times’.